Los artistas se encierran en la Universidad por Garzón

Varios artistas mostraron de esta forma su apoyo al juez por la causa de los crímenes del franquismo.

Juanjo Alonso

Tal día como hoy, 13 de abril, pero de 2010, Libertad Digital contaba en su portada que Pedro Almodóvar, José Sacristán, Pilar Bardem, Luis García Montero, Almudena Grandes y Juan Diego Botto, entre otros, anunciaron que iban a encerrarse en apoyo del entonces juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, que se iba a sentar en el banquillo por prevaricación en la causa contra los crímenes del franquismo.

El escenario fue la Facultad de Relaciones Laborales de la Universidad Complutense y tendría como fecha límite el 22 de abril, día previsto para que se decidiera sobre la suspensión del juez en el CGPJ.

Los artistas lo anunciaron en un acto con duras críticas al sistema democrático donde se habló de "persecución" al juez urdida, decían, desde la derecha y que era una forma de "torcer la voluntad del Tribunal Supremo" y "culpabilizar a las víctimas del franquismo".

Durante la presentación del encierro, Almodóvar habló de política y de la "deuda moral con quienes perdieron la guerra". Aseguró sentir "perplejidad y miedo" porque en 2010 "tengamos que seguir luchando contra Franco". “Todo esto significa una nueva victoria de Franco y es muy difícil de digerir", concluyó.

Por su parte, Juan Diego Botto indicó que "hay más de 113.000 cadáveres pudriéndose en las cuentas de España y sus familias esperan abrazar los huesos de sus seres queridos". Y añadió: "En España se cometió un genocidio y ninguna ley en el mundo puede amnistiar a los asesinos".

José Sacristán dijo que "no corren buenos tiempos para la democracia" por el "acoso y derribo" contra Garzón, un hecho "moralmente deleznable", en su opinión, y que aprovechó para vincular con el "caso Gürtel".

El Tribunal Supremo absolvió en febrero de 2012 al exjuez del delito de prevaricación por abrir causa general al franquismo pese a reconocer que la instrucción llevada a acabo por el que fuera titular del Juzgado número 5 de la Audiencia Nacional estuvo plagada de errores. La Sala entendió que Garzón interpretó de forma errónea la Ley cuando trató de investigar los crímenes del franquismo pero sostenía que su actitud no fue prevaricadora.

En agosto de ese mismo año aseguró que la justicia "no es igual para todos" y señaló que había un "doble rasero" en el poder judicial. Garzón aseguró que se sentía "el último exiliado del franquismo". En su opinión, querían su "muerte civil" y acabar con un modelo de juez que "no les gustaba por envidias o por celos".

Recientemente Garzón reclamó en nombre de un colectivo de afectados la devolución del dinero republicano incautado durante la guerra civil por Francisco Franco que, según sus cálculos, equivaldría a más de tres mil millones de euros.

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