Escándalo en Italia por la concesión del ingreso mínimo vital al dueño de un Ferrari

Una ola de indignación sacude el país tras las estafas descubiertas por la policía y los medios para recibir esta subvención.

Libre Mercado

El ingreso mínimo vital está generando una enorme polémica en Italia, y no es para menos. Según han informado medios del país como La Repubblica, este importe, conocido como reditto di cittadinzanza (paga de ciudadanía), está llegado a perfiles de beneficiarios tan surrealistas como al dueño de un Ferrari.

Aunque se trata de una política destinada a sectores desfavorecidos y con pocos recursos, el resultado está siendo desastroso. Así lo ha podido comprobar el cuerpo nacional de policía, cuyas investigaciones han terminado por revelar un sinfín de estafas para obtener esta paga. Estos son sus requisitos:

  • En Italia pueden optar a esta ayuda los desempleados o extranjeros residentes con más de 10 años en el país y de forma ininterrumpida en los últimos dos años, mientras que en España puede solicitarse con apenas un año de residencia.
  • El patrimonio inmobiliario no puede ser superior a 30.000 euros, mientras que en España asciende hasta los 100.000 euros.
  • De la misma manera, el patrimonio financiero máximo exigido para recibir el ingreso italiano es de 6.000 euros, mientras que en España alcanza los 16.600 euros.
  • No obstante, la renta máxima para poder percibir esta ayuda es de 9.360 euros anuales en Italia, mientras que en España cae hasta los 2.500 euros al año.

Estafadores y delincuentes sacan tajada

No son pocos los casos de estafas que se han ido conociendo para percibir el ingreso mínimo en Italia, pero sin duda uno de los que más revuelo ha generado ha sido el de un propietario de un Ferrari F119 y gran tenedor inmobiliario en Avellino, Campania, que se empadronó en un nuevo domicilio y cambió la titularidad de su Ferrari a nombre de su hijo para declarar que vivía solo y sin recursos. La lista de este tipo de engaños es larga y variada, desde delincuentes y mafias hasta grandes propietarios o personas que declaran dependencia o invalidez de forma fraudulenta, y suma ya un total de varios miles de ejemplos similares.

Pese a esta serie de escándalos y desajustes, el presupuesto destinado al ingreso mínimo italiano no ha dejado de aumentar. Desde su puesta en marcha hace ya tres años, la cantidad de dinero público invertido es ahora de casi el doble que entonces, pasando de 433 a 722 millones de euros mensuales, con un monto total este 2021 de casi 9.000 millones. Unido a la delicada situación económica que está atravesando Italia y a la desconfianza e indignación que ha generado en la ciudadanía, el ingreso mínimo vital vuelve a estar en el punto de mira, esta vez más allá de nuestras fronteras.

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