El obispo de Alcalá compara el "tren de la Libertad" con los trenes de Auschwitz

Tras la retirada de la ley del aborto, el prelado ha cargado en una nota contra Mariano Rajoy y Pedro Sánchez.

LD/ Agencias

El obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Plà, ha indicado que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha actuado "con deslealtad" a su electorado y "con insensatez" al retirar la reforma de la ley del aborto. El prelado también ha precisado que el jefe de la oposición, Pedro Sánchez, se ha mostrado "falto de rigor intelectual y con un déficit de sensibilidad ante la dignidad de la vida humana" y ha recordado las palabras del líder del PSOE en la Estación de Atocha, cuando habló del "tren de la libertad" desde el que mujeres reclamaban "el derecho a decidir" comparando este tren con los de Auschwitz. "Debería llamarse, no el tren de la libertad sino el tren de la muerte, del holocausto más infame", ha remarcado.

A Rajoy

"Conviene denunciar, con todo respeto a su persona, que el presidente del Gobierno ha actuado con deslealtad respecto a su electorado al no cumplir su palabra en esta materia, explicitada en su programa electoral; también ha actuado con insensatez pues ha afirmado que lo sensato es mantener el derecho al aborto, es decir, el derecho a matar a un inocente no-nacido, el crimen más execrable", ha subrayado Reig Plà en un comunicado publicado este jueves.

Según ha señalado, "ha llegado el momento de decir, con voz sosegada pero clara, que el Partido Popular es liberal, informado ideológicamente por el feminismo radical y la ideología de género, e infectado como el resto de los partidos políticos y sindicatos mayoritarios, por el lobby LGBTQ".

Además, Reig Pla ha acusado a Rajoy de "faltar a la verdad" pues, según recuerda, "su partido tiene mayoría absoluta en el Parlamento y, sin embargo, afirma que no hay consenso, algo que no ha aplicado a otras leyes o reformas infinitamente menos importantes".

Asimismo, ha advertido de que "no es justificable moralmente la postura de los católicos que han colaborado con el PP en la promoción de la reforma de la ley del aborto a la que ahora se renuncia". "Cuando no sea posible evitar o abrogar completamente una ley abortista, un parlamentario, cuya absoluta oposición personal al aborto sea clara y notoria a todos, puede lícitamente ofrecer su apoyo a propuestas encaminadas a limitar los daños de esa ley y disminuir así los efectos negativos", recuerda.

A Pedro Sánchez

El prelado también ha precisado que el jefe de la oposición, Pedro Sánchez, se ha mostrado "falto de rigor intelectual y con un déficit de sensibilidad ante la dignidad de la vida humana" y ha calificado de "asombroso" que telefoneara a Sálvame para denunciar la fiesta del Toro de la Vega y, sin embargo, "olvide la violencia criminal contra dos millones de niños abortados: decapitados, troceados, envenenados, quemados".

Además, recuerda las palabras de Sánchez en la Estación de Atocha, cuando habló del "tren de la libertad" desde el que mujeres reclamaban "el derecho a decidir" y compara este tren con los de Auschwitz. "Debería llamarse, no el tren de la libertad sino el tren de la muerte, del holocausto más infame", remarca.

Nuevos partidos

Por otro lado, el obispo ha afirmado "con dolor" que, en ocasiones, "algunas instancias de la Iglesia Católica en España no han propiciado, más bien han obstaculizado, la posibilidad de que aparezcan nuevos partidos o plataformas que defiendan sin fisuras el derecho a la vida, el matrimonio indisoluble entre un solo hombre y una sola mujer, la libertad religiosa y de educación, la justicia social y la atención a los empobrecidos".

Por todo ello, Reig Plà ha pedido insistir en la educación sexual y en la responsabilidad de las relaciones sexuales, "es decir, educar para el amor"; la abolición total de toda ley que permita el aborto provocado directo; una respuesta civil organizada y capaz de movilizar las conciencias; y estudiar la posibilidad de regenerar los partidos políticos mayoritarios.

También ha abogado por acompañar "con misericordia" a las mujeres que se encuentran en situaciones "muy duras", que se plantean abortar, y que a veces se ven "presionadas para que aborten por el padre de su hijo, por su entorno personal y laboral y por la sociedad", y recuerda que el aborto es "un crimen" y que tanto "el que mata" como "los que cooperan voluntariamente con él cometen un pecado" que la Iglesia sanciona con pena canónica de excomunión.

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