Los socialistas, a Sánchez tras el ataque de un Rajoy fuera de sí: "Quieto Pedro"

Cada periódico da por ganador en el debate a su partido favorito, algo secundario ante una prensa boquiabierta por la pérdida de papeles de Rajoy.

Pilar Díez

El Mundo titula que "Rajoy promete 3 millones de empleos y Sánchez le echa en cara a Bárcenas". "Rajoy descalifica a Pedro Sánchez: 'Es usted patético'". Y no saltó a sacarle los ojos de milagro. En opinión de García Abadillo "ganó Rajoy" por la cosa de la economía, a la que dedicó "media hora larga". Pero hete aquí que "el discurso de Rajoy fue contestado con contundencia por Pedro Sánchez", lo que dejó descolocado a Rajoy porque sus asesores, que fallan más que una escopeta de feria, le habían prometido que iba a ser un paseo militar. Sánchez "golpeó al presidente una y otra vez con el recurso a Bárcenas", pim, pam, pum, plas, plas, "mientras que Rajoy le contestaba intentando ningunear al líder socialista". Casimiro se quedó atónito. "No es habitual que el flemático presidente despida a un adversario político en un debate como lo hizo con Sánchez: 'No vuelva usted por aquí a hacer y a decir nada. Es patético'". Hombre, Casimiro, sólo faltaba que lo habitual fuera que el presidente decida quién puede ir por el Congreso y quién no. Lo mismo pretende trasladar al Parlamento esas formas de despotilla de tres al cuarto que utiliza con sus súbditos del PP. No obstante, para Casimiro "Sánchez perdió su primera gran oportunidad de presentarse ante la sociedad como un sólido aspirante a gobernar España". Federico Jiménez Losantos cree que a Sánchez le faltó poco para ganar y se ofrece, como ayer Rajoy, como asesor para su próximo discurso . "Si en vez de arrojarle datos económicos suicidas, porque la herencia de Zapatero no es empeorable, Sánchez le hubiera pedido humildad, habría ganado de calle. Si tras pedirle humildad y exhibirla hipócritamente, le atiza con el martillo del ordenador de Bárcenas, lo manda a la UVI porque está claro que el presidente sigue sin resistir la más mínima mención sobre (ejem) su tesorero". Cuidado Federico, que te pega. "Si además aprovecha el ataque despótico de Rajoy para acusarle de secuestrar la soberanía nacional, lo deja para las mulillas. Pero el novillero Sánchez sale vivo de Las Ventas, que no es poco". Por el contrario, Rajoy "perdió los nervios". "Decirle al menesteroso sociata esa atrocidad de 'no vuelva usted por aquí', como si en vez de un líder europeo de derechas fuera el Gorila Rojo expropiando el Parlamento venezolano (…) es la prueba ineluctable de que si alguien pensó que Rajoy tenía enmienda o su PP arreglo, se equivocó por completo. Rajoy va a peor". Y eso le pasa, según Federico, por esa "monstruosa vanidad apoyada en una disparatada soberbia". Victoria Prego jalea el exabrupto. "Rajoy se permitió la crueldad de humillar a Pedro Sánchez con una frase final que resultó demoledora: es patético". Y dice que "ganó Rajoy porque no se movió de su sitio ni permitió que Sánchez le moviera". Jo, Victoria, pues si lo llega a mover baja del estrado y se lía a guantazos con el pobre Pedro por mentarle a la bicha, o sea, Bárcenas.

Lucía Méndez también vio algo alteradillo al presidente. "Nadie podía sospechar que ayer a Rajoy se le iba a subir la sangre a la cabeza y se iba a dejar llevar por la pasión precisamente en este momento, con el PSOE peor que nunca". Se lió a improperios contra el líder de la oposición "como se tiran los dardos sin acertar. Con rabia. Con cabreo (…) Incluso los suyos se asustaron", dice. "Qué barbaridad", decían por los pasillos "extrañados al ver a su líder en la tribuna de una forma en la que no le habían visto nunca (…) Algo le dolió al presidente más que otras veces". ¿Tendrá forma de SMS? Y claro, viendo a su contrincante como una fiera corrupia, "Sánchez aprovechó su oportunidad para salir airoso" y venga SMS, y venga Bárcenas, y venga ordenadores. Cuenta Lucía que "el presidente del Congreso estaba esperando a que Pedro Sánchez pidiera un turno de dúplica" para mandar al presidente a tomar por saco o ponerle en su sitio, pero no. "Después de que Rajoy acabara tan en alto, lo único que podía haber hecho el líder socialista para igualar el sopapo era directamente mentarle a su padre. Prefirió no hacerlo porque ya se lo decían los suyos. Quieto Pedro, no pidas la palabra otra vez que de ésta sales con bien".

