El hartazgo de los padres, clave en la suspensión de la huelga educativa de Baleares

Tras casi cuatro semanas consecutivas de huelga educativa, cada vez son más los padres y también profesores que no pueden más.

O. Moya

La situación educativa que se vive desde hace casi cuatro semanas en las islas Baleares se ha vuelto insostenible. No sólo por el desgaste político que supone la huelga indefinida en la enseñanza, con el apoyo de toda la oposición, para el Gobierno de José Ramón Bauzá, sino también para los propios sindicatos y profesores en general.

Muchos han sido los padres que, desesperados, han decidido solicitar el cambio de la escuela pública a la concertada; otros han interpuesto quejas y denuncias ante la Consejería de Educación y algunos han llegado hasta enfrentarse a los docentes. Según ha podido saber Libertad Digital, este viernes hubo tensiones en varios centros entre padres y profesores porque estos estaban allí, pero no querían dar clase. Y es que desde las asociaciones de padres se había decidido que los viernes los maestros acudieran a los colegios pero no avanzaran materia, de tal manera que 'secundaran' la huelga y a la vez no perdieran sueldo.

Tras la multitudinaria manifestación del pasado domingo, los sindicatos se sintieron fuertes y tensaron la cuerda en las negociaciones con el departamento que dirige Joana María Camps: ese mismo lunes pasaron a exigir la retirada total del decreto sobre el Tratamiento Integral de Lenguas (TIL). Un día después, y tras una maratoniana jornada de negociación, los representantes de los docentes propusieron que el trilingüismo fuera de aplicación voluntaria en las aulas. Pero el Ejecutivo autonómico no lo aceptó y mantiene su postura: sólo está dispuesto a conceder al TIL ese carácter voluntario en Primero de la ESO. El jueves los sindicatos se sentaron en la mesa de negociación con idéntica propuesta y, con las mismas, se levantaron y se fueron. Ya este viernes pidieron un referéndum sobre el decreto de lenguas en cada centro escolar. Su propuesta fue, nuevamente, rechazada. A última hora de la tarde decidieron suspender "temporalmente" la huelga.

Esta suspensión se produce el mismo día que la consejería había solicitado, "por el bien de los alumnos", poner fin a los paros aunque las conversaciones entre las partes continuasen. Pero, sobre todo, tras una desafección cada vez mayor a su causa: una concentración espontánea se ha organizado para el próximo 18 de octubre. El objetivo es recoger firmas en apoyo a la enseñanza trilingüe, a la no politización de los centros educativos y denunciar atropellos por parte de los huelguistas.

Así se anuncia en algunas pancartas, como las colgadas en el centro Rodamilan, en donde se anima a todo aquél que no esté de acuerdo a expresar su malestar. "Hay mucha gente que piensa como tú. Únete a nosotros. No tengas miedo".

En Círculo Balear también han recogido multitud de quejas y denuncias que presentarán en el departamento de Camps en los próximos días. Y este sábado organizan una reunión informativa para los padres afectados por la huelga. Será a las 18 horas, en el Auditorium de Palma de Mallorca.

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