¿Qué pasaría si Soraya fuera del PSOE?

En la bronca política no han faltado las palabras gruesas y las acusaciones de machismo.

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El "chochito de oro" de un concejal gallego dirigido a Soraya Sáenz de Santamaría ha sido el último de los exabruptos machistas de políticos, y algún periodista, en los últimos años. La respuesta del PSOE, contundente, ha venido de Soraya Rodríguez, la portavoz en el Congreso, que se ha referido al asunto cuando esRadio le ha preguntado en rueda de prensa. Rodríguez lo ha calificado de "repugnante" y ha dejado clara su repulsa ante estas palabras.

Rodríguez no ha llegado al punto de pedir la dimisión del concejal del BNG, como sí ha hecho el PP. Y aunque su indignación ha quedado clara, también ha dicho que no merecía la pena comentar las palabras del concejal de Cambados.

Cabe preguntarse cuál hubiera sido la actuación del PSOE si la víctima de las soeces palabras de Charlín hubieran sido dirigidas a una socialista. Hay ejemplos relativamente recientes. En 2010, nada más conocerse su nombramiento como ministra, Leire Pajín fue objeto de unas deleznables declaraciones por parte del alcalde de Valladolid Javier León de la Riva. En una entrevista radiofónica, se refirió a sus "morritos" e ironizó sobre sus capacidades con otras alusiones a su aspecto físico. Las protestas del PSOE fueron inmediatas, a todos los niveles, con José Blanco, entonces secretario de Organización, a la cabeza.

Entonces, partidos políticos, sindicatos, organizaciones feministas, medios de comunicación salieron en tromba sin necesidad de que nadie les preguntara.

Otros ejemplos de machismo en política

Lo ocurrido este martes no ha sido, ni mucho menos, el único caso de declaraciones sexistas en el mundo de la política. La propia Soraya fue objeto de unas críticas machistas muy recientes que apenas encontraron eco. Las circunstancias personales de la vicepresidenta fueron los protagonistas de un comentario del periodista Iñaki Gabilondo, que cuestionaba si sus obligaciones le dejarían tiempo para atender a su familia. Nadie le criticó.

Otra ministra, Fátima Báñez, fue objeto de ataques machistas. El secretario de Organización del PSOE de Huelva mandó a la ministra de Empleo, Fátima Báñez, a "hacer punto de cruz". Tras las críticas dijo que con estas palabras sólo quería pedir su dimisión y que "en absoluto" era machista. Una concejal popular llegó a presentarse en el consistorio con su labor de punto de cruz para respaldar a la ministra.

Una mujer poderosa como la juez Mercedes Alaya también los ha sufrido. Entre los ataques de los dirigentes socialistas de Andalucía a la juez que está investigando la verdad de los ERE no han faltado las alusiones machistas. El consejero de Justicia, Emilio de Llera, se refirió a ella diciendo que "trabaja mucho" y "sigue tan guapa". Las críticas le llovieron pero en ese caso, el PSOE calló.

También cabe recordar el último capítulo del caso Nevenka: el PSOE tuvo que dar muchas explicaciones después de que su partido en Ponferrada pactara con el alcalde del caso Nevenka, acusado de acoso sexual, para hacerse con el poder. Óscar López defendió el pacto y eso supuso su declive dentro del partido.

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