Pablo Iglesias empuja a Pedro Sánchez a enfrentarse a su barones críticos: "Estamos dispuestos a echar una mano"

Tras su encuentro con Felipe VI, desveló que el Rey cree que cuando un candidato pide ser investido debe tener un "proyecto avanzado".

Míriam Muro

Pablo Iglesias lo dejó claro este lunes: votará "no" a un Gobierno del PSOE en el que esté Ciudadanos. "Con Podemos y con C's a la vez no se puede", advertía a Pedro Sánchez en una rueda de prensa tras encontrarse con el Rey en el Palacio de la Zarzuela.

Así, el líder de Podemos tiraba por tierra las aspiraciones del líder socialista de llegar a un acuerdo con Podemos, PSOE y Ciudadanos para su investidura, l a única opción posible de cara a los barones socialistas más críticos.

Por lo que Iglesias, animó a Sánchez a enfrentarse a ellos, incluso se mostró dispuesto ayudarle: "No quiero poner más presión sobre Pedro Sánchez de la que ya tiene, pero sí le emplazo a que es muy importante que se defina. Nosotros estamos dispuestos a echar una mano para contribuir a que pueda superar las presiones que proceden tanto del exterior, como incluso del interior en sectores de las viejas élites de su partido que parece que se lo quieren poner difícil. Yo le quería plantear que sea valiente y que piense que nuestro país se merece un gobierno de cambio y progreso del que él puede ser presidente", aseguró el líder de Podemos.

Hay que tener un proyecto para ir a la investidura

Por otro lado, Pablo Iglesias también desveló en esta rueda de prensa que el Rey, durante su encuentro, le transmitió la "reflexión" de que quien quiera optar a la investidura debe de tener un "proyecto avanzado": "Cuando un candidato decide pedir el aval del jefe del Estado para presentarse a una investidura, es razonable que de alguna manera tenga un proyecto avanzado".

Un apunte que Iglesias consideró "muy sensato": "Lo que demuestra el jefe del Estado es su lucidez y su sensatez y eso es algo bueno". En cualquier caso, Iglesias evitó explicar si tuvo impresión de que Rey podría optar en esta ocasión por no encargar la formación de Gobierno a ningún aspirante y por dar tiempo un margen a los partidos para que negocien antes de señalar a algún candidato.

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