Susana Díaz deberá decidir si se suma al frente "antiPP" de Podemos e IU

La aproximación de Podemos al PSOE y su "casta" se daba por hecha tras las elecciones municipales.

Pedro de Tena (Sevilla)

La situación política creada en Andalucía deja una cosa clara. Susana Díaz podría ser investida a la máxima brevedad si acepta el frente antipopular que ya han propuesto Podemos e IU, que de este modo dejan sin explicar a los andaluces por qué no la han investido hasta ahora. Susana Díaz, pues, deberá decidir si se suma a esta pacto anti PP a cambio de la Junta y algunas alcaldías como Sevilla y Córdoba haciendo alcalde de Cádiz a Kichi, el novio de Teresa Rodríguez. La incógnita es si Ciudadanos se sumará a este frente o no.

La aproximación de Podemos al PSOE y su "casta" se daba por hecha tras las elecciones municipales. Recuérdese que a Teresa Rodríguez, la secretaria general de Podemos en Andalucía y portavoz parlamentario de Podemos en la cámara andaluza, ya dijo que le gustaba "la letra y la música" del discurso de investidura de Susana Díaz. Ya no se habla casi nada ni de Chaves, ni de Griñán, ni de los desahucios ni de los bancos aunque Pablo Iglesias dijo ayer que solo se entenderá "con quienes estén dispuestos a dar un giro de 180 grados en las políticas de recortes que han demostrado ser un fracaso y muestren un compromiso de tolerancia cero contra la corrupción". Esta, la lucha contra la corrupción, será el mínimo común denominador que los candidatos de Podemos esgriman en todos los territorios. No se sabe si seguirá exigiendo la ruptura de relación entre la Administración y los bancos que desahucian, condición exigida a Susana Díaz en Andalucía, se hará extensible a las 13 autonomías.

Podemos se ha marcado como prioridad para negociar acuerdos tras el 24-M desbancar al PP de las instituciones a escala nacional y frenar su proyecto político. El Partido Comunista de Andalucía ha dicho ya, por vía de su vicesecretario general, Juan de Dios Villanueva, que, tras las elecciones municipales, "ya no sería posible ni positivo buscar pactos globales", de manera que "deben ser las asambleas afectadas las que decidan sus pactos, con el único límite de no dar alcaldías al PP".

La dirección de Podemos ya tiene claro, subraya El País, que no tiene otro remedio que adoptar al PSOE como socio preferente para echar al PP de las instituciones y gobiernos. Por ejemplo, en Andalucía, el apoyo de Podemos al PSOE, además de darle la Junta quizá con apoyo directo y no con la abstención como se planteaba hasta ahora, le proporcionaría al PSOE la presidencia de la Junta, cuatro alcaldías y tres diputaciones hasta ahora en manos del PP andaluz. A cambio podrían obtener algunas alcaldías de la que la más importante es la de Cádiz y, por supuesto, la de la capital de España o Barcelona.

En algunos casos, como Huelva y Sevilla será necesario, además, el concurso de Izquierda Unida. La situación muestra a las claras que Susana Díaz ya no puede controlar el proceso de los pactos a nivel regional porque tanto Podemos como Izquierda Unida como Ciudadanos lo plantean a nivel global y en ese nivel, el que decide es Pedro Sánchez, su secretario general.

El PSOE, que ya pactó un frente anti PP en Cataluña y que siempre que tiene oportunidad ha pactado con quien fuese para expulsar al PP de las alcaldías o gobiernos regionales -recuérdese en Andalucía donde no dejó gobernar a Javier Arenas, ganador de las elecciones de 2012, con un frente anti PP con Izquierda Unida -, no ha descartado el papel de Ciudadanos y por ahora, no ha decidido cerrar el pacto antiPP con Podemos e Izquierda Unida.

Es más, Susana Díaz parece descartar un pacto global y tratará de llegar a acuerdos con Ciudadanos en algún caso. ABC subraya que Susana Díaz ha explicado que no habrá una directriz única en la política de pactos en los ayuntamientos y habrá que analizar caso a caso con mucho cuidado, algo contrario a lo que dice Pedro Sánchez que con su "ni Bildu ni PP" patrocina directamente el frente antipopular.

Aunque Susana Díaz necesita ser investida urgentemente, no parece querer entregarle a Podemos la alcaldía de Cadiz si encuentra alguna otra solución, lo que pone de relieve el papel de Ciudadanos. No cabe ya duda de que el socialista Juan Espadas será el alcalde de Sevilla y Gabriel Cruz el de Huelva. Pero la alcaldía de Cádiz podría valer una investidura.

El poder de C's en Andalucía puede hundir al PP

El papel de Ciudadanos es esencial en Andalucía por cuanto pueden dar o quitar las únicas cuatro alcaldías de capitales que el PP puede conservar: Almería, Málaga, Jaén y Granada. También puede liberar al PSOE de la pesada joroba de Podemos e Izquierda Unida en asuntos esenciales.

Si el PP no obtiene el gobierno de esas cuatro capitales, el batacazo popular cobraría proporciones solemnes.

Lo que está claro es que, como acentúa el diario de Vocento, el PP ya no depende de sí mismo para sostenerse en los gobiernos de las capitales andaluzas, sus principales bastiones electorales. Ni siquiera en las cuatro ciudades (Málaga, Almería, Jaén y Granada) donde sólo necesitan el apoyo o la abstención de Ciudadanos están resueltas las dudas.

Ya ha perdido, casi con toda seguridad, las alcaldías de Huelva, Sevilla, Córdoba y Cádiz y tres diputaciones (Córdoba, Cádiz y Granada). El resto de capitales y la Diputación de Málaga dependen de Ciudadanos, un partido al que puede interesar mantener un aspecto jánico, esto es, una cara hacia la derecha y otra hacia la izquierda, lo cual conllevaría algún sufrimiento más para el Partido Popular.

El PP andaluz se aferra al discurso de que ha ganado las elecciones en las capitales salvo en Huelva y que ha logrado situarse tres puntos por encima de la media nacional. Pero Juanma Moreno no ha dado la cara aún hoy sobre el resultado electoral, comportamiento muy diferente al de los demás presidentes regionales del PP a escala nacional.

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