Pablo Zoido: "No por tener cuatro en vez de dos profesores se va a aprender el doble"

El analista de la OCDE nos cuenta las principales claves del informe PISA 2012 para España.

D. Soriano / O. Moya

Pablo Zoido es analista de la OCDE desde 2006 y en 2008 se incorporó al equipo que elabora las evaluaciones internacionales de PISA. Esta semana presentó junto a la secretaria de Estado de Educación, Montserrat Gomendio, los resultados para España. Zoido cuenta a Libertad Digital cómo son necesarias más autonomía y control de los centros; cómo lo importante no es cuánto se invierta en Educación sino cómo y dónde se haga. "No por tener el edificio más bonito se va a aprender mejor. No por dar más horas de clases se va a aprender más. No por tener cuatro en vez de dos profesores se va a aprender el doble".

Profesores

Todos los informes coinciden en que, para mejorar los resultados en educación, lo más importante es conseguir los mejores maestros posibles. ¿Está España seleccionando bien a sus profesores?

El reto está en hacer que la enseñanza motive a todos los estudiantes que quieran perseguir una carrera gratificante y atractiva. Hay que lograr que la enseñanza sea tan gratificante o más que cualquier otra profesión donde la innovación y el aprendizaje son una constante. Tanto las autoridades públicas regionales y estatales, como las propias escuelas juegan un papel muy importante. En muchos casos las competencias en esta materia están en las propias comunidades autónomas. Pero las familias también juegan un papel fundamental. Como padres tenemos que trabajar con las escuelas y los docentes para apoyar el trabajo que se hace en el centro. Tenemos que valorar el trabajo que día a día realizan los maestros y apreciarlo delante de nuestros hijos. Los padres juegan un rol muy importante para los alumnos como modelos de respeto hacia los docentes y el valor de la educación. Pero no se trata sólo de atraer a los mejores, también hay que dar oportunidades para el desarrollo profesional, para seguir aprendiendo durante toda una carrera, para poder ir adquiriendo nuevas responsabilidades tanto en la enseñanza de otros alumnos como en la propia mejora de la calidad de los docentes. Muchos países han profesionalizado la carrera docente, como por ejemplo Corea, Singapur o Finlandia. Y España puede aprender de estas y otras experiencias que ya existen en el extranjero.

Cuando pensamos en estímulos para un profesional, lo primero que viene a la cabeza es el sueldo. Pero en España, el salario de un profesor es relativamente alto, tanto en comparación con el PIB per cápita como con los sueldos de sus colegas europeos. Es decir, pagamos bien a los maestros, pero no conseguimos que eso se traduzca en mejores notas. ¿Qué otros incentivos habría que ofrecerles? ¿Tenemos que cambiar la carrera de nuestros docentes?

Hay que hacer que la carrera del docente sea más atractiva. Hay que facilitar que los docentes puedan innovar, valorando su esfuerzo y apoyando a los que quieran tomar la iniciativa. Existen muchos mecanismos y experiencias interesantes en estos sentidos de las que se puede aprender. Pero hay que estudiarlas y ver cómo se pueden adaptar a un contexto concreto. Lo más gratificante para un maestro es ver que sus alumnos aprenden. La docencia es una carrera en la que la vocación juega un papel importante. Y por lo tanto es una profesión donde conseguir ser mejor en lo que haces, conseguir aprender y tener un objetivo concreto, alcanzable y por el que se te pueda reconocer es importante. Poder colaborar con otros compañeros y otros centros también puede resultar atractivo cuando se aprende, cuando se mejora. Además, la evaluación puede jugar un papel muy interesante en este sentido; nos puede ayudar a identificar aquellos que consiguen buenos resultados y a aprender de ellos. También sirve para identificar a los que puedan necesitar más apoyos en un área concreta. Cada docente, cada centro tiene sus fortalezas y por lo tanto tiene algo que aportar.

Autonomía y rendición de cuentas

La palabra clave que PISA repite en cada edición es "autonomía". ¿Qué significa esto? ¿Cómo se articula?

Mayor autonomía no quiere decir mayor competencia. Hay muchos sistemas escolares, como los de Inglaterra, Escocia o Shanghái, donde una mayor autonomía de los centros ha dado lugar a una más estrecha colaboración entre centros. En muchos casos una mayor autonomía es el resultado de unos buenos resultados. Es decir, para poder otorgar más autonomía a los centros, estos tienen que demonstrar que tienen la capacidad de gestionar esa mayor autonomía con éxito. El tipo de autonomía del que estamos hablando se refiere al contenido de las clases, a la forma en la que se enseña o cómo se evalúa a los alumnos.

