Bárcenas vuelve a pedir al juez Ruz su puesta en libertad

El extesorero asegura que su estancia en prisión le está causando "perjuicios personales, familiares, profesionales, sociales e incluso psicológicos".

LD/ Agencias

La defensa del extesorero del Partido Popular (PP) Luis Bárcenas ha vuelto a reclamar al juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz su puesta en libertad al considerar que su estancia en la prisión de Soto del Real (Madrid), en la que se encuentra desde el pasado 28 de junio, le está causando "perjuicios de carácter personal, familiar, profesional y social, e incluso psicológico".

La defensa de Bárcenas estima que su ingreso en prisión se basa en "vagas imputaciones" y así consta en un escrito, al que ha tenido acceso Europa Press, en el que Javier Gómez de Liaño, señala que el riesgo de fuga de su cliente es "inexistente" y que no tiene "ningún estímulo" para "sustraerse a la acción de la Justicia ni para neutralizar elementos del prueba".

Bárcenas ya reclamó su libertad al poco de entrar en prisión el pasado 27 de junio, pero la sala de lo Penal de la Audiencia Nacional la rechazó el 29 de julio. Volvió a pedir su excarcelación en septiembre, a la que el juez de la causa, Pablo Ruz, respondió también de forma negativa.

Ahora, el abogado del extesorero, Javier Gómez de Liaño, ha presentado ante Ruz un nuevo escrito en el que reclama su libertad y argumenta que los indicios de delito contra su defendido no son consistentes. "Lo supuestos indicios (...) son los mismos que se repiten una y otra vez, auto tras auto, sin que hasta la fecha hayamos recibido respuesta congruente a los argumentos que, escrito tras escrito, la defensa del señor Bárcenas ha planteado", asegura el abogado en el escrito.

Desgrana los delitos que se le atribuyen en Gürtel e indica que, en el caso del cohecho, no podría haberlo cometido porque no ocupaba su silla de senador cuando se le atribuye su influencia en contrataciones públicas. Sobre un posible delito fiscal en los años 2002, 2003, 2006 y 2007, afirma que los dos primeros ejercicios estarían prescritos y los posteriores los regularizó Bárcenas acogiéndose a la amnistía fiscal.

Acerca del delito de blanqueo de capitales, Gómez de Liaño explica que esta imputación es de una gran "complejidad jurídica". El letrado considera llena de "afirmaciones erróneas" y "fruto de la mala fe" la argumentación de la Policía sobre el supuesto "circuito de blanqueo" que supuestamente usaba su defendido. Señala al respecto que Bárcenas nunca se escondió detrás de sociedades ni cambió de banco, y asegura que hablar, como hacen los informes policiales, de que se desvinculó de sus fondos comprando acciones es "frívolo".

En cuanto a su supuesto testaferro, Iván Yáñez, defiende que consta acreditado que "es uno de los gestores con mayor proyección y recorrido profesional en la inversión de fondos ajenos de nuestro país" y que, por ello, "difícilmente una persona con su experiencia y currículum se prestaría a ser 'hombre de paja'".

Reitera que sigue sin existir riesgo de que se fugue porque cuando pudo irse no lo hizo. "¿Ahora, hoy, con todas sus cuentas intervenidas, el dinero bloqueado y sin recursos económicos para subsistir, puede hacerlo?", se pregunta, a lo que responde con una rotunda negativa.

Finalmente, argumenta que la medida de la prisión incondicional se debe aplicar en casos excepcionales, puesto que es una "pena a cuenta", y que "como consecuencia de la situación de prisión, el imputado sufre muy serios perjuicios de carácter persona, familiar, profesional y social, e incluso psicológico".

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