La paliza a Rajoy, un servicio al país: se verá la "violencia y el odio, el retorno al 34"

A falta de grandes novedades, la prensa debate sobre si Rajoy debe ir a la investidura y especula sobre los pactos.

Pilar Díez

El Mundo dice que "Rajoy acudirá a la investidura sin contar con ningún apoyo". Pues vista la rabieta que se pilló Pedrito de sólo pensar que no iba a ir, yo me lo pensaría, por algo será. Qué barbaridad, cómo se puso. Federico Jiménez Losantos le aconseja que explique que "el PP no ha podido reunir los apoyos necesarios y que ha propuesto al Rey que encargue al PSOE la formación de una mayoría parlamentaria", esa que tiene pensada con separatistas, extrema izquierda, bufones varios, etc. "En la misma rueda de prensa, Rajoy debería decir que el Gobierno salido de esa amalgama de socialistas, comunistas y separatistas sería una calamidad para España y la libertad, pero que como él no quiere ser un obstáculo en la formación de una alternativa al frente popular separatista, retira su candidatura a la presidencia y ofrece al PP como base para formar con Ciudadanos y PSOE un gobierno". Santiago González opina todo lo contrario. También se ha percatado de lo "mal que esconde" Pedro Sánchez "su intención de laminar a barias bandas" a Rajoy, "pero Rajoy debería acudir a la investidura y hacer una oferta que no pudiera rechazar Sánchez". ¿Como cuál? ¿Ser presidente con apoyo del PP?

El País dice que "Rajoy se resigna a la investidura sin votos suficientes para ganar" y da un bandazo considerable en su editorial. Ahora dice que "Rajoy no puede y Sánchez no debe". "Es el momento de que Rajoy deje paso a otro y Sánchez renuncie a un pacto dañino", aunque el de PP-PSOE-C's les parece "un proyecto imposible e indeseable". Atiza a Rajoy, que "no tiene nada que ofrecer a este país como no sea su retiro. Es preciso que diga de una vez si aspira a ser jefe del Gobierno o, si no puede conseguirlo por falta de apoyos, que dé paso a otra persona para que lo intente". En cuanto a Pedro Sánchez, "los pobres resultados que obtuvo en las urnas le obligan a una combinación muy heterogénea, por lo que ha filtrado hasta ahora, claramente inconveniente para los intereses generales". PSOE, Podemos y nacionalistas es una "estrambótica amalgama que permitirá una investidura, pero estamos convencidos de que no permitirá gobernar (…) Antes que buscar a cualquier precio una investidura debería sentarse a reflexionar sobre el papel que le corresponde". Veremos en qué queda este baile de San Vito que le ha dado a Cebrián con los pactos. Acaba el editorial con un argumento que muchos rubricarán. "El PP no dudó en mirar en su día con simpatía a Podemos y las televisiones de la derecha, generosamente recompensadas por el Gobierno de Rajoy, que se han dedicado durante años a promover a ese partido como una alternativa que perjudicara a los socialistas. Esa táctica ha obedecido el éxito buscado de debilitar al PSOE. También ha contribuido, por cierto, a la extensión de la demagogia en el debate político y mediático". Y ahora les pide a los socialistas que salven la nación, viene a decir el editorialista, muy cuco él.

ABC deja a Podemos y se centra en el PNV. "La investidura de Sánchez pasa por reconocer el derecho a decidir del País Vasco". Y es que curiosamente, tras estar tan guapos calladitos durante el desafío catalán, ahora se han puesto a tocar las narices a Sánchez y "condicionan su voto a que les conceda un nuevo estatus político sin ninguna subordinación a España". ¿Será el comienzo de una gran amistad o la ruptura de un idilio que no pudo ser? Según el editorial, es "un amargo cáliz que los nacionalistas quieren hacer beber a los socialistas a cambio de echar al PP". Pues ya es mala leche, ya. "Estas propuestas del PNV son un problema para Sánchez, porque chocan con aquellas líneas rojas que fijó en diciembre su Comité Federal, pero son también un examen de autenticidad para los barones socialistas que tanto lamentan los guiños de su partido a los nacionalistas y tanto defienden la unidad de España aunque a la hora de la verdad guarden silencio". Ay Susana, cuánta gente llorando por ti.

David Gistau entra el debate investidura de Rajoy sí o no. "Rajoy debería acudir al debate aunque sea para perderlo, o precisamente para ello". Su despedida "ha de ser dramática". "Su suplicio parlamentario tal vez sea un servicio que puede prestar al país, ya que inaugurará una época española encanallada, violenta en lo verbal y llena de odios ideológicos de la que muchos no son conscientes". "El episodio fundacional de este retorno al 34 será la paliza coral a Rajoy. Su linchamiento parlamentario. Por si alguno duda todavía, ahí quedará claramente expuesta cuál es la naturaleza bronca y radical del bloque en el que Snchz va a diluir el PSOE". Hermann Tertsch donde ve la violencia es en la diarrea que les entró a los periodistas de Antena 3 que estaban dando una noticia sobre los vínculos de Podemos con Venezuela, como si fueran nuevos. "Lo cierto es que la frase solo expresa miedo, que es lo que ha logrado sembrar Podemos en el periodismo español que no le es fiel. Era uno de sus objetivos. Ha logrado implantar el miedo". Sí, la verdad es que a los columnista de ABC se os ve bastante asustados.

También a La Razón le ha venido de perlas el PNV. "Sánchez negocia dar al PNV el control de los presos de ETA a cambio de seis votos". Dice el editorial que "una de las que predecibles consecuencias de la proclamada voluntad de Pedro Sánchez de ser presidente" como sea "es que abre las vías a las pretensiones de los nacionalistas. Se trata de un respaldo envenenado que extremará las divisiones internas que vive el PSOE porque, o bien se desentiende de la resolución aprobada por el comité federal y se aviene a negociar sobre la unidad de España, o bien renuncia a unos apoyos que, hoy por hoy, se antojan decisivos (…) Pedro Sánchez parece abocado a un error del que le advierten fuera y dentro de su partido y que, y ahí está lo más grave, no es lo que conviene a los intereses generales de los españoles". Porque, según Marhuenda, que a estas horas debe ser el único que lo cree así, lo que conviene a España es Rajoy. "Sólo Rajoy puede alcanzar un gran pacto", dice, "es la hora de Rajoy". Mira, en eso están de acuerdo Sánchez y Marhuenda.

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