Maldición navideña de Rosa Montero contra el PP

La prensa sigue hablando del recibo de la luz, el aborto y Cataluña sin grandes novedades esta Nochebuena.

Pilar Díez

"Mas se burla de Montoro y vuelve a incumplir el déficit", dice El Mundo. ¿Sólo de Montoro? Pedro J. insiste en clamar en el desierto. "El Gobierno no puede seguir haciendo como que no ve y sufragando con fondos del Estado las aventuras soberanistas de Mas". Puede Pedro J., verás como puede. El director de El Mundo se consuela de estos sinsabores en un laudatorio editorial sobre tres jueces: Ruz, Alaya y Castro. "El prestigio de que disfruta Ruz contrasta con la falta de colaboración del PP en la investigación sobre los papeles de Bárcenas", y eso que "el PP no se ha atrevido a criticar abiertamente a Ruz". "Si el partido de Rajoy no se ha atrevido a cruzar la línea roja de descalificar a este magistrado, el PSOE no ha tenido ni el menor reparo en crucificar a Mercedes Alaya, la juez de Sevilla que investiga el caso de los ERE. UGT también lo ha hecho, llegando a manifestarse frente a su juzgado". Si es que estos del PP como son pijitos pues son así, pulsilánimes, ñoñillos, no han aprendido a ir por derecho como los de izquierdas. "Similar calvario ha sufrido el juez José Castro, que ha tenido que soportar el sectarismo de algunos medios ultramonárquicos que han arremetido contra sus decisiones". "Si Ruz, Alaya y Castro prosiguen su trabajo y no han tirado la toalla es porque son tres jueces vocacionales que creen en la justicia y tienen un gran sentido del deber", y aunque "pueden acertar o equivocarse" gracias a ellos "todavía existe en España la posibilidad de que determinados comportamientos no queden impunes. Y eso la sociedad debe saberlo y además hay que agradecérselo".

El País dice que "las eléctricas retan a Industria a que convoque otra subasta" y que "Competencia elude hablar de manipulación". Pues será ahora, porque el otro día no veas cómo largaron. Abre la sección de España el caso Bárcenas. "Bárcenas redobla sus gestiones para salir de prisión a cambio de información", pero "la audiencia desdeña otra oferta del preso de colaborar más si deja la cárcel". Caramba, qué mercadeo. El País también siente hoy la necesidad de agradecer que se haga justicia, pero sólo si es contra el PP, así que limita sus loas a Ruz. "La decisión de la Audiencia de instar la permanencia de Ruz en los casos Bárcenas y Gürtel es una buena noticia" porque Ruz, "con la discreción que le caracteriza , y que se agradece dada la importancia del asunto (...) ha hecho una demostración de firmeza que refuerza la confianza en la justicia". No dice ni mu de los insultos del PSOE a la juez Alaya, pero pone a caldo al PP por criticar a la policía. "El PP se permitió criticar la labor de la policía, algo absolutamente insólito" que "puede ser interpretado como un intento de coacción". Se ve que a El País, como al PSOE, no le importa que se le vea el plumero. Y como hoy toca darle al PP hasta en el cielo de la boca, Rosa Montero pone su granito de arena con el tema de la luz. "Esos miserables del PP ni siquiera han sido capaces de prohibir los cortes de luz y de calefacción en el crudo invierno. Aquí va mi maldición: que les pase a ellos. Para los demás, felices fiestas". Uf, qué alivio no ser del PP, cualquiera se fía, lo mismo tiene poderes.

ABC abre con el "abrazo navideño de los dos papas" y anuncia que "el Gobierno cambiará el sistema para evitar abusos en el precio de la luz". Al contrario que Marhuenda, Bieito Rubido defiende la actuación de Soria. "El Ejecutivo no sólo actuó correctamente al anular la subasta, sino que además trabaja en un nuevo procedimiento para fijar el precio de la luz". "No es de recibo que en un mercado regulado como el de la energía familias y empresas sean las grandes perjudicadas, teniendo que sufragar los errores cometidos por terceros".

La Razón también elige tema papal para abrir su portada. "Texto inédito del Papa sobre cómo encontró la vocación: 'En casa no veían que fuera cura'". Al lado, el aborto. "La ley del aborto que demoniza el PSOE sigue la Declaración de Derechos Humanos". El periódico de Marhuenda se ha pillado un rebote de campeonato con TV3. "TV3 suplirá el discurso del Rey por un programa 'enlatado' aunque el mensaje ya está grabado". Alfonso Merlos, siempre tan mal pensado, dice que no lo han hecho sin querer, sino con "voluntad de tocar las narices, de provocar. Y en esto, los soberanistas son maestros", dice echando humo. "Es simplemente indecente que todos los españoles estemos aportando fondos para sufragar los onerosos costes de un medio de comuncación que atenta contra el interés general de los catalanes", continúa cada vez más indignado. Los ciudadanos de esa región "tienen derecho a que su tele emita el mensaje de don Juan Carlos". Vale, vale, calma, que sepan estos ciudadanos que también lo echan por TVE. Y si están cabreados con TV3, ni les cuento la agarrada con Pilar Rahola. "Rahola reconoce que leyó una sentencia falsa para avalar la consulta". Marhuenda ya le va avisando. Esta "nefasta asesora de Mas, enredadora y radical (....) empieza a ser muy cuestionada. Hasta el punto de peligrar algunas de sus tribunas. Veremos en el nuevo año". Vamos, que la van a largar de La Vanguardia.

La Gaceta ilustra su portada con una imagen de La Guerra de las Galaxias. "La guerra de la luz", titula. "El consumidor es víctima y rehén en una batalla por la tarifa de la luz que libran el gobierno y las eléctricas". En un editorial, el periódico de Intereconomía clama contra los datos sobre abortos hechos públicos ayer por el Gobierno y pone de manifiesto lo deshabitada que está España. "112.390, o sea, más que toda la población de Lugo, Gerona, Pontevedra, Cáceres, Soria, Guadalajara, Teruel, Palencia, Zamora, Toledo Orense, Avila, Ciudad Real, Cuenca, Segovia o Huesca". Tampoco le parece bien cómo lo ha vendido el Gobierno. "Un 5% menos, así es como ha sido presentado este horror a la población", "ciento doce mil víctimas mortales", "un genocidio insoportable". Venga, animaos un poco, que hoy es Nochebuena y va a nacer un niño. Y el niño Dios, nada menos.

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