En España, los partidos políticos se sienten con la obligación de encontrar un modelo que funcione. El ministro de Educación o el consejero autonómico de turno piensa 'voy a imponer mi sello'. Esto hace que cada ley educativa se plantea en términos de partido: apruebo 'mi ley' y me manifiesto contra 'tu ley'. Pero entiendo que lo que la OCDE plantea es que la ley educativa sea simplemente un marco general, dentro del cual cada colegio, maestro y familia se organice de acuerdo a sus criterios. ¿Es así? ¿Su recomendación sería menos política y más decisiones a pie de aula?

En España existen pocas diferencias entre escuelas. No es fácil establecer normas que aumenten el rendimiento de todos los alumnos en todos los centros. Hay que ir más allá e intentar desarrollar políticas e intervenciones que vayan a tener un impacto dentro de los centros y esto es algo a lo que se enfrentan muchas administraciones. Aun así es posible encontrar ejemplos de políticas que pueden ser más eficaces en este contexto. Por ejemplo, políticas e intervenciones que mejoren la capacidad de los docentes.

Muchos ciudadanos temen que autonomía se equipare a descontrol. Vamos, que los colegios, dejados a su aire, acaben degenerando. ¿Qué habría que hacer para que esa libertad que se les da a los maestros esté compensada por una exigencia de resultados?

Para que una mayor autonomía funcione es necesario establecer mecanismos de colaboración, de evaluación y de rendición de cuentas. Mayor autonomía sin mayor capacidad no tiene sentido. Al darle más autonomía a un centro, también le estas otorgando nuevas responsabilidades y los centros tienen que contar con el apoyo y la capacidad necesarias para asumir esas responsabilidades. Existen experiencias, por ejemplo en Brasil o en Italia, pero también en España, donde la autonomía sólo se ha ido otorgando cuando los centros demuestran que pueden asumirla sin riesgos. También hay formas de ir instaurando mecanismos más transparentes, para que las familias también puedan jugar un papel en este sentido.

Otra cuestión que siempre sale en España es la de la disciplina. Me da la sensación, leyendo PISA, que su recomendación no sería tanto un endurecimiento generalizado, sino que también en esto se le otorgue la responsabilidad al maestro. ¿Es así? ¿Cómo funcionaría? ¿Qué ventajas tendría?

El entorno escolar es la base, cuando no existe un entorno positivo es difícil. Pero tampoco hay que llevarlo al extremo. Además observamos que el clima escolar ha mejorado, aunque a veces alguno se empeñe en lo contrario. Pero tampoco es condición suficiente para obtener buenos resultados. Hay muchos otros factores que entran en juego una vez existen pocas distracciones y el clima disciplinario en la escuela es positivo.

Gasto y equidad

El gran tema en los últimos meses en España es el de los recortes. Sin embargo, PISA repite una y otra vez que el problema no es de fondos, sino de modelo. Es decir, que los sistemas exitosos lo son por su diseño y no tanto por los recursos que emplean. ¿En qué está usando mal España sus recursos y en qué podría usarlos mejor?

A partir de un cierto nivel de gasto no se aprecia una relación entre los resultados y los recursos. En líneas generales, en educación la cantidad de recursos, ya sean materiales, humanos o de cualquier otro tipo tienen su importancia relativa. La calidad importa y mucho. No por tener el edificio más bonito se va a aprender mejor. No por dar más horas de clases se va a aprender más. No por tener cuatro en vez de dos profesores se va a aprender el doble. Mucho depende de cómo y qué se enseña, de si los alumnos aprenden a aprender y a pensar de forma crítica.

¿Es contradictorio elevar la excelencia y mejorar la equidad? ¿Cómo se pude realizar?

Para nada. Países como Australia, Canada, Estonia, Finlandia, Japón o Corea compaginan un alto rendimiento con una mayor equidad. Es más, algunos países han logrado aumentar su rendimiento y disminuir las desigualdades. Entre PISA 2012 y PISA 2003, este fue el caso de Alemania, Turquía y México. No es fácil, pero es posible. Estos países ofrecen oportunidades a todos los alumnos y logran disminuir las diferencias en el resultado entre los alumnos de entornos más desfavorecidos. En general, un reparto del gasto y de los recursos más equitativo está relacionado con mejores resultados.

