Maduro interviene las empresas alimentarias por el coronavirus y condena a Venezuela a más escasez

El objetivo del Gobierno comunista de Venezuela es controlar los precios de al menos 27 productos durante los próximos 4 meses.

Libre Mercado

Venezuela, que empezó el pasado año una tímida reforma económica para abrir ligeramente la economía del país, ha dado un nuevo paso más hacia el comunismo más puro. La vicepresidenta Delcy Rodríguez fue la encargada de anunciar que varias empresas del sector alimentario serán intervenidas para, supuestamente, "frenar la especulación en medio de la cuarentena". El país chavista pretende ahora ocupar o intervenir empresas tan importantes en el país como Polar, que es el principal distribuidor del sector de la alimentación, pero también Plumrose y Turnero, todas ellas compañías con un gran peso en el mercado venezolano.

El objetivo del Gobierno comunista de Venezuela es controlar los precios de al menos 27 productos durante los próximos 4 meses. "Estas empresas se estaban convirtiendo en marcadores referenciales especulativos que están afectando al pueblo en general. La medida se toma para que se preserven y respeten los precios acordados de los productos que se están produciendo. Es una medida de supervisión y garantía de los precios acordados", explicó Rodríguez.

Tras el mensaje oficial, miles de venezolanos salieron a comprar masivamente conscientes de la escasez que provoca el control de precios. El desabastecimiento en Venezuela por la intervención gubernamental es constante.

Lorenzo Mendoza, presidente ejecutivo de Polar, emitió un comunicado público criticando las nuevas medidas del Gobierno. "No hay ninguna razón ni justificación para esta medida arbitraria. A pesar de toda la situación económica que enfrentamos, sumada a los problemas en el suministro de combustible y energía eléctrica, entre otros, seguimos produciendo y distribuyendo alimentos de calidad a precios ajustados a la realidad económica y cumpliendo con el país, conforme a las leyes venezolanas", explicó.

El director de Data Análisis, José Antonio Gil Yepes, se mostró muy crítico en su cuenta de Twitter. "El regreso a los controles de precio y distribución de productos es absurdo porque ya el gobierno había visto que al liberar los precios y el dólar repuntó el abastecimiento. Volveremos a la escasez, al bachaqueo y a inflaciones mensuales de 50% mensual en adelante", explicó.

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