Clamor en la macrocumbre empresarial para que el Gobierno aborte su plan fiscal

La plana mayor del Ibex 35 ha coincidido en los mensajes al Gobierno en un cónclave empresarial sin precedentes para reconstruir la economía española.

Beatriz García

Arranca la macrocumbre empresarial que ha convocado la CEOE con las primeras espadas de las grandes empresas de nuestro país. Las compañías han respondido de forma unánime al llamamiento de la patronal para llevar a cabo un cónclave histórico que pretende abordar la recuperación de la economía española. Desde este lunes y hasta el próximo día 24 de junio, no faltará nadie a las sucesivas jornadas que se irán celebrando.

El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha sido el encargado de inaugurar, a primera hora de la mañana, una cumbre que lleva por título "Empresas Españolas: Liderando el Futuro". Garamendi ha puesto en valor el papel imprescindible de las empresas para la recuperación económica asegurando que son "las que realmente tienen que liderar el futuro y poner en marcha" España. "Venimos a sumar, con lealtad institucional y con independencia", ha destacado en esta cita "sin precedentes", tal y como la ha calificado.

Respaldado por la plana mayor de la empresa española, el presidente de la patronal ha dado el pistoletazo de salida a una serie de foros divididos por sectores en los que "diremos lo que pensamos que es mejor para nuestro país", aunque haya "gente que no nos entienda, pero otros sí", ha avisado. Y Garamendi no se ha equivocado, porque han sido muchos los ponentes que se han mostrado críticos con medidas como las subidas de impuestos a las grandes empresas y a los sectores estratégicos que planea el Ejecutivo. Por ahora, el Gobierno ha sacado adelante la tasa Google, está tramitando la tasa a las transacciones financieras (tasa Tobin) y prepara más incrementos fiscales.

Inditex pide no eliminar la reforma laboral

El primer empresario en hablar y en dar el primer tirón de orejas al Ejecutivo de Iglesias y Sánchez ha sido el presidente de Inditex, Pablo Isla. El directivo ha mandado un claro mensaje al Gobierno para "no revertir las reformas eficaces", como la laboral. Hace varias semanas el Gobierno protagonizó una ardua polémica, tras firmar con Bildu el desmantelamiento de la reforma laboral de Fátima Báñez. Aunque luego rectificaron, continúa entre sus planes acabar con lo que el Ejecutivo considera "los aspectos lesivos". Por ello, el directivo de la dueña de Zara ha hecho un llamamiento a "huir de dogmatismos e ideas preconcebidas" en las decisiones a adoptar, donde no existen "soluciones mágicas".

"Tan importante como las medidas que se tomen es no desmontar lo que está funcionando. No hay que revertir las reformas eficaces. La economía española lo que necesita es ser mas flexible y competitiva, no hay que introducir rigideces que sean negativas para la creación de empleo", ha insistido en referencia a la reforma laboral. También en materia de empleo, Isla cree que es "importantísimo" no "descafeinar antes de tiempo" los ERTE o los avales públicos. Hay que recordar que el gesto más patriótico de Inditex, además de las donaciones que ha hecho al sistema sanitario en la pandemia, ha sido el de no llevar a cabo ningún ERTE en su plantilla, a pesar de haber cerrado sus tiendas, lo que ha supuesto un importante ahorro a las arcas del Estado.

Isla también ha clamado por la "certidumbre y la seguridad jurídica" y por una fiscalidad que no sólo esté basada en "subidas de tipos impositivos". Además, ha hecho otra advertencia al Gobierno porque "al igual que una empresa o una familia", un país "no puede vivir siempre de la deuda. Tenemos que adaptar lo que gastamos a lo que tenemos".

Roig pide "seguridad jurídica"

El segundo turno ha sido para el presidente de Mercadona, Juan Roig, que también ha pedido al Gobierno "seguridad jurídica", una de las reclamaciones más repetidas por los empresarios en esta jornada, para llevar a cabo "inversiones finalistas", así como "eliminar trabas burocráticas".

El valenciano ha remarcado que "si hay empresas que generan beneficios y empleo, habrá riqueza, y si hay riqueza habrá mucho bienestar". Tras la crisis sanitaria, España se adentra a otra crisis "muy, muy dura económicamente", ha avisado, pero aún así, Mercadona va a mantener los 1.700 millones de inversión que tenía previstos para este año para transformar la compañía.

El trabajo de los supermercados han sido clave para suministrar los productos básicos a los hogares españoles durante la pandemia. "Estoy muy orgulloso de la gran respuesta de nuestros héroes a la crisis de la covid-19: los más de 90.000 empleados de Mercadona y las más de 500.000 personas que trabajan para nuestros proveedores", ha señalado. "Hoy, más que nunca, merece la pena ser empresario", ha añadido.

La banca pasa revista

Otro servicio considerado esencial durante el estado de alarma ha sido la banca, que ha mantenido sus oficinas abiertas durante toda la pandemia. Los líderes de los bancos españoles han protagonizado el siguiente bloque de la jornada.

La presidenta del Banco Santander, Ana Botín, ha arrancado las ponencias del sector financiero poniendo al empleo como la prioridad en la crisis más grave con la que se ha encontrado en toda su carrera profesional. Además ha señalado que con "cualquier iniciativa política publica" hay que preguntarse si "va a ayudar al tejido empresarial y a crear empleo. Si la respuesta no es rotunda, hay que replantearla".

