Bares y restaurantes de toda España, listos para recibir clientes

Sólo terrazas al aire libre de zonas en fase 1. Empresas como Damm colaboran con los hosteleros reponiendo gratis 3.5 millones de litros de cerveza.

Libre Mercado

Cuando el pasado 11 de mayo el gobierno autorizó el paso a la fase 1 del desconfinamiento en más de la mitad de nuestro país, los cerca de 300.000 bares y restaurantes que tuvieron que cerrar sus puertas dos meses atrás estaban ya listos para reabrir sus locales al público.

Los negocios de hostelería comienzan ya a recibir clientes en terrazas al aire libre, respetando siempre las medidas de seguridad establecidas para minimizar el riesgo de contagio por covid-19. Poco a poco, los bares levantan la persiana para retomar el ritmo de la actividad y de una economía que el pasado 14 de marzo se puso en cuarentena.

Para mayor seguridad, empresas como Damm están revisando y limpiando la instalación de los barriles de cerveza y colaboran con el sector hostelero reponiendo gratuitamente 3.5 millones de litros de cerveza.

El sector de la hostelería mueve cerca de 83.000 millones de euros al año, según los datos publicados el pasado mes de diciembre por el Instituto Nacional de Estadística (INE), y antes del inicio de la pandemia por covid-19 sostenían alrededor de 1,7 millones de empleos.

Raúl Cabrera, propietario del restaurante Docamar en Madrid, representa uno de los muchos casos de pequeños negocios que trabajan duro para volver a la normalidad dentro de las circunstancias excepcionales provocadas por la pandemia y de los cuidados sanitarios indicados para evitar contagios. "Estamos preparando todo para que los clientes puedan disfrutar de la terraza con todas las medidas higiénico sanitarias y puedan beber una cerveza con toda la tranquilidad y la seguridad", afirma este hostelero.

En su caso, el restaurante ha funcionado en las últimas semanas para repartir menús de comida a familias desfavorecidas y sin recursos del barrio madrileño de Quintana, en cuya plaza se ubica este local famoso por sus patatas bravas. En los últimos días ha empezado también a servir a domicilio por encargo, de acuerdo a las directrices que el Ministerio de Sanidad dictó como inicio de la desescalada del estado de alarma.

Abrir las terrazas en plena primavera, con sol y temperaturas al alza, es un aliciente para los clientes. Al menos eso espera Cabrera, que cuida al detalle las medidas de seguridad necesarias y separa las mesas midiendo los dos metros de distancia que debe existir entre ellas.

A nadie sorprenderá ya ver a los camareros pertrechados de mascarillas, guantes y a veces incluso pantallas protectoras de plástico. Toda precaución es poca para minimizar el riesgo de contagio y proteger a clientes y empleados.

La seguridad es clave, como también lo es la calidad de los productos. En esta reapertura al público, cuenta también con la ayuda de fabricantes como la cervecera Damm, que está reponiendo gratuitamente los barriles que quedaron abiertos cuando se decretó el estado de alarma y estos negocios tuvieron que cerrar sus puertas. 3,5 millones de litros de cerveza que quedaron congelados en el tiempo y cuyo contenido no se encuentra ya en condiciones para el consumo.

En el caso de los barriles no empezados, los técnicos de la compañía analizan su estado y los cambian gratuitamente si resulta necesario. Damm también está limpiando la instalación de los grifos de cerveza para garantizar una total salubridad tras semanas sin uso y mejorar el sabor de las bebidas.

Sin duda, salir a la calle, sentarse en una terraza y compartir una cerveza en compañía sea, seguramente, uno de esos pequeños placeres cotidianos que ahora, tras más de dos meses de confinamiento, más valoremos todos.

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