La derecha "mala y cruel" de Rubalcaba causa furor en 'El País'

Rajoy gana el debate en toda la prensa salvo en El País, que optado por un empate para no molestar.

Pilar Díez

"Rajoy presume de datos y Rubalcaba le culpa del 'sufrimiento de la gente'", titula El Mundo. Casimiro García Abadillo vio a un Rajoy "apabullante en datos económicos". Cierto, o tenías ocho másters en economía o te perdías a la segunda frase. Sin embargo, a Rubalcaba "le salió un discurso en un tono demasiado mitinero más propio de una arenga de campaña electoral que del debate (…) Volver al discurso de la derecha que recorta derechos sociales a estas alturas suena a discurso trasnochado". Pues a mí me quedó clarísimo. El PP es un facha clasista que quiere mandar a las mujeres a la cocina y matar negros en el estrecho. ¿A qué es fácil? Cree Casimiro, con razón, que "Rubalcaba tiene un pasado político demasiado reciente" y eso le hace polvo los discursos. "Si el jefe del Ejecutivo estuvo demasiado optimista, el líder de la oposición trazó un panorama catastrofista que tampoco induce a ninguna esperanza”. Pues apañados estamos.

A Victoria Prego le pasó lo que a mí, que entendió mucho mejor a Rubalcaba, porque "resultó un mitin izquierdista de los de libro (...) Son ustedes de derechas y la derecha, por definición, es mala y cruel. Según el lider socialista, la derecha ha utilizado la crisis como pretexto para acometer lo que siempre ha deseado pero nunca hasta ahora se atrevió a hacer: ir contra los débiles, aplastar a los pobres". Si es que lo puso chupado. Y Rajoy venga cifras, venga cifras.

Federico Jiménez Losantos dice que "el debate lo ganó ayer Rajoy cuando le dijo a Duran lo mismo que Rosa Díez en su moción contra Mas: que no privará a todos los españoles del derecho a decidir sobre el futuro de España. Y lo perderá Rubalcaba mientras vaya de la mano de la ETA a verificar navarra y entregársela. El rajoysorayismo se impondrá siempre que Rajoy se acuerde de España. Luego, la devolverá al cuarto de los ratones, para que la roan. Hasta que se acabe". Lucía Méndez dice que "tan satisfecho está el presidente que hasta ha olvidado su legendaria aversión a los titulares de periódicos" y "se recreó una y otra vez en cómo han cambiado las primeras páginas de los diarios". ¿Estás de vacile, Lucía? También Santiago González vio a Rajoy “mejor provisto de hemeroteca, pero su adversario estuvo pundonoroso y bravo, ágil en el uso de la palabra y más bien demagógico, sin impostar esta vez la timidez del tartamudeo”. Este Santiago siempre tan detallista.

El País le dedica a Rajoy todo su titular a cinco columnas y grandes caracteres. "Rajoy da por acabada la crisis y anuncia estímulos al empleo". Y uno chiquitito a dos columnitas a Rubalcaba. "Rubalcaba : "¿En qué país vive, presidente". El País no quiere pringarse demasiado en quién ganó el debate. “Cada uno gustó a los suyos", dice. Y “los diputados más veteranos coincidían: ha quedado en tablas”. Uff, ¡qué marrón ¿eh?. Dice el editorial que hubo “mucho agravio mutuo, incluida la intensa tarea de hemeroteca a la que se entregaron Rajoy y Rubalcaba para tirarse titulares a la cabeza, y un intercambio de acusaciones sobre quién es más mentiroso de ambos. Todo muy preelectoral, muy de enfatizar lo que les diferencia; todo de utilidad relativa para una ciudadanía cada vez más escéptica con la política”. Pues a Fernando Vallespín le encantó, vamos le fascinó ese énfasis de Rubalcaba. “Al fin se le ha viso suelto, haciendo oposición” y ha conseguido borrar “el cargante mantra del PPSOE”. Hay que ver, con los años que tienen algunos y lo ingenuos que son. “Plamó su mirada de izquierdas”. Rajoy, “con su continua lectura de cifras, aparece como el Gran Gestor, mientras que Rubalcaba, sin papeles, se nos presenta como el representante de la gente común. Racionalidad tecnocrática frente a la política de la calle, tan cargada de emocionalidad”. ¿Rubalcaba? ¿Ese que lleva subido a un coche oficial desde el año catapún? Venga ya, Fernando. “Hemos vuelto a recobrar las diferencias ideológicas” y eso “repercute en beneficio del PSOE, tan necesitado de recuperar sus orígenes y de sentirse al fin emancipado de la carga de su gestión anterior”. ¿Con Rubalcaba? ¿El vicepresidente de Zapatero? Menudo subidón que tienes, Vallespín. En fin, disfruta del momento.

