'El País', muy crítico con Sánchez: "El PSOE no es la CUP"

"Someter al PSOE a esta pelea ficticia sólo va a servir para profundizar en la desunión del partido".

Libertad Digital

En un largo editorial, El País se muestra hoy muy crítico con el órdago dado por Pedro Sánchez a su partido de consultar a la militancia los pactos para la investidura. "El PSOE no es la CUP", titula el editorial. "Se entiende mal que la consulta sea no vinculante, si tan importante es como garantía de lo pactado. Tampoco se espera al PSOE en el terreno del asamblearismo ni es la imitación de Podemos, que convoca consultas con censos y resultados dudosos, siempre muy controladas por una dirección de estilo leninista", dice haciendo suya la declaración de Felipe González en estas mismas páginas, que definió a la formación de Pablo Iglesias como "leninismo 3.0".

Pedro Sánchez "decidió responder a sus críticos con un golpe efectista. Trata de desbordar a los aparatos territoriales refugiándose en la militancia, de la que al parecer espera más calor que de los dirigentes". Este gesto, dice el diario de Prisa, "deja en evidencia su falta de liderazgo. Esa tendencia a acudir a las bases cuando el dirigente tiene problemas es recurso de políticos mediocres y de organizaciones populistas, no se un partido serio y comprometido en la gobernabilidad de España (…) Dinamitar las estructuras por discrepar de una decisión muestra poca responsabilidad de parte de Sánchez".

Considera El País que "nadie va a ganar con esta maniobra: someter al PSOE a esta pelea ficticia entre los que se suponen que están más o menos a la izquierda sólo va a servir para profundizar en la desunión del partido, poner en peligro su futuro y reducir las opciones electorales del próximo candidato. Ojalá que Sánchez entienda la gravedad de su decisión y la corrija".

El periódico sólo ve dos salidas al endiablado resultado del 20-D. "O el PP se abstiene a la hora de votar a un presidente que no salga de sus filas o el PSOE hace lo propio respecto a un jefe del ejecutivo de otro partido(...) Si ninguno da el paso, ambos habrán de reconocer su impotencia y pedir a los electores que arreglen lo que ellos se muestran incapaces de resolver. Es decir, la peor de todas la soluciones posibles: Gobierno interino de Rajoy y nuevas elecciones, sin garantía de resultados sustancialmente distintos".

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