Liaño "suplica clemencia" para Garzón en un irónico artículo en 'El Mundo'

El juez en excedencia recuerda que el TEDH falló a su favor, algo que El País ocultó.

P. Díez

El abogado y juez en excedencia Javier Gómez de Liaño revela en 'El Mundo que "un grupo de gente respetable me ha pedido que redacte un documento en el que reunir un buen puñado de firmas" para pedir al Gobierno el indulto de Garzón. Alegan para dirigirse a él que es la persona idónea, "sobre todo después de que el pasado 4 de marzo El País sacara a colación el indulto que se me concedió en 2002 y la autora de la crónica hablase de varas de medir diferentes o, si se prefiere, comparase mi caso con el del señor Garzón". Eso sí, ocultando que el TEDH falló a favor de Gómez de Liaño con una sentencia en la que ponía a caldo a los magistrados que le juzgaron.

El caso es que Gómez de Liaño se ha tomado esta petición casi como un "desafío", así que ni corto ni perezoso se ha liado la manta a la cabeza y ha accedido a la solicitud de elaborar un manifiesto con ilustres abajofirmantes como "fulanos, menganos, zutanos y perenganos". A ver quién se resiste.

Dice entre otras cosas el manifiesto que "quienes suscribimos somos sabedores de que la ausencia de contrición lleva aparejada la consecuencia jurídica de la denegación del indulto y que, por tanto, esa actitud del señor Garzón sin duda que no habrá de beneficiarle, como tampoco le servirá de ayuda que cuando conoció el informe negativo a la concesión de la gracia exclamara que el Tribunal Supremo quería humillarle y que le dejasen en paz".

Admite Liaño y sus abajofirmantes que "estos comportamientos están regular, tirando a mal, pero también hay que comprender que de las cuatro virtudes cardinales, la prudencia y la humildad nunca caracterizaron al señor Garzón lo suficiente para evitarle ciertos inconvenientes y que es una pena que precisamente por eso, por desconocer el límite de su propia estima cayese en el vértigo que le llevó a aplicar la ley de manera tan primaria como probablemente lo hiciera".

No obstante esta bronca, el juez en excedencia, a la cabeza de los abajofirmantes apela a "la grandeza de los corazones de lo ciudadanos de bien" para que sean indulgentes con Garzón. "A todos los hombres y mujeres de buena voluntad queremos deciros que Baltasar Garzón no es tan malo como algunos piensan que es y el Tribunal Supremo afirma que lo es, aunque ni a los primeros ni a los segundos les falten motivos para pensarlo". Pero como es un buen cristiano proclama "que esta declaración es una súplica de clemencia" y de "misericordia al señor Garzón".

"Lo que les mando es lo que pienso", concluye Liaño. "Piénselo ahora ustedes y obren con arreglo a su sabio entender y prudente querer. Ojalá que acierten a dar en la diana que la iniciativa se merece". Y un consejo. "No hagan caso a los clementes a la violeta, a los moralizadores de impúdicos gabanes, a los progresistas de salón, a los profetas de la ira de Dios y a los apóstoles de soluciones mágicas que, en buena ley e inteligente norma, hace tiempo que debería estar prohibidos por decreto".

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