El siguiente en intervenir ha sido su homólogo en el BBVA, Carlos Torres Vila, quien ha señalado que "uno de las focos de las políticas públicas debe ser favorecer la iniciativa privada".Torres Vila ha pedido al Gobierno responsabilidad presupuestaria en un país con un déficit fiscal del 12% para este año y con una deuda pública que superará el 115%, "España debe profundizar en el saneamiento de las cuentas", ha dicho. Para ello, cree que el Ejecutivo de Sánchez debe "revisar el gasto y el déficit estructural, aportando certidumbre y confianza. Certidumbre fiscal, sobre las reglas de juego en el medio y en el largo plazo" con una "fiscalidad eficiente, que no distorsione la toma de decisiones".

Las declaraciones de Torres Vila se refieren al incremento de la fiscalidad sobre la banca que planean PSOE y Podemos, y al que también ha querido referirse el presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri. El banquero ha advertido que aplicar sobre su sector "más impuestos de diversos tipos que puedan incidir en su rentabilidad es muy contraproducente" a día de hoy, pues "si las entidades financieras no tienen rentabilidad no podrán financiar a las familias y a las empresas", que son las que más lo necesitan. En este sentido, Goirigolzarri ha solicitado al Ejecutivo de Sánchez que proporcione "seguridad jurídica y fiscal" y promueva la inversión. Precisamente, el camino opuesto que están tomando Sánchez e Iglesias.

El presidente de CaixaBank, Jordi Gual, ha pedido que las ayudas europeas y el esfuerzo del Gobierno se centren de forma específica en "los sectores más afectados" por la crisis de la covid, como el sanitario, el turístico o el automovilístico. Gual cree que la colaboración público-privada será fundamental para generar empleo, algo urgente, ya que "España tiene unos niveles de desempleo inaceptables".

El presidente de Banco Sabadell, Josep Oliu, también ha coincidido con su homólogo en Caixabank y ha apostado por la necesidad de recuperar el turismo y la automoción. También, por las buenas oportunidades que obtendrá nuestra economía de la colaboración público-privada, que da resultados "ganadores", y por que el Ejecutivo se decida a "cerrar incertidumbres". El presidente de Ibercaja, José Luis Aguirre, que ha sido el encargado de finalizar el bloque, ha reclamado una "fiscalidad homogénea" de la banca española y de las exigencias de capital en comparación con el resto de países de la UE, ya que nuestro país se encuentra penalizado. Aguirre también ha querido poner en valor la "pluralidad bancaria" con grandes entidades, pero también con "entidades plurirregionales", como la suya.

Y después, las energéticas

Tras los bancos ha tenido lugar el bloque energético. El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, ha estrenado el debate. Galán también ha usado su exposición para referirse al elevado nivel de endeudamiento de España. "La crisis va a traer una deuda pública gigantesca a las generaciones futuras, dejémosles también un país mejor", ha dicho. En este sentido, Galán ha aprovechado para solicitar una fiscalidad "atractiva y competitiva con los países de nuestro entorno" para atraer inversiones y afrontar la transición energética, agilizando también "los procesos administrativos". Para ello, el directivo ha pedido al Gobierno que rebaje "la presión fiscal, como ya están haciendo Francia y Alemania". Eso sí, el presidente de la eléctrica ha apostado por la fiscalidad del principio de quien contamina paga, ya que su empresa está inmersa en la carrera de las renovables

El presidente de Acciona, José Manuel Entrecanales, también ha pedido al ejecutivo de Sánchez que elimine "barreras regulatorias innecesarias", para "crear un entorno de estabilidad y confianza, relajar el clima de crispación política y social y enviar cuantos mensajes de unidad y consenso sean posibles". Sobre la regulación, Entrecanales ha pedido que sea "transparente y justa", que eso es lo que "trae inversiones", mientras que lo contrario, provoca justo el efecto contrario. Aunque el directivo ha asegurado que "no hay queja" de que su compañía haya abonado 1.038 millones de impuestos a las Administraciones Públicas el pasado año, ha pedido un equilibrio entre la "contribución fiscal" de las empresas.

Endesa también ha participado del clamor de las empresas para que el Gobierno descarte un plan fiscal sustentado en las subidas de impuestos a las grandes compañías. El consejero delegado de la empresa, José Bogas, ha advertido de la necesidad de "no subir impuestos por su efecto negativo" en el tejido empresarial y también de "no revertir" las reformas y que han funcionado. Bogas también puso sobre la mesa la necesidad de que Sánchez despeje "la incertidumbre en la regulación que están haciendo los ministerios correspondientes y la CNMC".

Tras Endesa, le tocó el turno al presidente de Repsol, Antonio Brufau, que pidió al Gobierno una política energética "neutral" no sólo centrada en la energía verde. En el plan para reactivar el automóvil, Brufau pidió que incluya a todos los vehículos, no solamente a los eléctricos, que "lamentablemente se fabrican fuera" de nuestras fronteras. "Que incluya a los convencionales o híbridos de gama media o baja, los que más utilizan los españoles y los que más se construyen en España", recordó.

Asimismo, ha considerado un error guiarse por la "premisa falsa" de que hay que elegir unas tecnologías en detrimento de otras o que hay que crear "una industria nueva sustituyendo a la que hay. Para potenciar la industria, hay que creer en ella", dijo tajantemente.

Tampoco faltó a la cita el presidente de Naturgy, Francisco Reynés, quien señaló que la transición energética puede ser "un buen catalizador de un nivel de inversión", pero siempre que tengamos una regulación "fiables". Reynés también señaló la necesidad de que nuestro país cuente con "una fiscalidad atractiva".

Así, en estas ponencias telemáticas y presenciales que han durado unos 8 minutos cada una sin preguntas, los grandes gigantes del Ibex 35 han coincidido en la necesidad de que el Gobierno no sólo descarte subidas de impuestos, sino que se plantee bajadas, elimine trabas a las empresas y favorezca la inversión con marcos atractivos.

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