Repetidores

Uno de los aspectos que más llama la atención del informe es la elevada tasa de repetición de España. ¿Por qué España tiene tantos repetidores?

Todos los alumnos, con esfuerzo, trabajo y el apoyo necesario, pueden lograr un buen rendimiento. Hay que deshacerse del mito del talento. Los alumnos con mejor rendimiento son aquellos que han tenido más y mejores oportunidades, no porque se les den bien las matemáticas o sean más listos. Este es un estereotipo muy dañino, particularmente entre las chicas. Y no se trata de eliminar la repetición, sino de minimizar su impacto. En un sistema en el que uno de cada tres alumnos repite al menos un curso, hay algo que no funciona. La repetición tiene que ser algo excepcional, reservado para casos muy especiales.

Ahondando en este tema, en el informe se afirma que esta elevada tasa de repetición "puede estar lastrando el rendimiento del sistema educativo español en su conjunto, situándolo en una posición desfavorable respecto a otros". ¿Hasta qué punto esto es así?

Lo que hemos observado en esta nueva edición de PISA es que la repetición no solamente tiene un efecto negativo sobre el rendimiento de un sistema, también está relacionada con una menor equidad en el sistema. La culpa no es de los repetidores. La repetición es un síntoma de que algo en el sistema no funciona. Poco a poco el sistema va abandonando al alumno. Precisamente una de las características de los sistemas con mejores resultados es una creencia compartida entre todos en el potencial de todos los alumnos, sin tener en cuenta el nivel socio-económico, o si son chicos o chicas o si son inmigrantes.

¿Y cuál es el origen?, o dicho de otra manera, ¿el sistema educativo español no funciona, en parte, por esa elevada tasa de repetidores que lastra al resto o es el sistema educativo el que lleva a obtener esa tasa tan alta?

La solución no está sólo en Secundaria, cuando lo chicos tiene 15 años, hay que actuar antes. Muchas veces la repetición no solo tiene que ver con los resultados académicos y las habilidades de los chicos. La motivación, el interés y el comportamiento están muy relacionadas con las calificaciones que reciben los alumnos. Hay que buscar inspirar al alumno, dándole más libertad, apostando por tareas más abiertas, complejas, donde cada uno, independientemente de su nivel, pueda aprender y progresar.

Fórmulas exitosas y los países asiáticos

¿Qué fórmulas han resultado exitosas a la hora de afrontar el bajo rendimiento educativo?

Mecanismos de detección temprana que permiten detectar problemas antes de que se desarrollen en demasía. Un seguimiento individualizado de los alumnos en los que equipos de docentes y otros educadores y asistentes sociales colaboren para identificar qué es lo que necesita cada alumno en cada momento. Y por supuesto, tener la capacidad y la flexibilidad dentro del sistema para que un alumno concreto pueda tener oportunidades de refuerzo en una materia concreta en un momento concreto durante el desarrollo normal del día escolar.

Por último, los grandes 'vencedores' del último PISA son los países asiáticos. ¿Qué están haciendo allí que les da tan buenos resultados? y ¿qué podría aprender España de ellos?

PISA es una herramienta de aprendizaje y mejora, no unas olimpiadas. Se puede aprender mucho, de los países asiáticos y de otros que consiguen un buen rendimiento o mejorar sus resultados rápidamente. Hay países asiáticos, como Indonesia o Malasia, donde la puntuación media en matemáticas es muy inferior a la media de la OCDE. Incluso en Vietnam, que está por encima de la media, el resultado está a unos 100 puntos de Shanghái. Como se ha dicho, el secreto de los países asiáticos es que no hay ningún secreto. Estos países logran hacer lo que ya sabemos que funciona en más escuelas y de forma más consistente. Y es que a veces, no basta con saber lo que hay que hacer, también hay que lograr hacerlo. Muchas veces no se trata de saber qué hacer, sino de cómo se hace. Países como Brasil han logrado mejorar considerablemente su rendimiento y no es porque su cultura haya cambiado considerablemente, es porque han realizado unos esfuerzos muy importantes para sostener el sistema, para lograr reducir la repetición y para que más estudiantes participen en el sistema educativo y progresen sin quedarse rezagados.

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