Repunte de contagios en Corea y Alemania: ¿y si se revierte la desescalada?

El desconfinamiento puede verse afectado si se mantiene la subida de infectados.

Diego Sánchez de la Cruz

La reapertura global de la economía está en marcha desde hace varias semanas, pero la evolución de la enfermedad amenaza con descarrilar el proceso. Libre Mercado hablaba la semana pasada sobre el favorable desempeño de Austria, que ha cumplido casi un mes de avance hacia la normalización con buenas noticias en el frente sanitario.

Esta semana, Reino Unido ha empezado a diseñar su desconfinamiento. Las autoridades de Gales, Escocia e Irlanda del Norte diseñarán sus propios planes, de modo que la desescalada planteada por el gobierno de Boris Johnson solo aplica al territorio inglés, donde esta semana se ha permitido la vuelta al trabajo de millones de personas, paso previo para la reapertura escolar de comienzos de junio o la reactivación de las oficinas públicas a primeros de julio.

Francia también ha desplegado su política de salida desarrollando una polémica aplicación tecnológica que rastreará los movimientos de los ciudadanos desde comienzos de junio. La adscripción a la plataforma será voluntaria, pero el gobierno recomienda que los ciudadanos la usen para recibir alertas que les informen de posibles contactos con nuevos contagiados. Mientras tanto, ya está permitido moverse fuera de casa sin necesidad de autorización y sin límite de tiempo, aunque solo a una distancia máxima de 100 kilómetros. El país será dividido en distintas zonas: las verdes tendrán menos limitaciones por su mejor cuadro sanitario y las rojas sufrirán más controles por la mayor incidencia del patógeno.

En Estados Unidos, la Casa Blanca ha hecho una serie de recomendaciones a los gobiernos estatales, puesto que las soluciones tomadas en las próximas semanas dependen de éstos y no del poder federal que encabeza Donald Trump. En consecuencia, habrá territorios que avancen hacia la desescalada con más rapidez y menos cautelas que otros, en línea con la desigual incidencia del COVID-19 en el país norteamericano. El cuadro laboral preocupa, puesto que el paro ha subido al entorno del 15%, si bien se estima que el 78% de los nuevos parados están en situación de forma temporal.

Nuevos casos

Corea del Sur también ha empezado a dar pasos hacia la normalización. En marzo y abril, el país asiático decretó menos restricciones gracias a su buen manejo de big data y su apuesta por los test masivos. Sin embargo, en los últimos días se ha detectado un repunte de contagios que ha motivado nuevas medidas restrictivas en Seúl, como por ejemplo el cierre de 2.000 bares y discotecas de la capital.

Algo similar ha sucedido en Alemania, donde la tasa de reproducción de la enfermedad (es decir, el número de personas infectadas por cada nuevo positivo) ha vuelto a situarse por encima de 1. Aunque el país teutón ha gestionado la pandemia con mejores resultados que la mayoría de sus socios europeos, la reapertura de las escuelas o la reanudación de la Bundesliga pueden verse afectadas por el aumento registrado en este indicador, que se mantuvo por debajo de 1 durante tres semanas pero llegó a 1,13 el pasado domingo (10 de mayo).

China, país donde arrancó la pandemia, también presenta varios escenarios sanitarios preocupantes. La ciudad de Hurbin ha entrado en una nueva fase de confinamiento después de un fuerte aumento de los contagios. También preocupa la situación en Shulan, donde las cuarentenas vuelven a estar encima de la mesa.

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