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Las Fuerzas Armadas españolas refuerzan su despliegue en Irak

Un grupo de 35 efectivos de operaciones especiales irá a la base de Tallil. En Besmayah se han recibido blindados Lince y RG-31.

J. Arias Borque

Las Fuerzas Armadas españolas siguen completando su despliegue en Irak. Esta misma semana, un grupo de 35 militares del Mando de Operaciones Especiales (MOE) del Ejército de Tierra se han incorporado al equipo de adiestradores internacionales que trata de formar a los iraquíes para tener un ejército que pueda enfrentarse con garantías a Estado Islámico e ir recuperando las zonas del país que se encuentran bajo control de los yihadistas.

La novedad de este grupo es que no estarán ubicados en las dos bases de referencia que las tropas españolas tienen en Irak, sino que lo harán junto a otros países de la coalición en la base de Tallil, en la provincia de Nasiriya, cerca de Diwaniya, donde ya hubo presencia española durante la guerra de Irak en 2003. Su cometido allí será reemplazar a un equipo de adiestradores norteamericanos que pasará a hacer funciones de asesoramiento en combate.

Este no es el único equipo de operaciones especiales en el país asiático. Otro grupo de 30 militares del MOE se encuentra en Bagdad formando parte del Special Operations Task Group (SOTG) de la capital, donde imparten a militares iraquíes diversos cursos relacionados con Operaciones Especiales.

El grueso de las tropas españolas en Irak se encuentran en Besmayah, en la base Gran Capitán. Allí está destinada una fuerza de más de 200 efectivos que están instruyendo a la 92 Brigada iraquí y a la Artillería de las Divisiones 15 y 16 del Ejército iraquí. Precisamente, a esta base se ha incorporado recientemente una sección de 28 nuevos legionarios para la Unidad de Protección, encargada de la seguridad de la base.

Una base cuyas capacidades logística y operativa ha ido aumentando considerablemente en las últimas semanas. Para el primero de los aspectos, han llegado nuevos equipos e instalaciones, entre las que destacan varios contenedores isotermos, tres carretillas transportadoras, dos máquinas para obras de construcción, una grúa y un camión blindado.

Para la capacidad operativa, se han recibido nuevos vehículos blindados resistentes a minas y protegidos contra emboscadas (MRAP), entre ellos ocho RG-31, de los cuales dos se utilizarán como ambulancias de campaña, además de cuatro vehículos LMV Lince, que se unen a los cuatro ya existentes, cuyo uso facilitará las labores de escolta. Estos dos tipos de blindados ya fueron probados con éxito durante varios años en la guerra de Afganistán.

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