Podemos, el padre Ángel y el delito de fobia a los pobres, ¿qué tienen en común?

La aporofobia, la fobia, miedo o rechazo al pobre, será castigada hasta con cuatro años de prisión.

Elena Berberana

La aporofobia será delito en España. La Real Academia de la Lengua denomina este concepto como "fobia a las personas pobres o desfavorecidas". El Gobierno amplía el término y aduce que implica el rechazo, miedo u odio a una persona por razones socioeconómicas. Con el Código Penal en la mano a un individuo podría caerle hasta cuatro años de cárcel si se demuestra que ha cometido un delito de aporofobia contra alguien. ¿Se pedirá la cuenta bancaria a la víctima para comprobarlo? ¿Puede una fobia ser delito?

La agenda de Podemos ha marcado el Anteproyecto de Ley aprobado por el Consejo de Ministros. Se modifica, por tanto, el artículo 510 del Código Penal, para establecer la aporofobia y la exclusión social como dos delitos a tener en cuenta a la hora de establecer las penas de prisión y las multas. Y se especifica: "Responde a un fenómeno social en el que en la actuación delictiva subyace el rechazo, aversión o desprecio a las personas pobres, siendo un motivo expresamente mencionado en el artículo 21 de la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea".

Lo cierto es que ya en el apartado 4 del artículo 22 del Código Penal se establecían como agravantes de la responsabilidad penal "cometer el delito por motivos racistas, antisemitas u otra clase de discriminación referente a la ideología, religión o creencias de la víctima, la etnia, raza o nación a la que pertenezca, su sexo, orientación o identidad sexual, razones de género, la enfermedad que padezca o su discapacidad". Sin embargo, para la formación política de extrema izquierda no quedaba claro que la fobia al pobre estuviera recogida en dicho artículo por lo que se ha decidido incluir la aporofobia como delito de odio.

El padre Ángel y la aporofobia

El uso del neologismo aporofobia era para muchos desconocido. No para el Padre Ángel que es una de las acusaciones que más utilizan para defenderse de quienes les acusa de fomento de la delicuencia y aprovechamiento de la situación de pobreza en la Iglesia San Antón situada en el barrio de Chueca.

Son varias las reclamaciones al Ayuntamiento de Madrid y al Arzobispado interpuestas por la Asociación de Vecinos de Chueca contra el sacerdote y el uso que hace de la parroquia. Martínez Almeida anunció que aumentaría la presencia policial ante los disturbios, peleas, broncas, puñaladas, drogas e insalubridad que padecían los vecinos.

Esteban Benito, el presidente de la plataforma vecinal, ha declarado en varias ocasiones que el padre Ángel los señala como aporófobos. "Es la palabra que siempre emplea para defenderse. Pero no todos son pobres. Muchos son delincuentes, pequeños traficantes y adictos que utilizan la iglesia como un espacio de impunidad que, supuestamente, cuentan con el beneplácito del padre Ángel. Él obtiene financiación de grandes empresas y subvenciones públicas utilizando la iglesia como su escaparate", expresaba el representante vecinal en el reportaje de Libertad Digital Vecinos en guerra contra el padre Ángel: "Tiene una narco-iglesia. Hay palizas y estamos amenazados".

¿Delincuencia o pobreza? Los vecinos de Chueca podrían enfrentarse ahora hasta penas de prisión con la futura ley si el sacerdote decide llevar su acusación contra los vecinos a los tribunales.

Curiosamente, la aprobación del delito de aporofobia sucede dos semanas después de la reunión mantenida entre el padre Ángel y la ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, uno de los pesos pesados de la formación de Pablo Iglesias.

¿De qué hablaron realmente el sacerdote y la ministra de Podemos? ¿Le comentó el cura que la aporofobia debería estar penada? Cabe recordar que, días previos al encuentro, el padre Ángel ya había mostrado su acercamiento hacia el líder de la extrema izquierda. "Doy gracias a Dios por personas como tú", escribía en una carta dirigida a Iglesias. El presidente de Mensajeros de la Paz alababa su labor por hacer de este mundo "un lugar mejor", según publicaba Europa Press.

Pablo Iglesias y los lúmpenes

Pero el "logro social" del que se jacta Pablo Iglesias como vicepresidente segundo y ministro de Asuntos Sociales, le ha estallado en la cara. La hemeroteca, una vez más, pone en entredicho las palabras del político leninista. Él mismo podría ser acusado de aporófobo por sus declaraciones en un vídeo publicado en 2014 y que vuelve a circular en las redes sociales.

El vicepresidente narraba una pelea en la que se vio implicado porque, al parecer, quisieron robar una mesa de mezclas de Dj en un centro social okupado de Lavapiés. "Eran lúmpenes, gentuza de clase social mucho más baja que la nuestra", afirmaba. Con este desprecio basado en la situación socioeconómica del grupo al que se enfrentó se refería el podemita. Además, Iglesias comentaba que le había propinado un puñetazo a uno de ellos llegándose a romper un hueso de la mano. "Ganamos, eramos tres contra uno…", concluía.

A continuación