El titular de El País resume lo que pasó. "Sánchez descoloca a Rajoy en un duro cuerpo a cuerpo electoral". Y en la foto, Pedro Sánchez con una sonrisita traviesona como diciendo: la que he armado. "El líder del PSOE se refuerza a nivel interno al mostrar un perfil combativo". Salió con algún arañazo, alguna dentellada, pero "se ganó el respeto de su grupo". Como en los documentales de animalitos. Manuel Jabois, con un entusiasmo desbordante, dice que Pedro hizo un "discurso magnífico" y Rajoy se portó como "un crío asustado y le dijo que no volviese por allí". Carlos E. Cué cree que Rajoy se "pasó de frenada". "Fue la improvisación la que llevó al presidente completamente fuera de sí a lanzase a degüello". Pues que se tome una tila la próxima vez. La versión del editorial coincide con Cué. "Rajoy pareció tan sorprendido por la crítica vehemente de Pedro Sánchez que llegó a descalificar a su oponente con términos a todas luces excesivos". Y empieza a olfatear en Sánchez aptitudes de líder. "Sorprendió la capacidad de Sánchez de sobreponerse a las muchas dificultades que ha encontrado hasta ahora para asentar su liderazgo. Sin deslumbrar, el líder socialista estuvo bien; los suficiente como para exasperar al presidente algunos grados más de lo conveniente". Ves Rajoy, eso te pasa por perder los papeles, que has creado un líder.

ABC prefiere correr un tupido velo sobre el espectáculo del presidente en el titular. "Rajoy entra en campaña y ofrece tres millones de empleos". Pero no lo elude en portada, lo que le honra. "Menosprecia al líder del PSOE y le tacha de patético por no dar la talla". Bieito Rubido, en su columna El Astrolaboio, reconoce abiertamente y sin tapujos que "Pedro Sánchez estuvo bien en el Debate. Mejor que Rubalcaba", dice. "Puso de los nervios a Rajoy, que no es fácil. Él lo consiguió, ya que de lo contrario no se entiende esa falta de estilo del presidente". Tampoco en el editorial le duelen prendas al reconocer que "algunos exabruptos y trazos fuertes le sobraron a Rajoy". Eso sí, "fue Rajoy quien puso contenido político a un debate marcado por el rosario de elecciones. Sánchez se estrenó con mejor forma que fondo, aunque al final cayeron en la desmesura". De los columnistas, Luis Ventoso dice que "acostumbrado al balneario institucional de Rubalcaba, los ganchos de tele demagogia de Sánchez desconcertaron a Rajoy". Ignacio Camacho, sin embargo, vio a Rajoy hecho un machote, que "maltrató" a Sánchez "sin una brizna de clemencia. Abusó de su bisoñez pasándole por encima como un blindado. Cabreado por las alusiones a Bárcenas, lo vapuleó con displicencia". Porque claro, cómo se le ocurre hablar de Bárcenas, hombre, por Dios, qué desfachatez recordarle a Rajoy sus SMS. Y Curri Valenzuela ofrece otra versión de lo que pasó con la falta de dúplica. "Tan noqueado debió de sentirse tras escuchar las descalificaciones del presidente del Gobierno que renunció al último turno". Total, para bajar y partirle la cara era mejor dejarle al otro retratado.

A La Razón le falta la grandeza de ABC y prefiere ocultar la salida de pata de banco de Rajoy. "Rajoy anuncia tres millones de empleos y un ambicioso plan social". "Pedro Sánchez, K.O. en el primer asalto", dice. Rajoy llamó patético al líder de la oposición "porque éste le atacó con Bárcenas", y claro, eso no. A Bárcenas ni nombrarlo. Aunque se les nota escocidos cuando destacan en titulares cosas como que "el caso de los ERE, un pesado lastre para el PSOE en el debate", "fue demasiado pesado para Sánchez", que no se lo creen ni ellos. Francisco Marhuenda dice que Rajoy "fue muy duro con un débil Pedro Sánchez (…) Rajoy estuvo muy bien, porque tenía un discurso sólido y coherente mientras su rival hacía aguas con su intervención radical". Rajoy le respondió con "contundencia implacable" porque se lo merecía. Marhuenda, estás hecho polvo y se te nota.

La Vanguardia dice que "Rajoy empieza la campaña y Sánchez pasa el test interno". Víctor M. Amela no vio precisamente débil a Sánchez. "Pedro Sánchez irrumpe en el saloon. En su primera vez, pero no vacila: empuja la puerta de doble batiente" y "encañona al entrecejo de su rival". "A Rajoy, que empinaba el codo en calma y se veía merecedor de una siesta, se le disparan las muecas (…) No tenía prevista tanta puntería ni tanta pólvora en la piel, y un volcán de vesánica rabia comienza a rugirle en las entrañas (…) Rajoy no sale del saloon con los pies por delante, pero sí con una convulsión nerviosa, desgarros, el chaleco agujereado y lamparones de sangre (…) No esperaba que le hiciera sentir miedo, que le obligase a parapetarse de un salto tras la barra". "¡No vuelva usted aquí a hacer y decir nada! ¡Ha sido patético! Pedro Sánchez sonríe ante este regalo de un Rajoy que escupe rabia por los colmillos, rojo de ira, que mira a diestra y siniestra en busca de respaldo ante la desfachatez de este chico que luce corbata pero que parece que no la lleva". Y yo aquí aburrida viendo a Rajoy y Sánchez en TVE. Para el año que viene quiero una tele como la de Víctor.

A continuación