Ómicron destroza a los hosteleros en Navidad: "Goteo de cancelaciones con las neveras hasta arriba"

Otra campaña navideña frustrada deja contra las cuerdas a los dueños de restaurantes que sufren un nuevo golpe en su ya maltrecha economía.

Marta Arce

Los hosteleros están desesperados. Muchos españoles están cambiando sus planes de Navidad por temor al contagio de ómicron y han cancelado a última hora las reservas que tenían para comidas y cenas familiares. Los propietarios de los restaurantes, con las neveras repletas de alimentos perecederos, ven cómo se les escapa de las manos otra campaña navideña frustrada por el covid, lo que supone un nuevo golpe, en muchos casos mortal, para su ya maltrecha economía.

"Las cenas y las comidas de empresa, que teníamos preparadas y reservadas tiempo atrás, se han cancelado mayoritariamente debido al aumento de contagios de esta ola y lo del certificado covid, que tampoco ha ayudado", explica el gerente de la Asociación de Hostelería de Vizcaya, Héctor Sánchez. "También hay cancelaciones en las celebraciones familiares. La gente está a la expectativa de como avanza la situación, si las autoridades adoptan nuevas medidas… pero lo cierto es que hay un goteo constante de cancelaciones y los cotillones están en el aire".

La agenda se tambalea, pero las neveras y los congeladores están llenas. Se llenaron en su día para evitar el posible desabastecimiento de la huelga de transportes finalmente desconvocada. "Se había hecho acopio de materia prima para las cenas de la semana pasada y todos estos días. Se ha comprado el vino, pescado, carne… todo eso ya está en el restaurante y no lo puedes devolver. Esto ha sido un trastorno tremendo. Se han anulado las reservas. Y las neveras están hasta arriba con una carga que no sabemos cómo sacar adelante", explica Rafael Andrés, responsable de Relaciones Institucionales de Asociación Madrileña de Empresas de Restauración (AMER).

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Lo mismo sucede con el personal extra que se contrató en su día para reforzar la plantilla habitual teniendo en cuenta el previsible aumento de la demanda en estas fechas. Camareros y pinches ya han vuelto en muchos casos a la cola del paro.

"Hay que devolver los préstamos"

"El periodo navideño se preveía como un momento importante para recuperar parte de lo perdido", explica Héctor Sánchez. "La mochila que llevan algunos es importante y esta navidad debería haber ayudado a aligerar ese peso. Pero no ha sido así y las empresas, que están en una situación económica complicada, han sufrido un nuevo golpe y no hay que olvidar que muchos de ellos, a partir de marzo o abril, tendrán que devolver los préstamos que pidieron en su día para poder seguir subsistiendo y eso va a tensionar todavía más la economía de las empresas".

Después de casi dos años de pandemia, los hosteleros reconocen que no pueden más: "Está siendo clave el cansancio psicológico. La gente está muy machacada porque esto es un continuo ir y venir, un paso adelante y dos atrás... y esa incertidumbre está siendo mentalmente muy complicada de poder gestionar", explica Sánchez. Desde Madrid, Rafael Andrés, comparte este análisis: "No estamos generando el nivel de facturación para recuperarnos. Dos de cada tres lo está pasando francamente mal y siguen cerrándose restaurantes. De hecho, la semana pasada echaron la persiana definitiva dos de mucho nivel en Madrid porque se estaban dejando la hucha".

El horizonte de la hostelería se nubla ante la posibilidad de que las autoridades sanitarias autonómicas aprueben nuevas medidas restrictivas en un futuro próximo. "Al Ministerio de Sanidad le pedimos que, por favor, no la tomen con la hostelería. En la Comunidad de Madrid tenemos un oasis porque las autoridades han entendido que la hostelería supone un 0,1% de los contagios. Pero en otras comunidades como Cataluña o Castilla y León, lo están pasando francamente mal", reclama Rafael Andrés.

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