Federico pide a Torres-Dulce que proceda contra la Generalidad por perseguirle

El escándalo de UGT llena portada y portadas, la vuelta de Zapatero levanta mucho morbo y la prensa pasa total de la lista negra de Mas.

Pilar Díez

El Mundo aporta el segundo capítulo del episodio de los maletines de la inacabable serie de corruptelas de UGT. "El congreso de los 700 maletines costó 563.000 euros en plena crisis. UGT endosó a la Junta el 85% de los gastos, incluido el alquiler de un piano, y camufló gran parte en conceptos falsos como cursos de formación". ¿Un piano? ¿Los sindicalistas tocan el piano? Victoria Prego pide a Cándido Méndez que deje de gimotear y actúe ya. "Es una burla que, a los tímidos intentos de Méndez de que en Andalucía se den explicaciones, se haya seguido el más absoluto de los silencios. Esa es una desautorización de toda regla del secretario general por parte de quienes se están comportando como una partida de bandoleros de Sierra Morena". Eh, Victoria, a mi Curro ni tocarlo, que él era muy bueno y no tenía nada qué ver con UGT.

El Mundo no lleva en portada el viaje en el tiempo del CAC, pero sí lo menciona en páginas interiores. "La Generalitat denunciará a 13TV e Intereconomía por incitar al odio". Los independentistas acusando a los demás de incitar al odio. Como les cuento. Empiezan a dar un poco de miedo estos señores. No da nombres la información de Cristina Rubio, pero ya les cuento yo que el informe quiere cortarles la cabeza -o la lengua- a unos cuantos periodistas, entre los que figura, cómo no, Federico Jiménez Losantos. Él se ha quedado tan fresco ante esta manía persecutoria y en lugar de pedir protección policial va y se pone a escribir, tan pancho. "Si yo creyera que en España hay Justicia, demandaría al CAC por fomentar el odio e incitar a la violencia contra mí, degradar mi imagen personal y profesional, vulnerar los derechos básicos que asisten o deberían asistir a cualquier ciudadano europeo en Cataluña, por manipulación artera y tendenciosa de mi imagen y persona y opiniones, por malversación de dinero público para perseguir a periodistas", sueña. "Si en España hubiera justicia, yo demandaría hoy mismo al CAC por ensañamiento contra una víctima del terrorismo separatista catalán". "En rigor, si en España hubiera algo parecido a la Justicia, hoy mismo el Fiscal General del Estado abriría diligencias contra el CAC y contra la Generalidad por perseguir el derecho a la libertad de expresión" porque además "el odio personal de CAC se advierte en que sus ataques contra mí ocupan tres cuartas partes de ese informe". Y además, Federico deja claro que él no predica el odio contra el independentismo. "¿Cómo voy a predicar el odio a los que defienden la independencia de Cataluña, cuando yo mismo la defiendo, en defensa propia?". Ay, Fede, ten cuidado, que este tipo de paranoias obsesivas son muy peligrosas y te puede pasar algo.

La Vanguardia no da mucha importancia a la lista negra del Gobierno catalán, se ve que están acostumbrados. "El Govern denuncia a 13TV e Intereconomía", dice en un recuadrito sin más comentarios.

La Razón es el único periódico que habla del tema. La portada se la dedica a "La revolución Francisco" y se apunta al carro de UGT. "El tesorero de UGT es administrador único y consejero de cuatro empresas de formación". Pero también le echa redaños y denuncia la censura catalana. "La lista negra de periodistas del Govern" mientras "TV3 parodió a un Hitler del PP que pedía el voto para los catalanes". Y a estos no les dicen ni pío.

ABC no dice nada del CAC pese a que varios de sus columnistas están entre los amenazados. Abre su portada con economía -"Rebaja del 30% en las comisiones de los planes de pensiones"- y aporta más datos de UGT, ese pozo sin fondo. "Tres líderes de UGT gastan 100.000 euros anuales en comilonas". ¿Pero a estos chicos no les dan de comer en sus casas?

La Gaceta abre con la "Alarma ante la inminente excarcelación del asesino de Alcásser" y es José Carlos Rodríguez el valiente que se lanza a poner a parir a los nacionalistas, arriesgándose a formar parte de esa negra lista. "¿Qué haría el nacionalismo sin la sinécdoque, sin identificar el todo con la parte?", se pregunta. Pues nada, José Carlos, estarían perdidos, porque ¿quién puede vivir sin una sinécdoque? Bromas aparte, dice José Carlos que "los nacionalistas ven detrás del disidente una cepa de odio; la paja y la viga (...) Fomentamos el odio, pero el suyo, no el de terceros, por el grave pecado de no pensar igual". José Carlos, piensa en tu familia.

El País abre su portada con una entrevista a la presidenta de Brasil porque "El País lanza su edición digital en portugués desde Brasil" y, oye, hay que estar a bien con el que manda. Como ninguno de sus periodistas ha sido amenazado por los independentistas no dice nada de la lista negra de Mas, no vaya a ser. Prefiere atizar a Zapatero hasta en el cielo del paladar, un ejercicio con el que disfrutan especialmente. "Las tres amenazas de rescate contra Zapatero", titula en portada. Ernesto Ekaizer le dice que "lo que él llama rescate era una línea de crédito", estúpido, que es que no tienes ni idea de economía. Y Luis Sánchez Mellado lo hace papilla en un artículo titulado "El purgatorio del expresidente". "No vive en el cielo, ni el infierno. No es ángel ni demonio (..) Es lo que parece: un simple mortal purgando sus pecados políticos hasta alcanzar la redención de la historia a través de la gloria o el olvido". Explica el periodista que Zapatero ha querido salir de "esa tierra de nadie y dar su versión" de la que lió. "Dijo que lo necesitaba. Que era el momento. Que sentía que debía hacerlo. Explicarse, justificarse, sacar los demonios fuera" de lo que pasó esos días "que acabaron con su mandato y con el castigo de los españoles a los socialistas en las urnas en la persona" de Rubalcaba, toma bofetón. "Llegó pálido, a la vez animoso y contrito" como quien "está ansioso y a la vez cohibido por presentarse ante el prójimo a reconocer los errores cometidos. Al final solo reconoció uno", el muy tacaño. Zapatero haría bien en volver a la tierra de nadie esa, que en esta lo tratan fatal.

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