Educación cambia el título al Libro Blanco de Marina y arremete contra C's

Al ministro, que cambió el título del libro de Marina, le parece mal que el programa de C´s cuestione que los profesores sean empleados públicos.

O.Moya

El Ministerio de Educación le cambió el título al Libro Blanco que encargó realizar al filósofo y catedrático, José Antonio Marina, en el mismo momento en que éste se lo entregó. El documento, realizado por Marina junto a Carmen Pellicer y Jesús Manso, se titula el Libro Blanco de la Profesión Docente. El gabinete dirigido por Íñigo Méndez de Vigo lo tituló Libro Blanco de la Función Docente.

No es algo casual la elección del título por parte de Marina. De hecho, durante la presentación de su libro Despertad al diplodocus del pasado 18 de noviembre reveló expresamente que su contestación al ministro del ramo cuando éste le hizo el encargo fue decirle que él "no haría el Libro Blanco de la Función Docente, sino de la Profesión Docente". Para Marina es un matiz importante ya que rebate la máxima sostenida por los sindicatos de que "todos los profesores son buenos por haber superado una oposición".

La modificación del título del libro de Marina es un hecho deliberado, máxime si nos atenemos a lo afirmado por Méndez de Vigo este mismo jueves, cuando ha arremetido contra el programa electoral de Ciudadanos en esta materia. El ministro ha manifestado que le parece mal que el programa electoral de Ciudadanos cuestione que los profesores sean empleados públicos, "una ocurrencia que pone en peligro algo tan importante como la función docente y su carácter funcionarial".

En un acto en la Universidad Politécnica de Cartagena, ha respondido a preguntas de los medios de comunicación que, "como en tantas otras cosas, parece que el programa de Ciudadanos lo ha hecho alguien en un despacho enmoquetado, pero no tiene nada que ver con la realidad de las cosas". En su opinión, con la educación "es importante dar seguridad y estabilidad" y por eso el Gobierno trata de "cumplir con lo que le pide la gente en la calle: que con la llegada de un nuevo Gobierno no haya que cambiar las leyes educativas cada cuatro u ocho años, y en esa misma idea están también el resto de los partidos políticos".

El ministro ha indicado que la educación "tiene que tener como objetivo hacer felices a las personas, y dar empleo es uno de los ingredientes" que lo hacen posible.

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