El Gobierno da la espalda a las peluquerías tras el hundimiento de los salones en la fase 1: "Están cerrando"

La prohibición de los despidos, la rigidez de los ERTE, el IVA del 21% y la crisis sanitaria aboca a la desaparición de la mitad de las peluquerías.

Elena Berberana

El 20% de los peluqueros que abrió está devolviendo las llaves de los locales a sus arrendatarios. No pueden sobrevivir y están echando la persiana para siempre. La desescalada está devorando a los salones y las principales cadenas de peluquerías están asfixiadas económicamente y al borde de clausurar cientos de salones.

El Gobierno hace caso omiso a las medidas que salvarían hasta medio millón de puestos de trabajo del sector de la imagen en España. Y la escabechina ya ha empezado en el sector de la imagen personal. El 87'6% trabaja por debajo del 50% de su capacidad y el 99'2% de las peluquerías reclama de forma unánime la bajada del IVA para salvar al sector de su ruina económica. Coincidiendo con el inicio de la fase 2, el 63,7% de los salones de peluquería están al límite de su capacidad de resistencia como consecuencia de las limitaciones y restricciones para desarrollar su actividad y de la brusca caída de la demanda durante la segunda quincena de mayo.

Alejandro Fernández, presidente de Marco Aldany, la cadena de peluquerías más grande de España y referente en el sector de los salones en España, ha transmitido a Libre Mercado la situación de hundimiento económico en la que se encuentran tanto ellos como el resto de salones particulares.

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Alejandro Fernández, presidente de Marco Aldany

"En estos momentos tenemos abiertos solo 150 salones de nuestras 300 franquicias. Esto da miedo, está siendo terrible y va a ser aún peor. Si a nosotros, que somos una gran empresa, nos ha llevado a una profunda crisis, imagina a los salones particulares. Ahora mismo acabo de hacer un pedido de geles. Llevo invertido en geles hidroalcohólicos decenas de miles de euros, esto es inasumible para un local pequeño".

El gremio de las peluquerías está desesperado al comprobar que sus demandas casi históricas siguen sin ser escuchadas por parte de los gobiernos de turno. La pandemia del coronavirus ha venido a ser la gota que colmó el vaso. El presidente de Marco Aldany no entiende que se les castigue así habiendo soluciones para paliar la destrucción de empleo y empresas: "La reducción de aforo, los costes añadidos como la compra de material sanitario y el IVA del 21% que golpea al sector desde que se subió en 2012, nos aboca al fin y el cierre completo de los salones. Lo peor es que el Gobierno no está por la labor de escucharnos. Bajan el IVA a la cultura, el de las flores u otros sectores, y a nosotros, que somos de primera necesidad, nos desoyen", critica Alejandro Fernández.

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Paco Fortea atiende en su peluquería a un cliente I Valencia

Igualmente, Paco Fortea, propietario y peluquero en su salón de Valencia, se expresa con contundencia y explica que sus ingresos están bajo mínimos después del boom de la primera semana. El empresario indica que la inversión en mascarillas, geles hidroalcohólicos, productos de limpieza específicos y el tiempo que emplean en la desinfección después de un corte de pelo, "son gastos que salen del bolsillo de los peluqueros y que no redunda en el precio final".

Estos costes extras por el coronavirus suponen otro castigo más añadido a la maltrecha economía de los profesionales de la imagen en España. "Mucha gente sigue teniendo miedo, otros le han cogido el tranquillo al tinte del Mercadona. Solo pedimos al Gobierno que baje el IVA del 21 al 10 para que podamos mantener abiertos nuestros locales. Están cerrando muchísimas peluquerías. En octubre será la muerte de más de la mitad de los salones y ya lo estamos viendo, esto así es imposible de sostener. El Gobierno nos dice en un principio que somos de primera necesidad y después ni nos hace caso".

