¿Fin del idilio entre la vicepresidenta y 'El País'?

Cebrián le dedica un duro editorial tras desmentir el Gobierno la información de ayer de El País sobre la participación española contra el yihadismo.

Libertad Digital

El idilio entre la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría y el diario El País atraviesa su primera crisis a causa del papel que debe jugar el Gobierno en la guerra contra el yihadismo y su apoyo a Francia.

El conflicto estalló ayer cuanto el periódico de Prisa anunciaba en su portada que "Rajoy ofrece relevar a Francia en el control militar en África", como había sugerido el periódico en su editorial del día anterior.

El Gobierno se apresuró a primera hora de la mañana a emitir un comunicado desmintiendo esa información. "El Gobierno de España desmiente rotundamente que haya hecho alguna oferta
de carácter unilateral a Francia sobre modificaciones de despliegue militar después de los atentados de París. Asimismo, quiere precisar que, hasta el momento, ni Francia ni la coalición internacional contra Daesh ha requerido a nuestro país incremento alguno de nuestra contribución", decía una nota de Moncloa distribuida a los medios a las 10:30 horas de la mañana.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la vicepresidenta en persona se encargó de negar rotundamente la información de El País. "Esa hipótesis no está encima de la mesa. Ni se nos ha pedido ni la hemos ofrecido" .

Este desmentido ha enfadado mucho a Cebrián, hasta ahora gran amigo de Santamaría. El País dedica hoy un duro editorial contra el Gobierno, y en especial contra la vicepresidenta, a la que siempre han tratado con gran mimo en este periódico. "Donde dije Mali", se titula. "Uno de los puntos fundamentales sobre el que debería haber un consenso absoluto entre las fuerzas políticas es en la no utilización de la amenaza yihadista en las estrategias electorales. Hay indicios de que esta no es una opinión compartida por el Gobierno", dice enfadado.

"La información adelantada por El País fue una de las opciones que barajó en la noche del jueves el propio ministro de Exteriores, José Manuel García Margallo" en 13TV. "Una hora después de que se conociera que un grupo de terroristas había asaltado un hotel precisamente en Mali, el Gobierno emitió un comunicado negando cualquier ofrecimiento. La vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, fue más categórica y desmintió "rotundamente" cualquier petición francesa u ofrecimiento español. O bien Margallo no sabía lo que decía y altas fuentes oficiales que hablaron con este periódico nos mintieron o bien las palabras de la vicepresidenta no responden a lo que el Gobierno pensaba pocas horas antes del atentado en Malí, y este es precisamente el causante de un drástico cambio de opinión", dice con dureza.

"En algo tan crucial como la lucha contra el yihadismo no es serio tener una opinión aparentemente fundada y desmentirla pocas horas después, cuando hay acciones terroristas en el lugar de que se está hablando". "A quien desmintió la vicepresidenta fue a un ministro. 'No tiene sentido hablar de ello', zanjó. Pero sí lo tiene cuando de lo que se trata es de la seguridad de los españoles y de la estrategia que va a adoptar España contra la mayor amenaza que se cierne sobre el país y sobre Europa", concluye con enojo. ¿Será el fin del idilio entre Cebrián y la vicepresidenta o tan sólo un desencuentro pasajero?

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