Se disparan los precios de coches de segunda mano por la crisis de chips: "Lo anuncié ayer y ya me han llamado cinco"

El interés repentino y generalizado por los coches de segunda mano ha disparado los precios, lo que supone una buena noticia para los dueños.

Andrés María García

Parones en las fábricas, rebajas en la producción, cuellos de botella, precios desorbitados… y caídas en las ventas. La actual escasez de microchips está golpeando con fuerza a un gran número de industrias, como la telefonía o la electrónica. Tal y como hemos publicado en Libre Mercado, la reducción en el número de unidades del nuevo iPhone13 de Apple o el milagro de regalar una consola estas navidades son algunos ejemplos, aunque no hay que olvidar al sector de la automoción.

chipsescasez.jpgOleada de parones en las fábricas de coches españolas por la falta de chips

Tras haber alertado de la falta de semiconductores desde el mes de febrero, fue en junio cuando se produjo un auténtico estallido seguido de una oleada de suspensiones de la producción en numerosas fábricas de coches en España y también en otras plantas repartidas por el resto del mundo. Y es que el automóvil es sin duda alguna uno de los grandes perjudicados por la crisis.

Retrasos de 4 y 6 meses en la compra de un coche

Las grandes patronales coinciden. Tanto Faconauto (concesionarios) como Anfac (fabricantes) y Ganvam (distribuidores) sostienen que el mercado automovilístico está lejos de recuperar los niveles prepandemia. Pese a que el acumulado hasta octubre en 2021 —de 706.998 unidades— supone un incremento del 5,6% respecto al 2020, si realizamos esa comparación con el mismo periodo de 2019, año anterior a la crisis del covid, los números reflejan una pérdida de un tercio en las ventas.

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Estado actual y comparativa del mercado automovilístico en España

Todo parece apuntar en la misma dirección. Tras comenzar el año por debajo de los niveles registrados en enero y febrero de 2020, el sector firmó un cuatrimestre completo superando holgadamente los datos de dicho ejercicio, coincidiendo, eso sí, con los meses de confinamiento. Sin embargo, a partir de julio la tendencia ha vuelto a revertirse, y el análisis desde Faconauto no ha variado desde entonces. En palabras de su director de Comunicación Raúl Morales, "el desabastecimiento de vehículos por la crisis de los microprocesadores que está golpeando a la industria desde hace meses sigue explicando el nivel de matriculaciones tan bajo que registra el mercado automovilístico".

Además de la menor oferta por los parones en las plantas de fabricación, el mercado ahora mismo está sufriendo un enorme cuello de botella e importantes incrementos en los tiempos de entrega de coches nuevos —de entre 4 y 6 meses, según Faconauto— por la escasez de semiconductores y la falta de stock. Pero los efectos negativos de la crisis no se quedan aquí. En este sentido, los mercados de vehículos nuevos y de ocasión funcionan a modo de cadena de transmisión y, en este caso, el segundo también se está resintiendo como consecuencia de la escasez de oferta, ya que cada vez entran menos coches de ocasión a su mercado.

Los coches de ocasión disparan los precios

Ante el menor número de vehículos nuevos disponibles y los dilatados tiempos de espera, el mercado de ocasión ha despertado el interés tanto de particulares como de concesionarios. Su situación, sin embargo, también tiene algunas sombras.

En primer lugar, el interés repentino y generalizado por los coches de segunda mano se ha traducido en un incremento en los precios, lo que supone una buena noticia para los dueños. Desde Ganvam afirman que el precio medio de los vehículos con menos de cinco años de antigüedad ha aumentado más de un 15% con respecto a septiembre de 2020, superando ya los 19.000 euros de media.

Un ejemplo de ello es el caso de Pilar, que ha puesto a la venta su Toyota Yaris de 2018. En declaraciones a Libre Mercado, la propietaria asegura que en apenas un día no han dejado de contactar con ella tanto particulares como concesionarios, incluso desde la Toyota de Barcelona, para comprar su coche. "Lo anuncié ayer y ya me han llamado cinco", asegura. Ante la avalancha de ofertas, Pilar ha ido incrementando el precio de venta desde los 9.000 euros iniciales hasta entre 10.500 y 11.000 euros y sin asumir gastos de gestión y transporte en el caso de los concesionarios.

Pero debido a esa cadena de transmisión entre el mercado de primera y de segunda mano, los bajos niveles de matriculaciones de vehículos nuevos desde marzo de 2020 están dificultando la generación de stock de vehículos de 0 a 5 años, por lo que son incapaces de atender la demanda existente.

Como resultado, ante la falta de stock y el encarecimiento los vehículos de ocasión también continúan registrando caídas en sus ventas, con un descenso del 17,2% en octubre en comparación con el mismo mes de 2020 y una reducción del 6% en el acumulado del año —de 1.593.352 unidades— respecto a 2019, según datos de Faconauto.

El parque móvil español se envejece

Sin embargo, al realizar un análisis por tramos de antigüedad, la patronal de concesionarios recoge cifras en positivo sobre los modelos de entre 5 y 8 años de antigüedad, con una subida del 2,3%, hasta las 13.864 unidades, y un incremento 13,2% respecto a 2019. De la misma manera, el menor descenso registrado se produjo entre los modelos de más de 15 años al bajar apenas un 5,3% en octubre, alcanzando un total de 56.696 unidades, es decir, un 35% de las operaciones del mercado de ocasión. La guinda la ponen los números de los vehículos de hasta tres años, que registraron el mayor retroceso en octubre, del 42,1%, por la imposibilidad de renovación de la flota.

La tendencia en la compra de vehículos parece clara: el mercado del automóvil en España depende ahora de los vehículos de segunda mano de mayor antigüedad, más asequibles. En este sentido, las previsiones de Ganvam apuntan a un incremento del 8% en las ventas de vehículos de más de 10 años —hasta 1,2 millones de unidades aproximadamente— en 2021, concentrando el 60% de los movimientos en el mercado de ocasión y superando en más de un 30% las operaciones de coches de primera mano.

Uno de los efectos de esta tendencia, según apuntan desde la propia patronal de distribuidores, es que particulares y profesionales están explorando todos los canales de compra posibles, especialmente la vía de la importación. Así, tanto el número de ventas totales de turismos en septiembre (-13,5% en 2020 y -0,7% en 2019) como de ventas entre particulares (-9,1% y +5,6%), empresas (-16,1% y -11,4%) y renting (-17,1% y +20,7%) sufrieron pérdidas respecto al mismo periodo de al menos uno de los dos ejercicios anteriores. Sin embargo, el canal de importación es el único que sube en la comparativa con septiembre de 2020 y 2019 (+5% y +26,4%), mostrando además mejores resultados en el acumulado del año —hasta septiembre— que los canales de venta de primera y segunda mano, con una mejora del 23,8% sobre 2020 y una rebaja del 3,8% respecto a 2019.

Así, el desabastecimiento de vehículos nuevos y, por consiguiente, de vehículos de ocasión de fabricación reciente por la escasez de microchips, además de encarecer los precios y alargar los tiempos de entrega, está provocando una transferencia en la demanda hacia los modelos de mayor antigüedad.

El resultado final es desolador: precios cada vez más elevados por vehículos cada vez más antiguos y en peor estado.

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