Una empresa gallega crea la puerta para recibir pedidos sin estar en casa

La propuesta consiste en una pequeña trampilla inteligente que solamente los mensajeros pueden abrir utilizando un código.

Patricia Malagón

El comercio electrónico llegó a nuestras vidas hace ya varios años y, debido a la pandemia generada por la covid-19, su uso se ha expandido todavía más. Pero, uno de los inconvenientes que tiene este modelo de consumo es el reparto. En muchas ocasiones, los clientes tienen que salir de casa cuando el repartidor va a entregar el pedido y esto genera un problema para ambas partes. Por eso, desde hace tiempo se han creado los buzones inteligentes y otras modalidades de entrega para las que no es necesario estar en casa.

Ahora, una pequeña empresa española llamada Yolodoor ha desarrollado un invento que puede ser la solución definitiva a este pequeño hándicap con el que cuenta el comercio electrónico. Se trata de una puerta inteligente capaz de recoger el pedido independientemente de si el cliente esté o no en casa. En realidad, la propuesta de esta compañía gallega consiste en una pequeña trampilla inteligente que solamente los mensajeros pueden abrir utilizando un código por medio de la aplicación de la empresa de reparto.

El funcionamiento es muy sencillo, tal y como se puede ver en el vídeo difundido por la propia empresa. Cuando el repartidor llega con el paquete, solo necesita pasarlo por el lector instalado en la puerta para permitir que la trampilla se abra. Una vez que el envío está dentro del domicilio, el cliente recibe una alerta en el móvil indicándole que su envío ya está en su domicilio.

Según la propia web de la empresa, la instalación es de lo más sencilla. Aseguran que no es necesario realizar ningún tipo de obra y que los clientes la pueden instalar en solo cinco minutos. Señalan que solo es necesario medir la puerta para poder hacer el encargo a través de internet.

La idea de esta compañía española es similar a la de Amazon Key, que se trata de una cerradura inteligente desarrollada por el gigante del comercio electrónico y que permite entrar a los repartidores dentro del domicilio. Escanean el pedido en la entrada y la puerta se abre ligeramente para poder dejar el paquete en la entrada. Para dotarlo de más seguridad, unas cámaras de seguridad graban el momento de la entrega.

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