Una protesta contra Zoido acaba en agresión a un cargo público

Unos 30 manifestantes acusaron a Zoido de privatizar las instalaciones deportivas de Sevilla.Finalmente la discusión acabó en agresión.

LD/ Agencias

El director del parque Amate, Humberto Lago, ha sido agredido este miércoles en un tumulto protagonizado por miembros de los clubes reunidos en la junta rectora de la instalación básica del centro deportivo La Ranilla, de Sevilla. El colectivo celebraba una protesta en un acto presidido por el alcalde hispalense, Juan Ignacio Zoido, para inaugurar la nueva sede de la asociación de la tercera edad de San José de Palmete y La Doctora, derivando la movilización en momentos de tensión, gritos y finalmente una bofetada a Humberto Lago.

Poco después de inaugurar las instalaciones, y con el alcalde y el séquito municipal aún dentro del recinto acotado que alberga el nuevo local de la asociación, unas 30 personas se han congregado a las puertas de dicho recinto con pancartas de protesta y al grito de "más deporte y menos negocio". Se trataba, en concreto, de miembros de los clubes que forman parte de la junta rectora de la instalación básica del centro deportivo La Ranilla, perteneciente al Instituto Municipal de Deportes (IMD) y sumido en un enquistado conflicto a cuenta del concurso negociado sin publicidad promovido por dicho organismo público, para entregar la gestión, explotación y mantenimiento de este recinto hasta ahora controlado por los clubes de la zona a través de la mencionada junta rectora.

Mientras el grueso del grupo protestaba con pancartas a las puertas del recinto el presidente de la junta rectora, Francisco Javier Jiménez y Rafael Sánchez, presidente de uno de los clubs han accedido al interior del mismo. Ambos se han encarado con el alcalde y el director del distrito Cerro Amate, José Lugo, acusándoles de "privatizar todas las instalaciones deportivas de Sevilla".

Escenificadas las discrepancias y a la vista de que el debate no conducía a una solución concreta, el alcalde ha abandonado las instalaciones. Es en ese momento cuando el grupo de manifestantes que esperaba a las puertas del recinto le ha seguido hasta el coche oficial, pancarta en mano y con gritos de protesta, si bien el vehículo oficial que transportaba al alcalde ha abandonado sin problemas la escena.

Tras marcharse el alcalde, Humberto Lago, ha comenzado a debatir en plena vía pública con los cabecillas de la protesta, congregándose a su alrededor el resto de los manifestantes. Finalmente e inesperadamente, el presidente de la junta rectora ha propinado una bofetada a Humberto Lago, lo que ha motivado la intervención de terceros para evitar otras consecuencias y la disolución final de la protesta.

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