El arzobispo de Barcelona ordena a sus párrocos plegarias para que llueva

Tras rezar por el proceso, Juan José Omella insta a los sacerdotes a organizar rogativas tras 91 días de sequía.

Pablo Planas (Barcelona)

El nuevo arzobispo de Barcelona y exobispo de Logroño, Calahorra y Santo Domingo de Santo Domingo de La Calzada, Juan José Omella, ha enviado una carta a todos los sacerdotes para que en las eucaristías se incluyan plegarias para que llueva en la diócesis, en la que no cae una gota del cielo desde hace tres meses. La sequía ha empezado a disparar las alarmas y ya se habla de restricciones de cara al próximo otoño si persiste el clima anticiclónico, así como de graves daños para la agricultura.

Ante la situación, el recién llegado Omella no ha tenido reparo alguno en dirigirse a los sacerdotes bajo su mando para que programen misas, rogativas y rezos a fin y efecto de que llueva, plegarias que recomienda que sean "sinceras, confiadas y perseverantes". En la misiva, el arzobispo recuerda incluso el ejemplo del profeta Elías, que rezó para que no lloviese y "provocó" una sequía de tres años y medio tras lo cual rezó para que lloviese "y del cielo llovió".

Omella tomó posesión del arzobispado el pasado 26 de diciembre. En su primera homilía combinó el catalán con el español y se mostró partidario de separar el proceso separatista de las cuestiones espirituales. Dado que Francisco I no parece proclive a pronunciarse a favor del separatismo sino todo lo contrario, el nombramiento de Omella cayó como un jarro de agua fría en los sectores nacionalistas y ni Artur Mas ni ninguno de sus consejeros asistieron a la celebración.

A los pocos días y presionado por TV3, Omella confesó que rezaba a favor del proceso y de que se cumplieran los deseos del pueblo de Cataluña. El arzobispado no matizó las declaraciones, que causaron estupor entre los católicos no nacionalistas. Ahora, Omella plantea rogativas para que llueva mientras en su arzobispado se mantienen los mismos cargos que promocionaron el separatismo con entusiasmo, según informa el digital de información religiosa "germinansgerminabit.org". La carta de Omella a los párrocos está siendo objeto de toda clase de chanzas en las redes sociales.

En poco más de un mes, Juan José Omella ha pasado a llamarse Joan Josep y a pedir rogativas para que llueva en una archidiócesis que presenta graves problemas, entre ellos la perpetuidad de los cargos eclesiásticos más afines al proceso separatista.

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