El tejido clientelar se pone en marcha y llena las plazas de Cataluña

Manifestantes de la ANC ocuparon durante un rato las plazas de los ayuntamientos y miembros de las CUP acamparon frente a la Delegación del Gobierno.

Pablo Planas (Barcelona)

Unos pocos miles de personas convocadas por TV3, la Assemblea Nacional Catalana (ANC), Òmnium Cultural y Francesc Homs, portavoz del gobierno regional, se personaron a las siete de la tarde de este martes en las plazas de los ayuntamientos de las principales localidades catalanas. Los participantes protestaban por la suspensión cautelar del referéndum al admitirse a trámite en el Tribunal Constitucional los recursos del Gobierno contra la "ley" y el referéndum catalanes. La asistencia fue mucho menor de la prevista. Los organizadores lo atribuyeron al mal tiempo.

La apresurada convocatoria se salvó por los más fieles, en su mayoría funcionarios o miembros destacados de las asociaciones culturales, deportivas y políticas subvencionadas por la Generalidad, las diputaciones y los ayuntamientos. Salió a la calle el tejido clientelar, los irreductibles a sueldo de la ANC y de Òmnium Cultural, impermeables al desaliento en el caso de Barcelona.

Los manifestantes independentistas lucían prendas amarillas, tal era la consigna, y asistieron a la lectura de un manifiesto contra el Gobierno, el Constitucional y la unidad de España igual en todas las poblaciones donde se llevó a cabo la protesta. Acto seguido comenzó la campaña "puerta a puerta", con la que la ANC pretende llegar a los domicilios de todos los catalanes. Se trata de que rellenen un cuestionario sobre "el país que queremos". Además, recibirán toda la "información" que demanden sobre el derecho a decidir y se les instruirá sobre las ventajas de la independencia.

Hasta el pasado domingo y desde el 11 de septiembre, fecha en la que comenzó la recluta de voluntarios, la ANC contaba poco más de treinta mil inscritos para tan ambicioso proyecto y afirmaba necesitar cien mil para completar con éxito la operación. Dicha operación ha comenzado este martes, dos días después, pero el enlace para informarse de esta iniciativa y ofrecerse voluntario está fuera de servicio. En sólo 48 horas habrían superado un reto que se les resistía durante tres semanas, puesto que los responsables de la ANC anunciaban en las plazas el inicio de este operativo una vez se disolvieran las concentraciones.

La coordinación entre la Generalidad, TV3 y la ANC en la puesta de escena separatista de este martes se puso de manifiesto no sólo en las llamadas a la participación durante todos los espacios informativos desde ayer, sino en la ejecución de un programa especial del canal autonómico con conexiones con Barcelona, Gerona, Lérida, Tarragona y Vich. El despliegue permitió constatar que cientos de personas se concentraban en las plazas municipales, también en Barcelona, en ese caso bajo una intensa lluvia. En total, unos pocos miles, entre cinco y diez mil, en toda Cataluña. TV3 entrevistó a Francesc Homs, que insistió en que "el proceso continúa" y se felicitó por la asistencia de público en las plazas. Sin embargo, la realidad no superó las expectativas de la organización. En Barcelona, la presidenta de la ANC, Carme Forcadell, incidía en el aguacero y aseguraba que, en realidad, esa concentración en la plaza de San Jaime no era una protesta contra el Gobierno y el TC sino el comienzo de la campaña por el "sí, sí" (la opción de voto del bloque separatista), y que sólo habían adelantado unos días su operativo, previsto para el 4 de octubre. La lluvia, el hecho de ser un día laborable, la premura y el partido del Barça, que iba a retransmitir TV3, eran las razones que aportaban fuentes de la ANC para justificar una asistencia notable, pero inferior a sus previsiones.

Tras este primer acto fallido, los partidos del bloque separatista y sus organizaciones "cívicas" se citaron para establecer un calendario de actos y diseñar los mismos para garantizar "las máximas comodidades para optimizar la asistencia". Se barajan dos "ideas": presionar al Gobierno con un gran manifestación mayor aún que la del pasado 11 de septiembre o provocar actos puntuales de desobediencia civil, con manifestaciones frente a sedes del Gobierno de España o concentraciones "espontáneas" a favor del referéndum.

Mientras tanto, y casi de manera simultánea, algunos miembros de las CUP decidieron hacer la guerra por su cuenta y acamparon frente a la Delegación del Gobierno en Barcelona.

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