Referéndum en 'La Razón': "¿Quiere que Cataluña siga unida a España y en la UE?"

La prensa examina hoy el soporífero debate de ayer sobre corrupción y el porrón de medidas que trajo Rajoy.

Pilar Díez

El Mundo nos cuenta los planes de Podemos para cuando gobiernen. "Más funcionarios y más salario porque 'España es rica'". Y de regalo, jornada laboral de 35 horas, aumento de las pensiones, rebaja de la edad de jubilación a los 65 años, subir el salario mínimo... ¡Me gusta! Me lo quedo. Casimiro, siempre tan agorero, dice que "no hay nada más peligroso en política que las buenas intenciones", aunque a mí se me ocurren cosas mucho peores. Las propuestas de Podemos "están hoy fuera de la realidad". Mira que eres aguafiestas, Casimiro, ya son ganas de fastidiar.

Del debate de ayer destaca El Mundo que "Sánchez rechaza un pacto global con el PP contra corrupción", que cada uno por su lado. Para Victoria Prego fue "descorazonador". Pedro Sánchez "parece no entender que ambas formaciones están metidas en el mismo saco en la opinión de la ciudadanía",y no se entera de que la peña lo que pide a gritos son "grandes pactos". Si se ve a legua, hombre, hay una sed de pactos que pa que.

El País tampoco salió muy impresionado que se diga. "Rajoy admite problemas serios en el PP sin ofrecer nuevas medidas". Un titular muy similar al de La Vanguardia, qué casualidad. "Rajoy defiende a Mato y admite problemas de corrupción en el PP". ¿Estarán liados estos dos periódicos?

El diario de Prisa tiene a Rajoy entre ceja y ceja. A Rajoy le "falta credibilidad". "Es muy difícil desvincular el discurso de la regeneración de la realidad de una fuerza política cuyos cuadros dirigentes han permanecido ligados a su organización durante los años de la supuesta financiación irregular". Y además "hay que cuestionarse el papel de quien ha encabezado el partido, el propio Rajoy, que lleva un decenio al frente del PP". "Va a ser muy difícil convencer a los ciudadanos de que las cosas cambiarán en tanto se mantengan en primer plano de la vida pública personas que, siendo responsables de sus organizaciones, dicen no haberse enterado de lo que pasa en ellos", dice. Jo, presidente, cómo empuja El País de Soraya. "La dirigencia de los partidos de Gobierno necesita renovación y rearme cívico". Carlos E. Cué le da otro empellón, por si no se da por aludido. "Ahora es Rajoy, y no el Gobierno, quien se lleva todos los ataques de la oposición, algunos en tono especialmente duro y sin miramientos, como si le hablaran a un cadáver político. El ambiente instalado en la oposición, e incluso en parte del PP, apunta hacia un presidente quemado que a duras penas llegará al final de la legislatura". O sea, que no contentos con darle por cadáver ya le han incinerado. Qué prisas.

La Razón le da canchilla a las propuestas de Rajoy. "La financiación ilegal tendrá penas de hasta cinco años de cárcel", anuncia entusiasmado. "Rajoy presenta medidas contra los salvapatrias de las escobas", un "decálogo para la regeneración política". Lo que propuso ayer Rajoy, dice el editorial, es "lo que España pide", dice el editorial. "Los ciudadanos españoles están pidiendo que en la actividad política imperen unos valores éticos estrictos" y Rajoy, siempre a la que salta de lo que pide la calle, "ha entendido este mensaje". Eso hay que celebrarlo.

Cuenta el diario de Planeta que "la Generalitat quiere multar a las radios que no publicitaron el 9-N". Este Mas es un crack, no me extraña que Rajoy le tenga miedo. Abel Hernández está como yo, "no hay día que no nos sorprenda". Dice que "ante la apuesta del presidente de la Generalitat cada vez más explícita por la secesión, es normal que se baraje la idea de aplicar sin tardar mucho el artículo 155 de la Constitución y suspender por un tiempo razonable dicha autonomía". ¿De verdad? Mas se va morir de miedo. Como sea con la contundencia que se empleó para hacerle obedecer al Constitucional éste sale corriendo Pirineos arriba y no para hasta llegar al Polo Norte. Por si acaso, Rajoy se apiada de Mas y se resiste a someterle a tamaña presión, y como ni el propio Abel se lo cree, le ofrece "otra salida". "Tomar la iniciativa de una vez" y organizar un referéndum "en toda España, incluida, claro, la región catalana", a ver si se nos va a olvidar y la dejamos fuera. "Con la siguiente pregunta: ¿Quieren ustedes que Cataluña siga unida al resto de España y dentro de la UE?". ¿ Valdría un sí-no? Por tocar las narices.

"Cerco a la corrupción. Rajoy combate su desgaste con 70 medidas para la regeneración", dice ABC contundente. ¡Rajoy al ataqueeee! "La opinión pública no reprochará al gobierno que saque adelante su programa regeneracionista sin el apoyo del PSOE, pero es preciso ver cuanto antes los resultados concretos de esta voluntad de cambio que ayer mostró Rajoy". Rajoy-cambios. Cambios-Rajoy. Ummmm, algo no me cuadra en este binomio. No lo veo y no lo veo. Ignacio Camacho dice que Rajoy da la sensación de sentirse "cómodo" en el Parlamento. Como si estuviera en su casa, vamos. Pero su problema y el de Sánchez "consiste en que su verdadero enemigo no está sentado en ningún escaño". Todavía. "La amenaza está en la calle", en las "redes sociales, el clima civil de desafecto silencioso (…) Los agitadores del descontento que meses atrás trataban de sitiar el Congreso han acampado simbólicamente a sus puertas y esperan el momento de ocuparlo con sus actas de diputados". Y arrebatarles su Parlamento y sus escaños con los votos, qué pandilla de degenerados. "El éxito de Podemos ha sido crear un marco mental colectivo en el que debates como el de ayer suenan a arqueología política". A Rajoy "solo le queda un año para demostrar a base de política limpia que la patria se puede salvar sin espontáneos", esa chusma que quiere quitarle el Parlamento a PP y PSOE, sus auténticos dueños. Dónde vamos a ir parar.

Carlos Herrera sale en defensa de Freixenet, que le han hecho un boicot en su propia casa. "La bodega catalana ha reivindicado los cien años de unidad y los deseables cien años más que jalona, supongo la trayectoria de todos sus clientes. Ello ha sido considerado causa de guerra por el tradicional sector de gilipollas que florece a ambos lados de las carreteras del principado". Estos gilipollas "molestarán al buen nombre de un catalán que no tiene ninguna necesidad de dejar de ser español". Así que él brinda "ahora mismo por unas Felices Navidades. Y por España". Y que se chinche la nacionalista del boicot. O Freixenet, según se mire.

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