El ministro de Economía francés: "Renault puede desaparecer"

"Seremos intransigentes en la preservación de las plantas de Francia. Es una empresa mundial pero su raíz francesa es evidente", avisa el Gobierno.

Libre Mercado

El Gobierno francés condicionará un préstamo garantizado de 5.000 millones de euros a Renault a que el fabricante de coches localice en Francia "sus actividades tecnológicamente más avanzadas".

El anuncio lo hizo el ministro francés de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire, en una entrevista al diario Le Figaro hecha pública el pasado jueves, en la que advierte de que todavía no ha firmado ese crédito para Renault. En otras declaraciones a la emisora de radio Europa 1, el ministro sostuvo que "Renault puede desaparecer, los grandes constructores industriales pueden desaparecer".

Le Maire explicó en el diario Le Figaro que lo que pide a los constructores automovilísticos a cambio de ese plan es que asuman compromisos para desarrollar los vehículos eléctricos, que respeten a sus proveedores en la actual situación y que las actividades más punteras las tengan en Francia.

"Todas las ayudas que aportamos a las empresas tienen que orientarse en dos direcciones: la descarbonización de la economía francesa y la mejora de su competitividad", concluyó. El pasado lunes indicó que presentará un plan para el sector del automóvil, que es uno de los que mayor parón ha sufrido dentro de la industria con la crisis del coronavirus, en un plazo de quince días. Y anticipó que habrá medidas para favorecer la compra de coches limpios.

París veta el cierre de plantas de Renault

El pasado miércoles, el primer ministro, Édouard Philippe, reaccionó a informaciones publicadas en la prensa sobre posibles planes de Renault para cerrar varias de sus plantas en Francia que la empresa no ha querido comentar— mostrándose en contra de esa posibilidad.

"Seremos intransigentes en la preservación de las plantas de Francia. Es una empresa mundial pero su raíz francesa es evidente, y seremos exigentes sobre este punto", avisó Philippe. Un aviso que cobra particular relieve teniendo en cuenta que el Estado francés es, junto a Nissan, el principal accionista, con un 15% cada uno.

Le Maire ha puntualizado que es consciente de que Renault es una empresa global que necesita tener para garantizar su propia competitividad una parte de sus capacidades industriales en el extranjero.

El grupo del rombo presentará a finales de la semana próxima un plan de futuro, después de que lo haga el día 27 con las otras dos compañías que forman parte de su alianza, Nissan y Mitsubishi.

En ese plan se espera que concrete un programa de ajuste que su consejera delegada interina, Christine Delbos, había anunciado en febrero, antes de que estallara la crisis del coronavirus, y que había cifrado en 2.000 millones de euros.

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