Sánchez condena a 637.000 guardias civiles, militares, policías y funcionarios a perder pensión

El cambio se vendió como neutro por parte del Gobierno, pero los funcionarios no tardaron en alertar que escondía un recorte.

Carlos Cuesta

La principal asociación de Guardia Civil, JUCIL, ha forzado una contestación oficial del Gobierno sobre el presente y futuro de las prestaciones por jubilación de 637.000 funcionarios inmersos en un régimen de pensiones denominado Clases Pasivas. Se trata de guardias civiles, militares, policías y más funcionarios que, en estos momentos pueden percibir una pensión un 20% menor y que, además, con la pérdida de poder adquisitivo, sufren especialmente la crisis. La respuesta del Gobierno ha sido tajante: se trata de "un régimen en extinción" y no piensan hacer nada para paliar su situación. Y ello mientras Pedro Sánchez alardea de evitar la pérdida de poder adquisitivo entre los pensionistas.

El Gobierno aprovechó el coronavirus para trasladar por decretazo y con absoluta opacidad ante los sindicatos de funcionarios la gestión de las pensiones de 637.000 funcionarios incluidos en lo que se denominan clases pasivas. Esas prestaciones por jubilación dejaron de ser pagadas por el Ministerio de Hacienda para entrar en el régimen general de la Seguridad Social. El cambio se vendió como neutro por parte del Gobierno, pero los sindicatos y asociaciones de los funcionarios no tardaron en alertar que escondía un recorte. Y así ha sido.

El real decreto de medidas laborales y fiscales para paliar los efectos de la crisis aprobado en el 2020 traspasó, de ese modo, la gestión de las pensiones de casi 700.000 funcionarios civiles y militares (Régimen de Clases Pasivas) desde el Ministerio de Hacienda al nuevo Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Y el resultado, efectivamente, supone que todos estos funcionarios han dejado de poder negociar por sus propios mecanismos y con un ministerio propio las vías para paliar unas prestaciones, por ejemplo, las de jubilaciones, en muchas ocasiones inferiores a las del régimen general.

Forman parte de este Régimen de Clases Pasivas 637.213 funcionarios. La mayoría de ellos pertenecen a la Administración General del Estado, las Cortes y otras instituciones constitucionales, los militares de carrera y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. También la mayoría de los docentes y otros funcionarios transferidos a las comunidades.
Y es un régimen que ya no se retroalimenta de nueva gente: desde el 1 de enero de 2011 no se incorporan nuevos trabajadores.

Pérdida paulatina de pensión

JUCIL ha puesto ahora el grito en el cielo por la contestación oficial del Gobierno, que condena, literalmente, a estos funcionarios a perder pensión paulatinamente.

Desde JUCIL destacan que la respuesta del Gobierno, en poder de Libertad Digital, "es de una falta de consideración y de respeto inmenso, con una clara connotación de desprecio hacia, no sólo a todos esos guardias civiles que ingresaron antes del año 2011, sino también para todos aquellos funcionarios en las mismas condiciones. Muy coherente no es cuando luego se les infla el pecho hablando, como socialistas, de las ventajas de lo público".

Desde JUCIL añaden que el hecho de que "el funcionario esté en un régimen (el Régimen General) u otro (el Régimen de Clases Pasivas) no depende del cuerpo o escala que ocupa cada funcionario. Depende únicamente del momento de ingreso. Es el año 2011 el que marca las diferencias entre unos y otros, momentos de crisis que fueron aprovechados para dar lugar a la actual situación de diferente trato entre compañeros, entre funcionarios que realizan la misma función, ocupan el mismo puesto de trabajo y desempeñan el mismo cometido".

"No creemos desde JUCIL que las diferencias en la jubilación de ambos funcionario estén justificadas por el simple hecho de que el año 2011 les diferencie, que en los casos mas sangrantes incluso puede ser cuestión de únicamente días", añaden desde la asociación de Guardia Civil.

Los técnicos de JUCIL señalan que el Gobierno ha rechazado mejorar su situación y ha justificado "que una viuda de Clases Pasivas perciba menos cuantía por el fallecimiento de su marido, por el hecho de que su marido tuviera la mala suerte de ingresar antes del año 2011". Igualmente ha justificado el Ejecutivo que "una pensión sea inferior en un 25% a la de otro compañero sólo por el hecho de haberse equivocado ingresando antes del año 2011. Y no les tiembla el pulso, se quedan tan anchos".

El Gobierno sabe que hay desigualdades

El propio Gobierno ha reconocido esas diferencias en los cobros en su respuesta. Admite "que tiene conocimiento y es plenamente consciente de lo que ocurre. Sabe perfectamente que hay desigualdades actualmente por culpa de la medida que se tomó desde 2011, sabe que entre funcionarios iguales hay quien percibirá un 25% menos de pensión, y lo mismo sus viudas (un 27%). Y, sin embargo, ni se plantea adoptar una solución", explican desde JUCIL.

Pero los guardias civiles añaden un agravante en la respuesta del Gobierno. La respuesta asegura que "no hay que olvidar que Clases Pasivas es un régimen configurado desde hace una década y es un régimen abocado a la extinción". Y desde JUCIL señalan que "esta es la justificación del Gobierno a que una pensión sea un 25% inferior o que la viuda sea discriminada hasta en un 27%. Y eso es todo. Lo justifican en que Clases Pasivas no merece ninguna mejora porque, total, es un régimen a extinguir, a desaparecer, y por ello todos aquellos que se encuentran sujetos al mismo están, por lo visto, extinguidos, abandonados y a la espera de que desaparezcamos. Este es el pensar del Gobierno, del que espera tener otros 4 años más de gobernanza para seguir diciendo lo mismo. Ya no somos nadie".

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