Los sueldos bajarán entre un 2% y un 4% desde septiembre, según CEINSA

Un informe anticipa que el ajuste salarial iniciará en el último cuatrimestre de 2020 y se mantendrá hasta 2021.

Diego Sánchez de la Cruz

La consultora de recursos humanos CEINSA advierte de que la actual estructura salarial es difícilmente sostenible ante el desplome sin precedentes que ha experimentado la economía española durante el primer semestre de 2020. Sus estimaciones apuntan que, a partir de septiembre, la retribución de aquellos trabajadores que mantengan un empleo puede bajar entre un 2% y un 15%, dependiendo de la situación de cada asalariado.

Los datos que baraja CEINSA recuerdan que los últimos meses del año tienden a ser vitales para el mercado de trabajo, puesto que el número de contrataciones celebradas en el último cuatrimestre tiende a ser un 15% mayor que la cifra de incorporaciones observada durante el resto del año. Sin embargo, con la demanda por los suelos en muchos sectores de actividad, la creación de empleo se antoja más complicada que nunca y el mantenimiento de los salarios también parece un imposible.

CEINSA cree que la devaluación salarial será más moderada en el caso de los puestos de trabajo más cualificados, puesto que dichas retribuciones se ajustarían entre un 2% y un 5%. Hablamos de una caída más que significativa, pero inferior al desplome que afectaría a los trabajadores menos cualificados o de alta temporalidad. En el caso de estos últimos, más vinculados al turismo y al comercio minorista, la consultora apunta que podemos ver caídas retributivas de entre el 10% y el 15%.

En promedio, si se considera todo el mercado de trabajo, los puestos no directivos sufrirían una caída de entre el 2% y el 4%. El ajuste sería mayor en los ámbitos de dirección, donde el descenso se movería entre el 8% y el 13%. Pero en 2021 podrían mantenerse en pie estas tendencias, porque CEINSA cree que solo en la segunda mitad del año volverán a darse revisiones al alza de los salarios.

La rebaja de costes salariales puede seguir varios caminos: en un primer supuesto, se aplica de forma lineal sobre el conjunto de trabajadores; en un segundo supuesto, se implementa solamente en las nuevas contrataciones; en un tercer supuesto, las rebajas retributivas llegan en forma de reducciones de jornada; en un cuarto supuesto, se produce la retirada de beneficios abonados en especie a los trabajadores (por ejemplo, los vales de comida o transporte); en un quinto supuesto, el ajuste puede volcarse a través del retraso a 2021 o 2022 de las subidas salariales acordadas en convenios o acuerdos entre trabajadores y empresas.

Hasta ahora, los acuerdos entre sindicatos y patronales habían permitido una subida salarial cercana al 2% durante el primer semestre del año. Dicho porcentaje es muy similar al registrado en los últimos años, lo que desmonta el mito de que "la reforma laboral hundió los sueldos de los trabajadores". Sin embargo, el ajuste provocado por la caída de la actividad económica presionará a la baja dichas remuneraciones, puesto que muchas empresas se verán obligadas a reducir costes para mantenerse en pie, en un contexto en el que la crisis de liquidez del sector privado ronda los 230.000 millones de euros, según el Banco de España.

A continuación