'La Vanguardia' desvela el pacto entre Rajoy y Mas para que los dos ganen

La partida continúa. El gobierno mueve su reina, la consulta queda suspendida y ahora le toca mover a Mas.

Pilar Díez

El Mundo titula: "El Constitucional suspende a Mas", como ya sabíamos todos que iba a pasar. "Freno a cualquier acto para el 9-N", insiste. Bueno, eso ya lo veremos. Y es que, como dice el editorial basándose en la experiencia, "no es seguro que las autoridades catalanas estén dispuestas a cumplir la resolución del TC". Incluso hay indicios de que puede que no. Lucía Méndez no se fía un pelo de Mas porque "no tiene nada que perder" y puede "liarse la manta a la cabeza". No hay color entre el "teatro político" de Mas con lo de dormir en palacio y firmar con una pluma catalana su decreto y el soso melé de Rajoy, que "tal vez haga bien en mantener la calma y no estimular emoción alguna, habida cuenta de lo que le espera en los próximos meses", pero aburre a la ovejas.

Sostres, que pertenece a la corriente de pensamiento que asegura que Mas no tiene ninguna gana de hacer un referéndum, dice que el presidente catalán cree que "los españoles son imbéciles", "burros hasta el rebuzno" y unos "tontolabas". Lo suficientemente "idiotas para ceder gratis su soberanía al primer majadero que se la reclama". Hombre, Sostres, motivos para pensarlo tiene. Pues que se prepare, opina el columnista, porque "el presidente Mas está a punto de descubrir que los españoles no son tan imbéciles como él creía, ni tan fáciles de engañar". ¿Ah, no? "Lo que a continuación tendremos que descubrir es si los independentistas son tan buenos resistiendo como buenos manifestándose, tan valientes como ruidosos y si realmente están a la altura física y moral del sueño que dicen encarnar". Venga, que os estamos esperando.

"El Constitucional suspende la consulta y desmonta el plan de Mas", dice El País. "El gobierno confía en que Mas acate la decisión", los muy ilusos. Ilusos. El editorial dice que es verdad, que hay que ver cómo es Mas de cabezón, siempre con su táctica de "hechos consumados" e "intentando imponer" a todo Cristo "lo que él vaya decidiendo", pero pelillos a la mar. "Hora es de que todas las partes implicadas muestren un comportamiento responsable, renunciando a atrincherarse en sus posiciones y utilizando la vía del diálogo para evitar que la situación degenere en un enfrentamiento de los catalanes entre sí y con el conjunto de los españoles". Pelín tarde, diría yo. Miguel Ángel Aguilar, en el mismo tono, alaba "el tono adecuado sin solemnidades superfluas ni ánimo alguno de amedrentar a nadie" de la charleta de Rajoy de ayer. Y ahora que ya nos hemos dado un par de tortas, "que prevalezca la ley y comienza la desactivación del encono y la recuperación del entendimiento".

La Razón, cual peli del Oeste, titula "Se impone la Ley". "La fiscalía podría actuar contra Mas por promover el 9-N", dice pegándole un susto de muerte al forajido. El periódico de Planeta cree que "Mas no tiene más opción legal que acatar la decisión" del TC y "paralizar los preparativos de la consulta" y una vez recogidos los trastos "se le presenta una ocasión excepcional para volver a la senda de la legalidad y para pensar en todos los catalanes. Aliados no le faltarán y a buen seguro que desde el gobierno de la nación tampoco le regatearán apoyos", a darse la mano como buenos hermanitos. "Si no lo viera así, tras lo dictado ayer por el Constitucional, Mas sólo tiene una salida: marcharse".

ABC dice que "la Ley frena a Artur Mas". En el editorial deja claro que aquí "no ha habido ningún choque de trenes; sólo hay un tren con un conductor suicida empeñado en reventar la legalidad constitucional". Y Hermann Tertsch cree que como los nacionalistas han hecho de su capa un sayo "en la más absoluta impunidad y sin réplica desde el Gobierno de España, no ha sido difícil a los caudillos de la sedición nacionalista convencer a los catalanes de que también será impune el salto más osado, la rebelión contra el Estado. Todos los conflictos que sufre hoy en día la sociedad española, desde el nacionalismo a la corrupción se deben a lo mismo. A la búsqueda de la solución fácil, inevitablemente con trampa, ocultación y mentira. Y a la cobardía para hacerle frente por parte de los grandes partidos y esas élites de esta sociedad". Si es que somos un desastre, Hermann, un desastre.

La Vanguardia dice con toda su mala intención que "el TC suspende la consulta horas después del recurso". Que hay que ver qué prisas cuando les interesa, viene a decir. "El recurso alega que se busca un referéndum sobre la independencia", ¡qué cosas piensan en Madrit! El editorial, porque hay editorial, dice que aunque parezca que la cosa está más que calentita, no es así para nada. "Estamos convencidos de que no hay más salida que un pacto y que el conflicto institucional que ahora parece tan grave se resolverá mediante un pacto", y si se han puesto tan burros es porque "estamos esperando que Rajoy concrete su oferta de diálogo, Catalunya la escuchará con gran atención". ¡Ángela María!, haber empezado por ahí. Ofertas, regateos... Dolores García se ha coscado de que hay señales. "Rajoy repitió ayer varias veces que la Constitución se puede reformar si bien evidenció que ese camino no le hace ni pizca de gracia". Y "Mas, por su parte, ha transmitido algún mensaje que podría leerse como invitación a buscar una salida". Si Rajoy le deja hacer su consulta, "el resultado más probable sería sí-no (sí a un estado, pero no independiente), de forma que ambos saldrían ganando (win-win): Mas ganaría porque se había votado y habría salido una mayoría de síes, mientras que Rajoy ganaría porque cerraría el conflicto sin que se llegase a la independencia". Y aquí no ha pasado nada. Mira qué par de listillos.

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