Rosario Porto intentó denunciar un supuesto asalto a su casa en julio

La abogada relató ese capítulo el pasado 21 de septiembre, diciendo que se dejó las llaves de la casa puestas y escuchó a su hija dar gritos.

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La madre de Asunta Basterra, Rosario Porto, denunció en julio en la comisaría de la Policía Nacional de Santiago de Compostela que un individuo oculto con un pasamontañas y con guantes de látex se coló en su piso y trató de asfixiar a su hija mientras dormía. Según informa El Periódico de Cataluña, el policía de la entrada no la creyó y la disuadió de presentar denuncia.

En la noche del sábado 21 de septiembre, según informa El País, Porto relató de nuevo ese capítulo, diciendo que, por descuido, se dejó las llaves de casa puestas, que cada una dormía en su habitación, y que a eso de las 2:30 horas oyó a Asunta dar gritos. Entonces se levantó de la cama, vio al intruso "huyendo por el pasillo", y "lo intentó agarrar con resultado infructuoso". También dijo, esta vez, que el hombre no llegó a llevarse nada y que "no presentó denuncia" porque "no quería causarle ningún tipo de trauma a su hija".

Juan Guillán, el primer abogado de Rosario Porto tras su detención, explica en el diario de Prisa que en el piso de la calle Doutor Teixeiro "hay una caja de seguridad que está, precisamente, en la habitación de Asunta". Según le constaba al letrado, su exclienta se puso en contacto con la policía pero luego todo quedó en nada. "Tanto ella como la hija eran muy, muy despistadas: se dejaban las llaves puestas muchas veces".

El testimonio de las profesoras

Por aquellas fechas, el 16 de julio, según denunciaron sus profesoras privadas de música tras la incineración de la cría, Asunta llegó a clase con síntomas muy extraños. Estaba muy mareada, bajo los efectos de unas pastillas, no pudo asistir a la lección de lenguaje musical con los otros chicos, y contó a las docentes: "Mi madre me quiere matar".

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