La prohibición de los despidos

La prohibición de los despidos impulsada por la ministra de Trabajo de Podemos, Yolanda Díaz, muy aplaudida por la izquierda socialista, está causando verdaderos estragos a los empresarios que se ven en la tesitura de mantener las peluquerías cerradas al no poder reincorporar a todos los trabajadores del ERTE. Otros están esperando a abrir pasado el periodo para finiquitar los contratos de los empleados que ya no podrán mantener en vista del descenso de clientes y la elevada presión fiscal.

El presidente de Marco Aldany es muy crítico con las medidas del Gobierno: "No flexibilizan los ERTE y la prohibición de los despidos lleva a muchos salones a que permanezcan cerrados por no poder incorporar a toda la plantilla. Marco Aldany tiene mucha gente en el ERTE que, cuando terminen, sinceramente, no sé qué vamos a hacer", comenta con preocupación a Libre Mercado.

Los salones que consiguen abrir sus puertas lo hacen con miedo y arriesgándose a salir del ERTE para fracasar, tal y como cuenta el peluquero Paco Fortea: "Si no podemos recuperar a toda la plantilla los trabajadores tienen que seguir en ERTE, y hasta que no se cumplan los seis meses, no se podrá despedir. Muchas peluquerías han abierto solo los dueños y sus empleados siguen en ERTE, pero no podrán soportar los sueldos. De aquí a seis meses habrá miles de despidos en los salones".

Carlos Chacón, peluquero y dueño de un salón en Madrid, está al borde del cierre definitivo. Está solo en salón, sólo permanece él desde que despidiera a dos de sus trabajadores antes de la pandemia. Ahora está barajando la posibilidad de clausurar el negocio para siempre. "Soy mileurista después de pagar impuestos tan elevados, es imposible sobrevivir así", comenta a Libre Mercado desde su salón en el que lleva trabajando desde el año 92.

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Carlos Chacón, empresario y peluquero en Madrid

Vuelta a los 80

El presidente de Marco Aldany habla ya de un panorama desolador que retrotraería a las peluquerías a situaciones vividas en décadas pasadas en España: "Clientes y peluqueros seguirá habiendo pero trabajando en otro escenario. Vamos a volver a la década de los 70 u 80, es decir, salones de peluquería clandestinos en pisos, peluqueros a domicilio sin facturas... Todo llevará a una enorme cifra de economía sumergida. Esto es a lo que el Gobierno está empujando. Incluso volviendo a niveles de normalidad sin fases, los protocolos sanitarios de distancia entre clientes deberán respetarse. Si a esto le añadimos un entorno con mucho más paro y pobreza pues, evidentemente, será mucho peor que lo vivido en 2008".

Y añade: "Hay que tener en cuenta también que en los centros comerciales habrá menos tránsito. Va a ser muy complicado. Los asesores están recomendando no abrir. Va a haber una caída brutal de la recaudación del IVA y el Impuesto de Sociedades, pero es que es normal, es muy sencillo de entender si nos tienen así", recalca Fernández.

A este respecto, la destrucción del empleo en el área de la imagen personal podría llegar a afectar a casi medio millón de trabajadores y empresarios. En España hay 100.000 salones que dan empleo directo a 250.000 personas, más los puestos indirectos como fabricantes de champú, geles, tintes o productos relacionados. Todos ellos conforman más de 500.000 puestos de trabajo, una cuestión que a los peluqueros les parece esencial que el Gobierno tenga en cuenta por las terribles consecuencias. "Anteriormente Podemos y PSOE en la oposición curiosamente habían aprobado una Propuesta No de Ley que acordaba la reducción del IVA al 10%. Ahora, por pura coherencia, deberían aplicarlo y no lo han hecho", se queja Fernández.

El presidente de la cadena de peluquerías española recuerda que Marco Aldany donó 300.000 unidades de material sanitario cuando no llegaban de China aviones con material. "Espero que esto se tome en consideración porque nos portamos muy bien y dentro del sector de las peluquerías se hicieron importantes donaciones. Los empresarios estuvieron a la altura, aún estando cerrados y con enormes pérdidas, parece que el Gobierno ya no se acuerda de ello. Esperemos que se tenga en cuenta", concluye Alejandro Fernández.

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