López Aguilar y su exmujer exhiben su guerra en 'LOC'

El exministro y Natalia de la Nuez han contado al suplemento de El Mundo, cada uno, su versión de los hechos.

Libertad Digital

El exministro socialista Juan Fernando López Aguilar y su exmujer, Natalia de la Nuez han confesado al suplemento de El Mundo, LOC, cada uno, su versión de lo sucedido durante su matrimonio y posterior separación.

López Aguilar, en declaraciones a ese diario mantiene que "ella ha sido feliz en el matrimonio y estaba orgullosa de ser mi mujer hasta que surgió otra relación y enloqueció". Dice estar "destrozado" por ver cómo su exmujer ha mancillado su reputación por lo que considera una "venganza" provocada por un despecho.

Mientras, ella explica que ha "sido víctima de maltrato físico y psicológico desde el año 2000, pero no lo denuncié por miedo". "Cuando una persona agrede a su pareja se cuida mucho de que no haya testigos, pero mi familia ha podido ver las lesiones al día siguiente. Yo siempre trataba de tapar a mi marido, de decir que las magulladuras habían sido producto de accidentes domésticos", confiesa Natalia. A la vez reconoce que la denuncia que interpuso el pasado 10 de enero su hijo Gorka, fruto de una relación anterior, contra su exmarido no tuvo razón de ser. "Aquel día mi hijo se equivocó porque realmente me tropecé al perseguir a mis niños y por eso le pedí que retirase la denuncia".

Su historia

López Aguilar y Natalia se vieron por primera vez en una comunión cuando tenían 6 años. Treinta años después, en el 97, se reencontraron. Se casaron en el 2004 por lo civil. Cuatro años después tuvieron mellizos. La felicidad terminó hace un año y medio, recoge El Mundo.

Natalia explica que durante unas vacaciones escuchó una conversación extraña de su marido. El exministro se había encerrado en el baño. "Ni siquiera se había quitado el traje de chaqueta. Le escuché decir: 'pero tú me quieres o no me quieres, estoy harto de que no te aclares'. Entré en el baño y él se puso tan nervioso que le dió al botón del altavoz y escuché la voz de otra mujer", explica.

Ella consiguió averiguar de quién se trataba. Encontró una foto de la amante en el móvil de su marido y por rabia la reenvió a personas del entorno del socialista. "Interceptar comunicaciones ajenas es un delito, incluso en la convivencia. Ése no es el perfil de una mujer maltratada, que tiene miedo, sino el de una que enloquece cuando descubre que ha entrado en mi vida otra persona", justifica López Aguilar.

Ella asegura que las cosas ya no fueron igual a partir de entonces. "Él me planteaba seguir con el matrimonio si le permitía excursiones con otras mujeres", comenta. La exmujer de López Aguilar asegura que "Juan se volvió más agresivo" cuando le descubrió la infidelidad. "Como no tenía argumentos para defenderse, me agredía cada vez que le reprochaba que me había sido infiel, una palabra que él odiaba. Incluso me llegué a enfrentar a esa tercera persona".

Su exmarido dice que "todas las barbaridades que ella ha hecho para intentar chantajearme, para que no me fuera de casa, todo tenía como finalidad según decía proteger a mi familia. Para ella que se destruyera era lo más inmoral del mundo. 'Vas a pagar por ello, no te vas a salir con la tuya' me decía", confiesa López Aguilar.

"Yo no me estoy vengando de Juan. Yo no lo he denunciado. Su infidelidad fue una traición que no me esperaba, pero estoy deseando que sea feliz con la otra mujer para que ya me deje en paz", afirma Natalia de la Nuez.

Ante el Tribunal Supremo

El exministro dice a El Mundo estar deseando poder demostrar ante el Tribunal Supremo su inocencia. Se ha cuestionado mucho a lo largo de la semana su condición de aforado. "Para eso sirve el aforamiento, para que alguien no te elimine de una institución por una acusación falsa", sostiene.

El europarlamentario asegura que las acusaciones de su exmujer son fruto de una táctica para desviar la atención sobre los dos incendios registrados en su domicilio. Natalia por su parte dice que "es increíble que diga que va a informar a la Fiscalía de Menores cuando no les ha dado un puré en cinco años", le recrimina.

Desde el entorno del socialista, recoge LOC, aseguran que puede demostrar que Natalia ha visitado varios psicólogos para superar la ruptura y que está teniendo problemas con el alcohol. Ella reconoce las terapias, pero no los problemas con la bebida.

El Mundo ha podido saber que López Aguilar maneja "pruebas contundentes" que demostrarán que todo esto es una estrategia de venganza de su ex por no querer aceptar que él rehaga su vida más allá de este matrimonio. Ella insiste. "No es una venganza. No soy rencorosa. Lo único que quiero es extirparle de mi vida", concluye Natalia. El Supremo tendrá la última palabra.

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