La curiosa historia del pueblo más separatista de Cataluña

L’Esquirol –la ardilla en español- es un pueblo catalán que tiene una curiosa historia y que este domingo fue el que tuvo más voto nacionalista.

Libertad Digital

En plena comarca de Osona, ya lindando con la provincia de Gerona, L’Esquirol es un pueblo de Barcelona de poco más de 2.000 habitantes que el pasado domingo alcanzó un llamativo honor: ser la localidad de más de 1.000 habitantes en la que el porcentaje de voto independentista era mayor -tal y como destaca la prensa separatista-, pues sumando a Juntos por el Sí y la CUP se alcanzaba el 91,60% del voto emitido, con 1.428 votos.

El nombre habrá llamado la atención de algunos ya que, aunque la traducción original de esquirol del catalán al español es ardilla, la palabra tiene en la lengua castellana sus propios significados, tal y como recoge el diccionario de la RAE:

1. adj. Dicho de una persona: Que se presta a ocupar el puesto de un huelguista. U. t. c. s.

2. adj. despect. Dicho de un trabajador: Que no se adhiere a una huelga.

Lo más curioso es que no es una extraña casualidad: la palabra esquirol proviene precisamente del comportamiento de los habitantes de esta localidad a mediados del S XIX.

L’Esquirol era entonces –tal y como sigue siendo ahora- un pueblo pequeño cercano a localidades más grandes como Manlleu. Allí fue donde se desató una huelga en 1855 porque los trabajadores que hasta aquel momento trabajaban en sus casas iban a ser obligados a desplazarse a la nueva fábrica y cumplir un horario.

Tal y como cuenta el blog Ya está el listo que todo lo sabe, ante la negativa de los trabajadores de Manlleu, se contrató a los de la localidad cercana, L’Esquirol, algo que según otras fuentes ocurrió después en varias ocasiones más. A partir de ahí la palabra "esquirol" tomó el uso que hoy se le da. Según la web mexicana El Almanaque, la primera vez que se tiene constancia del uso impreso de esa palabra es en un artículo de el diario El socialista de 1915.

Otro aspecto curioso es por qué la localidad tiene ese nombre, pues se trata de la unión de varios núcleos urbanos: Santa María de Corcó, San Martín Sescorts, San Julián de Cabrera y Cantonigròs. Según se cuenta el nombre nació en una venta que había en el pueblo, en cuya entrada había una ardilla en una jaula. La venta acabó tomando como nombre el de su mascota y finalmente todo el pueblo empezó a denominarse igual que la propia venta, algo no tan extraño en nuestro país como puede verse en localidades como Venta de Baños que llevan ese origen –en este caso relacionado con un núcleo ferroviario- hasta en su denominación oficial.

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