Sostres narra la trifulca entre Mas y Junqueras

Al bipolar Artur Mas le tocó ayer el papel de chico malo y desobediente y la prensa pide inmediato castigo.

Pilar Díez

El Mundo dice que Mas dio ayer "luz verde" a la junta electoral para la consulta y "la fiscalía valora actuar contra Mas por desobedecer". Actuar sí, actuar no, he ahí el dilema. Casimiro piensa que sí, que debería actuar, porque lo de la firma es "un acto gravísimo que le sitúa al margen de la ley". Un forajido, un wanted cualquiera. "Llegados a este punto, ni el gobierno de Rajoy ni la Justicia deben caer en su trampa porque está contraviniendo lo dispuesto por la ley". Rajoy, dice, se comprometió a hacer cumplir la ley, por lo que "sorprende que la Abogacía del Estado no haya reaccionado aún para hacer valer aquello que reclamaba en su recurso el Alto Tribunal (…) Sin demorarse más, la Abogacía tiene la obligación de exigir que se cumpla la ley; no hacerlo genera dudas sobre la firmeza del Gobierno y su voluntad de pararle los pies", presiona por si cae la breva de que alguien se dé por aludido. "También la Fiscalía debería presentar una denuncia contra Mas por prevaricación y desobediencia (…) Mas debe comprobar desde ya mismo que quien le echa un pulso a la democracia, lo pierde". Victoria Prego no se anda por las ramas y pide, ya, la inhabilitación de Mas. "Contra todo pronóstico", ayer salió el Mas locuelo y "ha dado el paso que le coloca en el terreno de la desobediencia". "La respuesta del Gobierno debe ser fulminante (…) La pena prevista por una desobediencia como la del presidente Mas puede parecer leve si la comparamos con la enormidad de lo que está haciendo, y de hecho lo es, pero la inhabilitación para seguir ocupando la jefatura del Gobierno tiene una gravedad y un alcance extraordinario. Hay que reclamar a Rajoy una firme y rápida respuesta a la acción de Mas. Y pronto". Chica, qué prisas.

Salvador Sostres cuenta que Mas y Junqueras están a torta limpia. "Mas propuso el miércoles al líder de ERC que aceptara la tesis de la reforma constitucional" y Junqueras "se indignó" y casi le tira un florero a la cabeza. Porque, como dice Sostres, Mas ya sabía -tampoco había que ser un lince- "cual sería la respuesta del Gobierno y de los tribunales", así que no entiende a qué viene hacerse de nuevas. "Mas mintió", dice acusador. Ahora "Mas se permitirá algunos gestos para contentar el independentismo" como la firma de ayer, "mientras busca a la desesperada cualquier solución que no sea saltar al vacío". Y mientras, "Esquerra asiste estupefacta al espectáculo. Junqueras se va a enfrentar los próximos meses a la mayor presión mediática de su vida, y su elección fundamental será entre salvar la carrera de Mas o aguantar chantajes e insultos, asumir el liderazgo y romper en solitario con España si algún día alcanza los votos y la osadía moral y física para hacerlo". A ver si hay... Qué malote eres, Sostres.

El País dice que "Mas desafía al Constitucional y crea la junta para votar el 9-N". "El Gobierno presentará de nuevo recurso". ¿Otro recurso? Nos vamos a hartar de recursos de aquí al 9-N. Cuenta Carlos E. Cué que "el Gobierno y el PP descartan una gran campaña política en Cataluña", que cualquiera pisa por allí en estos días, y que a pregonar el "better together" vaya su madre. "El gabinete se centra en la batalla jurídica frente al desafío de la Generalidad". Quita, quita, existiendo los abogados y el burofax, para qué mojarse. Fernando Vallespín nos da un alegrón. "Poco a poco se nos van acabando las palabras para referirnos al conflicto catalán". Bien, bien, bien. No obstante a él todavía le quedan algunas para atizar a Rajoy por la pachorra que se gasta. "La valentía de Mas cae en la temeridad, pero no es menos temeraria la ostentosa quietud de Rajoy". ¡Muévete, leches!

ABC abre con el escándalo de Caja Madrid, que también tiene su miga. "Cada ejecutivo podía gastar hasta 4.000 euros al mes sin justificar". "Los altos cargos despilfarraron más de cuatro millones de euros con tarjetas opacas entre 2009 y 2011, previo al rescate de la entidad". La cueva de Alí Baba se nos está quedando pequeña. "A medida que se conocen los detalles de los gastos, se hace aún más intolerable lo sucedido y más necesaria una explicación institucional y una diligente y exhaustiva investigación judicial", dice el editorial. Déjate de milongas, Rubido, lo que queremos es que devuelvan la pasta y nos dejen de cuentos. Como el periódico de Vocento ya adelantó ayer la desobediencia de Mas, hoy no le pilla de sorpresa. "Mas consuma su desobediencia al TC y firma la creación de la junta electoral". David Gistau tiene una duda. Dice que no está seguro porque "tampoco es que esté todo el día pendiente de él, pero me parece que la de hace dos días en el Parlamento catalán fue la primera vez que el presidente Mas empleó la palabra violencia". Que siempre había utilizado cosas monas como "pueblo, consulta, mayoría, democracia, urna, civismo, fiesta, transversalidad, destino, historia, Inoxcrom". Eso te pasa por no haber leído la columna de Pablo Planas del miércoles en Libertad Digital, David, si lo hubieras hecho no te asaltarían esas dudas.

Carlos Herrera habla también de la consulta, pero de la canaria, que esto parece que se está convirtiendo en una epidemia. Dice que la pregunta es "un insulto más que una pregunta". "En lugar de preguntar ¿autoriza usted prospecciones petrolíferas en aguas cercana a Canarias, sí o no?", pregunta "¿cree usted que Canarias debe cambiar su modelo turístico por las prospecciones de gas y petróleo?". Ya puestos, dice Carlos, podía haber preguntado "¿debería Canarias sufrir mareas negras que crearán miseria y desolación anegando costas y pueblos para siempre jamás?". O mejor. "¿Considera usted que el Gobierno de Canarias piensa que los canarios son unos perfectos idiotas?". Pero qué gracisoso, eres, Carlos.

En La Razón, la desobediencia que se asomaba ayer se ha plantado por la cara en el centro del salón rompiendo la ventana. "Artur Mas, ante la Fiscalía por desobediencia al Constitucional". No se me asusten, tan contundente titular no quiere decir que le hayan puesto las esposas, sino que en un futuro incierto "el PP denunciará al presidente de la Generalitat" y "la Abogacía del Estado ya estudia los posibles delitos y las actuaciones contra la burla al Alto Tribunal", pero sin prisas ¿eh?, no hay que estresarse. Marhuenda cree que "es otro paso hacia su inhabilitación". Pues eso, pasito a pasito se hace el caminito.

A La Vanguardia no le llega la camisa al cuello. "Mas firma un decreto de efecto retardado para salvar la unidad", "nombra una junta electoral, pero su entrada en vigor queda en el aire", ay, que me lo llevan preso. "El gesto responde a la presión del resto de las fuerzas soberanistas", que él es un buen chico estudioso y obediente, que han sido las malas compañías las que le han desviado del camino recto.

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