ABC se va a lo concreto. "Rajoy descoloca a Rubalcaba con un gran rebaja de las cotizaciones", titula. "Reformas frente a populismo en el debate sobre el estado de la nación". Bieito Rubido dice que "el debate puso a cada cual en su sitio; y lo ganó Rajoy". ¿No se lo esperaban de Rubido, a que no? Rajoy “se impuso definitivamente” porque “no hay para los socialistas nada políticamente más letal que la hemeroteca”. Bueno, lo de la estirpe de Rubalcaba tampoco estuvo mal. Para ABC, lo de Rubalcaba “fueron soflamas de mitin, como dirigidas a ganar la primarias de su partido; no fueron las propuestas de un líder con voluntad de construir una alternativa”. Jaime González aporta otro detalle desconocido. Rubalcaba estaba en un “insólito grado de excitación parlamentaria” y “sus palabras salían en desbandada de su boca acompañadas de un vertiginoso juego de piernas”. No fastidies, Jaime, a ver si va a tener el baile de San Vito. José María Carrascal vio un “cuerpo a cuerpo en el que los golpes de Rajoy eran más contundentes y los de Rubalcaba mas dolorosos en busca de un KO sin llegar ninguno a conseguirlo”. Pero Curri Valenzuela le dice que por aquí se va a Madrid, que “a la hora de aportar datos, ganó el buen presidente del Gobierno y perdió el avezado tertuliano Rubalcaba”. A David Gistau le llegó también claramente el mensaje de Rubalcaba, “una derecha mitológica, malvada por naturaleza, que quire convertir España en un campo de concentración bajo una hegemonía de ricos. Gusto a su gente, y probablemente no aspiraba a otra cosa”. Eso explica lo de Vallespín.

La Razón dice que "La ambición de Rajoy derrota al apocalípsis de Rubalcaba". Un detallado editorial llega a la conclusión de que "Rajoy venció ayer en toda la línea al jefe de la oposición". La única duda que tengo es si a la conclusión llegó antes o después del debate. Rajoy pareció un "dirigente que, con los datos en la mano, entiende que ha llegado el momento de liberar algunas notas de optimismo y se dispone a rematar la tarea". Mientras, Rubalcaba dio “un mitin, con tono de mitin y soflamas de mitin” que se empeñó en presentar una “derecha liberticida y autoritaria que solo existe en su imaginación y sirve a las más rancias consignas de la izquierda”. Y es que Marhuenda está muy, pero que muy decepcionado con su Rubalcaba y tiene un disgusto morrocotudo con él. “No entendí la intervención de Rubalcaba. Me pareció de aurora boreal (…) Es el discurso más rancio que he escuchado en mucho tiempo y rezuma un radicalismo de izquierdas que parece más propio de IU que del PSOE. Esa visión apocalíptica es impropia de un líder serio, porque esperaba una actitud critica pero responsable”. Pobre Marhuenda. Pero si ya sabes lo que dicen de Rubalcaba, hombre, si te vuelves...

La Vanguardia titula: "Rajoy promete mejoría, Rubalcaba pide realismo". Muy sosillo. El editorial, que tampoco es para volverse loco de emoción, dice que Rajoy "levantó acta ante el Congreso de la preocupación de su gobierno por el futuro de Catalunya La asunción de un problema es siempre el factor previo para su resolución", dice muy convencido. "La apertura de la Constitución podría servir para encontrar, con diálogo y realismo, una vía que nos permitiera volver a decidir juntos un nuevo comienzo". Uy qué mono. Parece Escarlata O`Hara al final de “Lo que el viento se llevó”: “Volveré a Tara, ¡a mi casa! Allí encontraré la manera de hacerle volver". Pero segundas partes nunca fueron buenas.

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