David Gistau busca a Évole para explicarle que no es un caníbal

Al final no vamos a morir todos de ébola y vuelve la corrupción a los periódicos.

Pilar Díez

El Mundo dice que "Liechtenstein investiga a Jordi Pujol por blanqueo". Pues tienen un arduo trabajo por delante, sí señor. La foto de portada es para los "héroes" del ébola, los médicos que han curado a Teresa Romero. Y vuelve el caso Bárcenas. "Ruz imputa a Acebes por ayudar en el saqueo de la caja B del PP". El editorial dice que, ejem, pues que parece ser que a alguno se le fue un poco la mano con la enfermedad. Ya podemos "descartar la amenaza de un brote en España". "Cabe felicitar a Teresa por su capacidad de lucha y por su generosidad" y "hay que reconocer la profesionalidad y heroicidad de los profesionales sanitarios que la han cuidado a sabiendas de que la primera lección que cabía extraer de su contagio era que los protocolos habían fallado". Sea como sea, la curación "no exime de sus responsabilidades políticas de la ministra Ana Mato ni al consejero madrileño Javier Rodríguez".

Federico Jiménez Losantos dice que Iceta, al colaborar en el "memeréndum" catalán, "lleva al paroxismo la condición esquizoide del socialista catalán, porque argumenta en favor de la participación de una consulta... contra la que también argumenta. Vamos, que dice que hagan lo que dice que estaría mal hecho".

Victoria Prego avisa al PP de que como siga haciéndose el tonto con la corrupción los va a defender su padre. "Así se hace difícil seguir defendiendo que nuestros políticos son gente en su mayoría honesta. Y más difícil se hace convencer a muchos ciudadanos cabreados de que no miren insensatamente hacia las filas de partidos nacientes que son puro anuncio de un desastre para España. Pero es que se lo están poniendo verdaderamente imposible a la gente".

El País nos saca en su portada, que sí, que salimos. "Acebes, primer secretario del PP imputado por la caja de Bárcenas. Declarará por la compra de acciones de Libertad Digital con fondos b". Explica que fue "entre 2004 y 2005, periodo en el que el actual presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ya lideraba la formación". Uf, chicos, a Rajoy no le va gustar verse al lado de Bárcenas y Libertad Digital. No le va a gustar nada. También dedica un editorial a expresarle sus mejores deseos a Teresa. "Hay que elogiar a la auxiliar y a los profesionales la la han curado, y cerrar el capítulo de errores", pelillos a la mar. "Final feliz, pues, para una gestión desastrosa, que solo se enderezó cuando, cinco días después de conocerse el contagio, se nombró un comité científico que puso orden y serenidad en el manejo de la situación". Que gracias a Dios tomó bajo su mando la eficaz Soraya Sáenz de Santamaría quitando del medio a la torpe de Ana Mato, que si no... les ha faltado decir.

ABC titula "sin rastro de ébola". "El juez Ruz imputa a Acebes por la compra de acciones con dinero de la caja B del PP". Un editorial en portada pide al PP que espabile, que su "incapacidad para acompasar sus movimientos a las demandas de una sociedad que está reclamando a gritos un cambio" es pasmosa. Que ya que ha ido renqueante con Rato, lo pague con Acebes, "su respuesta debería ser mucho más rápida (…) Si ante la imputación de Acebes actúa como con Rato -enrocarse y ponerse de canto- la sociedad española terminará pasándole por encima". Acebes a la pira.

Pero hoy viene ABC sediento de sangre popular y no se conforma con una cabeza. Con el tema del ébola "ahora es el momento de ordenar las prioridades políticas y técnicas derivadas" del caso. "Las responsabilidades de las autoridades políticas que tomaron las primeras decisiones, es decir, la ministra de Sanidad Ana Mato , y el consejero madrileño de Sanidad, Javier Rodríguez, están definidas y pendientes de ser exigidas con los respectivos ceses". Hala, otros dos a la pira. Ummm.

David Gistau analiza en una genial columna el flipante encuentro de Junqueras con una familia sevillana. Comienza felicitándose de que Oriol aguantará en una casa sevillana "hasta el final sin llorar", con lo esaborío que es. A Gistau le gustó la casa, "preciosa", Eugenia "malhablada" pero "deliciosa", el ambiente "cordial" y Évole estuvo tan simpaticón como siempre, "con esa mezcla de humor, empatía e ingenuidad fingida". Lo que a Gistau le dejó de piedra fue la "premisa" del programa. "La idea entera del programa dependía de una hipótesis falaz: que el encuentro de un catalán y unos sevillanos es el de dos culturas remotas, distantes, cuando no antagónicas, que han de hacer el esfuerzo por descubrirse la una a la otra sin llevarse la mano al hacha. Si para Oriol Junqueras viajar a Sevilla es una aventura exótica de la que apenas recuerda un par de precedentes en su vida, el problema lo tiene él por no haber salido de su pueblo con más frecuencia, circunstancia que por otra parte explica muchas cosas". Que pilla retirado de Barcelona, pero tampoco es para tanto. Recuerda Gistau que "catalanes y sevillanos llevan al menos quinientos años formando parte de la misma comunidad histórica y cultural. De la misma nación". Pone algunos ejemplos, como que hablan español, compartieron la Guerra Civil, la Constitución y hay aviones y AVE que haciendo escala en Madrid te llevan de Barcelona a Sevilla en pocas horas "mientras comen cacahuetes". Yo mejoraría la presurización. En los túneles de Despeñaperros se pasa fatal. Cuenta Gistau que "de vez en cuando me encuentro por ahí con Évole, que es un tipo por el que tengo simpatía (…) La próxima vez que nos crucemos me sentiré obligado a explicarle que pertenezco a una civilización monoteísta que no practica la antropofagia". Bueno, no sé Gistau, a mí la pringá siempre me ha parecido sospechosa.

La Razón dice que "un juez de Liechtenstein quiere venir a España interrogar a Jordi Pujol por blanqueo", pues nada, que venga, que venga, pero que se ande con cuidado, mira lo que les pasó a los diputados del Parlamento catalán, casi les muerde. El editorial resalta lo bien que funciona la Sanidad madrileña y tal, y tal... pero los sindicalistas, madre los sindicalistas. "Se han tenido que soportar las intoxicaciones y las zancadillas de una casta sindical de batas blancas, que denosta la sanidad pública con el único fin de desgastar a los gobiernos del PP". Toni Bolaño hace un resumen de lo que ha pasado en Cataluña desde que Mas decidió obedecer al TC, lo que tiene un mérito extraordinario. Como novedoso nos informa de que los de ERC llaman a Homs "Belcebú". Y concluye: "Están locos de remate".

La Vanguardia dice que "el juez imputa Acebes por usar dinero de la caja del PP". "El exdirigente habría autorizado una compra de acciones de la web de Losantos", dice. En cambio a Pujol lo trata de bien. Lo manda a una esquinita para que no se vea mucho. "Suiza deniega datos a la juez de Barcelona sobre Pujol". "Según la Policía, un magistrado de Liechtenstein indaga si el expresident blanqueó dinero". La policía, puaf, qué sabrá la policía.

A continuación