Los "simpáticos caraduras" de 'El País' desatan una ola de terror a Pablo Iglesias

La detención de más de 50 corruptos de una atacada tiene a la prensa en estado de shock.

Pilar Díez

El Mundo tiene cuentas en Suiza a porrones. "Granados tiene dos cuentas en Suiza", titula su principal información. Al alcalde de Barcelona le facilita el número de la suya, que al parecer lo había perdido, qué cabecita. "UBS Nº 7651162-3445.954. Éste es el número de cuenta suiza de Xavier Trias". Casimiro dice que así no se puede vivir, que esto "es la gota que colma el vaso de la indignación. Es difícil imaginar qué más cosas pueden estar podridas en España". Critica que el PSOE "aprovechara la circunstancia de que haya más militantes populares señalados en esta operación para descartar el acuerdo contra la corrupción" que tenían pensado colocarnos el PP y PSOE a ver si colaba. "El comportamiento indigno de algunos políticos -demasiados ya-", dice discrepando con Rajoy que cree que todavía son pocos, "y la sensación de que sus partidos no han hecho todo lo que estaba en sus manos para arrancar de raíz la corrupción, genera hartazgo entre los ciudadanos y beneficia a los movimientos populistas", o sea a Podemos. "PP y PSOE pueden estar perdiendo el último tren para convencer a la opinión pública de su apuesta por la regeneración democrática y la honradez es sincera". Pero Casimiro, en qué mundo vives, esa estación hace tiempo ya que cerró y por allí no circulan trenes. A Arcadi Espada le amosca el tecnicolor, o "superproducción" que dice Santiago González, de las detenciones. "No sé qué han hecho esos políticos y funcionarios detenidos. Sólo espero que la policía y los jueces sí lo sepan. Hace tres años el juez Ruz sólo le faltó enviar los tanques para ocupar la Sociedad General de Autores y detener a aquella pandilla de delincuentes que, tres años después siguen esperando, no ya sentencia, sino procesamiento o solución (…) Es mucho más fácil ser un juez estrella que dedicarse a la hosca, lenta y oscura tarea de impartir justicia". ¿Sin sirenas, ni esposas, ni perros? Tú estás chalado.

Lucía Méndez dice que qué suerte la de Pablo, que quién le iba a decir que "la realidad se iba a adaptar a su discurso como un guante". "Motivos tiene para la cara de susto que se le ha quedado", dice. "Muchos españoles están poniendo en él la confianza que no les merecen los partidos tradicionales", la que le ha caído encima. Y mientras "los partidos siguen sin saber qué ven en él los votantes y cómo hacer frente a una marea que ven acercarse con horror". Pues la ONCE tiene ahí un filón.

El País tiene una ligera idea de por qué les han detenido. "Políticos y empresarios corruptos crearon una extensa red delictiva". Un sociólogo llamado José Antonio Gómez Yáñez dice que estamos sacando las cosas de quicio, que "los resortes del Estado están funcionado", que como dice Rajoy, "la inmensa mayoría de los afiliados y cargos de los partidos son personas honestas". Y además es que no les conocemos, pero "muchos de estos caraduras son simpáticos". ¿Sí? Podías presentarnos a algunos. A los de las preferentes, por ejemplo. Seguro que están deseando conocerlos para echarse unas risas con ellos. El editorial dice que los ciudadanos "asisten entre indignados y resignados al estallido de escándalos en los que están implicados políticos de todo el espectro, pero sobre todo del PP". Luego recapcita y dice que la corrupción es "parte intrínseca del propio sistema" y alerta de que viene Podemos. "El carácter sistémico de la corrupción proporciona fácil y demagógica munición a quienes propugnan una ruptura, no con el sistema corrupto, sino con el constitucional". "Los partidos políticos todavía mayoritarios tienen que ser conscientes de su responsabilidad en estos momentos y situarse, si es que aún están a tiempo, en la vanguardia de una regeneración auténtica, no de la farsa que algunos pretenden". Con algunos se refiere al PP, claro.

ABC dice que eso está hecho. "La corrupción obliga a reaccionar al PP". "Primeras expulsiones tras los 51 detenidos de ayer, entre ellos el exsecretario de Madrid". ¡Hala!, qué contundencia. El editorial avisa a Rajoy de que "los niveles de la corrupción empiezan a ser pandémicos", nada de cosillas que pasan o hilillos de plastilina. "Cada noticia de nuevas corrupciones invita a sumarse al populismo demagógico de algunos grupos políticos", o sea, Podemos. "La regeneración ética en España tiene ya que ser traumática y quirúrgica y compromete a los dos grandes partidos a asumir su culpas por una situación insostenible" o vendrá Pablo y nos vamos a enterar. Álvaro Martínez dice que la cirugía no sirve en este caso, que "un bisturí es como un inofensivo cortauñas" y receta un desinfectante potente. "Los partidos lo tienen en su mano: o entran con zotal en las zonas infectadas de su estructura o los españoles terminarán echando napalm sobre la siglas de quienes no sellen un pacto de sangre con la ética, la decencia y la transparencia". Ignacio Camacho se inclina más por cortar por lo sano. "La situación es hipercrítica. Exige energía quirúrgica. Y también una cierta sensatez colectiva frente a la tentación de las salidas fáciles" , y abrazarse a Pablo. "Una democracia no puede permitir que los restos de honorabilidad que han dejado los ladrones los usufructúen los traficantes de esperanzas". Otro muertecito de miedo.

La Razón cuenta que "Suiza alertó de que Granados era cliente de alto riesgo por blanqueo". Jo con Suiza, cómo las gasta. Marhuenda está maravillado con "la reaccción política inusual, por lo fulminante de la misma, con la suspensión de militancia y exigencia de renuncia a cargos imputados" de PP y PSOE. Unos fieras. oiga. "Se trata de una decisión acertada que envía un mensaje correcto a la opinión pública", porque "el hartazgo social corre el riesgo de convertirse en un caldo de cultivo del que surjan movimientos demagogos de carácter providencialista, que medran con sus recetas ideológicas del siglo pasado a costa del desánimo ciudadano". ¿Tú crees? No, no creo que surja una cosa así, no sé de dónde sacas esa idea.

Desahoga su terror en El Submarino sin tanto rodeo. Ayer en el Congreso PP y PSOE "comentaban atónitos el espectáculo que amenaza su horizonte electoral. 'Urge un gran pacto contra la corrupción', decían en ambos bandos. O algo se hace, o desde luego Pablo Iglesias arrasa como una cascada sin freno". Caramba Pablo, desde el coco no había visto a nadie que causara tanto miedo. Pégales una voz, hombre.

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