Pedro J. pone en un aprieto al PP con el "simposio del odio"

Sigue la bulla con el congreso catalán en la prensa, mientras que todo el mundo habla del funeral de Mandela.

Pilar Díez

"Denuncian el simposio catalán al fiscal por 'incitación al odio'", titula El Mundo. "UPyD y Ciutadans pidieron que se aplique el código penal y el PP se sumó". También dice que "el primer ponente", en plan matón, "afirmó que una independencia se logra con una guerra". Uy qué miedo das, chaval. ¿Salimos a la calle? Pedro J. le aprieta las tuercas al PP y le dice que eso de ir al fiscal, mamá pupa, está muy bien, pero que "el PP gobierna, por lo que su respuesta no puede ser la misma que la de UPyD y Ciutadans. Sobre todo cuando el gobierno dispone de instrumentos mucho más adecuados y eficaces que la vía penal, de incierto resultado. El PP debe pedir hoy mismo a Montoro que aplique la ley de estabilidad al pie de la letra, puesto que Cataluña incumple el límite de déficit, y ademas que recorte la línea de liquidez del FLA". Vaya faena para los chicos del PP. Y encima a Montoro, con el mal genio que tiene.

El otro tema es el pedazo de funeral que le han hecho a nuestro querido Madiba. "Obama saluda a Castro pero le recrimina que no tolere la disidencia". Federico Jiménez Losantos dice que está hasta la coronilla y se enfada con Obama por comparar a Mandela con Luther King o Lincoln. "Ningún jefe de Estado ha mentido y ha despreciado más a su propio país que Obama en el carnaval funerario de Mandela". Madiba, Federico, Madiba. "Cabe justificar y defender que usara la violencia. No cabe negar la realidad. Y la realidad es que Mandela -Madiba, Federico, Madiba- fue el jefe del aparato militar terrorista, de su partido el CNA. Se negó siempre a renunciar al terrorismo (…) Bien está que, caído el muro, Mandela no juzgara a Fidel Castro, pero compararlo con Luther King es despreciar mucho a Luther King". Madiba, Federico, Madiba, que va a parecer que no te caía bien. Y eso no está de moda en estos días.

El País cuenta el último jardín en el que se ha metido el Gobierno. "Los vigilantes privados podrán patrullar en las calles y detener". Ya la tenemos liada otra vez. El espacio principal se lo lleva, solo faltaba, la fiestuqui surafricana. La foto, Obama saludando a Raúl Castro. "El ultimo triunfo de Mandela", titula. Al contrario que Federico, El País opina que el presidente de EEUU estuvo que se salía. "Obama dio en el clavo con un discurso lleno de inteligencia y emoción". Vamos, casi, casi, a la altura de Mandela, salvando las distancias, claro.

Le dedica el principal editorial al congresillo catalán sobre España. A El País le parece que "el congreso es instrumentalizador y peca de esencialismo -trata realidades que son cambiantes y complejas como si fueran inmutables-". ¿Y eso es pecado mortal, venial o capital? La verdad es que suena feísimo. Por si no se habían enterado, "resulta evidente que pretende proyectar sobre el pasado una idea de la realidad construida en el presente", que ya les vale, ya. "Que eso se haga desde el poder político autonómico es muy grave", dice el editorialista arriesgándose a que lo entienda el común de los mortales. "Indica que ese poder no tiene escrúpulos a la hora de manejar y falsear la historia si eso le parece necesario para alimentar un activismo orientado a la confrontación". Y poniendo una vela a Dios y otra al diablo, concluye que "desde Cataluña se ha criticado, con razón, a quienes han sostenido campañas de anticatalanismo en el resto de España. No son diferentes del antiespañolismo que ahora practica la Generalitat, haciendo bueno aquello de que es mas fácil ver la paja en el ojo ajeno que la viga en el propio", dice desmadrado total y tirando de refranero.

ABC sigue subyugado por el efecto Mandela. "Obama pide a los que aplauden a Mandela que respeten la libertad". Y como Mandela ahora vale tanto para un roto como para un descosido, ABC arrima el ascua a su sardina. "Mandela se ha convertido en un referente a la hora de superar diferencias que, en principio, parecen irreconciliables. El consenso es sin duda una de las principales enseñanzas. Una lección que olvidan quienes en España exigen reformar la Constitución sin el amplio acuerdo que tal labor requiere" y la lección de Mandela "ha sido pisoteada por los nacionalistas". Pues he leído en algún lado que el funeral va durar varios días. Ignacio Camacho quiere ser original y le dedica su columna a De Klerk, ¡toma! Dice que "De Klerk fue el Adolfo Suárez sudafricano, el presidente que desmontó desde dentro el apartheid -inspirándose en el ejemplo español- y organizó una transición que solo podía culminar marchándose". Aunque no, bien pensado, más que Suárez, De Klerk "era como un Salieri consciente de que jamás alcanzaría la inmortalidad reservada al Mozart de la negritud, resignado a compartir apenas una brizna, una migaja del honor de los dioses". Mandela, sal de sus cuerpos, quiero que me devuelvas a mis brillantes columnistas.

"Homs podría ser condenado a prisión por el congreso del odio a España", dice jubilosa La Razón. Anda, baja de las nubes. Marhuenda se despide de "un hombre libre", Madiba, como no podía ser de otra manera. Dice que en el funeral había de todo, desde "líderes democráticos a tiranos de la peor ralea". Te diré, y princesas, reinas, cantantes, actrices. Hasta Corinna estaba allí. "El mundo no ha entendido nada de lo que ha representado el primer presidente negro de Suráfrica". ¡No jorobes, Marhuenda! ¿Con la matraca que nos han dado esta semana? Menos mal que él sí que se ha enterado. "Que la superación, por la pura voluntad, del odio y la violencia, no es un ideal imposible, sino que obliga a todos". Explícaselo, Marhuenda, que t te explicas mejor.

"Tres cuartos de entrada", dice despectiva La Gaceta. "Pese a la carrera mundial por ser el líder más afectado tras la muerte de Mandela ayer hubo una veintena de jefes de Estado y de Gobierno de países relevantes que se atrevió a no asistir al servicio religioso". Y da los nombres, la muy chota. Está que trina La Gaceta porque "resulta algo difícil llamar funeral al acto de despedida de este mundo a Nelson Mandela entre músicas y bailes, y con discursos de políticos en medio de un barahúnda de ritmos de un público entusiasta que cantaba y aplaudía con ocasión y sin ella". Virgen María y Jesús. Qué desvergüenza. Y esa cantidad de colorines. Al infierno, van a ir todos.

A continuación