Los socios de Sánchez se revuelven contra la reforma laboral: "Es humo, no es una derogación"

ERC, PNV y Bildu amenazan con rechazar el proyecto estrella de la líder de Unidas Podemos, Yolanda Díaz.

Maite Loureiro

Pedro Sánchez se enfrenta a la peor de las bromas que podrían gastarle sus socios de gobierno en el Día de los Santos Inocentes: rechazar la reforma laboral. ERC, PNV y Bildu han advertido de que, tal y como se plantea en estos momentos, votarán no al Decreto Ley que este martes ha sido aprobado por el Consejo de Ministros.

Derogar la reforma laboral del PP era una de las promesas estrellas de Unidas Podemos, que asumió personalmente su líder, Yolanda Díaz, en una batalla que le llevó a enfrentarse a la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, partidaria de mantener el grueso de la ley aprobada por el gobierno de Mariano Rajoy, especialmente después de las advertencias de Bruselas, que condiciona la llegada de los fondos europeos a no tocar esa norma.

La amenaza de los socios

Después de conocerse el acuerdo alcanzado por el Gobierno con los sindicatos y la patronal CEOE, los socios de Sánchez consideran que se está "vendiendo humo". "Han empezado la casa por el tejado, se han dedicado muchas horas a interpelar con la patronal y cero horas con ERC", ha asegurado Gabriel Rufián en los pasillos del Congreso al ser preguntado por la prensa.

En su opinión, la nueva norma no es una "derogación real de los aspectos más lesivos" de la ley del PP. "Seremos bastante firmes, estamos en un no bastante claro", ha rematado el portavoz separatista en una clara amenaza al Gobierno, que vería truncados sus planes de poder sacarla adelante en el Congreso.

También la portavoz de Bildu, Mertxe Aizpurua, ha dicho que "si se queda como está, no contará con su apoyo", advirtiendo de que pedirán que se tramite como Proyecto de Ley para poder votarlo en el Congreso. "No es una derogación de la reforma laboral, ni siquiera parcial, y tiene que cambiar muchas cosas para que realmente sirva en defensa de los trabajadores", ha dicho, asegurando que "esta reforma no da respuesta".

Precisamente Aizpurua firmó con la socialista Adriana Lastra y el portavoz de Unidas Podemos, Pablo Echenique, derogar "de forma íntegra" la reforma laboral del PP, a cambio de su apoyo a la prórroga del estado de alarma. Un pacto muy polémico del que horas después se desdijo el PSOE y que enmendó el propio Gobierno, advirtiendo de que no habría derogación completa.

Tampoco el PNV está conforme con el actual proyecto, según ha advertido su portavoz, Aitor Esteban, que reclama la prevalencia de los convenios autonómicos de empresa sobre los nacionales. "Sin que esto esté solucionado no vamos a poyar la reforma", dijo ayer.

Cs se deja querer

Desde Cs se abren a una posible negociación. El portavoz, Emundo Bal, ha dicho que "tienen todavía que estudiarla" una vez se publique en el BOE, sin desvelar cuál es la posición que adoptará su partido, que "ve cosas buenas y cosas malas" en el pacto alcanzado por el Gobierno, que considera también "una oportunidad perdida" para haber desarrollado una verdadera reforma laboral que incluyera el contrato único o la mochila austríaca.

Bal reprocha al PP rechazar de plano la reforma laboral, poniendo en valor que haya sido acordada con los agentes sociales, y ha apelado a su responsabilidad para "llegar a pactos de Estado" con el Gobierno, mostrándose dispuesto a "sentarse a negociar".

Para el PP es "un enjuague"

El líder del PP, Pablo Casado, ha coincidido en asegurar que la reforma del Gobierno es "humo" y ha rechazado sentarse a negociar con el Gobierno para darles su apoyo y rescatarle del rechazo de sus socios. "No somos un partido para intentar enjuagar todos los enredos de los programas electorales de PSOE y Podemos", ha dicho en declaraciones a los medios desde el Congreso.

Preguntado por el sentido del voto de su partido, después de que el presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijoo, insinuara una posible abstención por el acuerdo alcanzado con los agentes sociales, Casado ha sido tajante: ¿Por qué el PP va a tener que votar a favor de una contrarreforma laboral que enmienda nuestra reforma laboral, admirada en toda Europa, para intentar dar una salida a los enjuagues que hace Sánchez con Podemos?", zanjando así el asunto.

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