Por qué la EPA no refleja ni de lejos la dramática realidad del mercado de trabajo

Los datos de la EPA reflejan una realidad terrible con la destrucción de medio millón de empleos, pero la realidad es mucho peor: 40% de paro.

Luis F. Quintero

Este martes conocíamos el resultado de la Encuesta de Población Activa (EPA) que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondiente al primer trimestre del año. Un dato esperado porque recoge ese primer impacto de la crisis del coronavirus correspondiente a los últimos quince días de marzo.

La estacionalidad de la encuesta (que recoge la evolución de tres meses, dos de los cuales no se vieron afectados por el estado de alarma), unido a la particularidad de los expedientes de regulación de empleo, dibujan un mapa de España en el tercer trimestre que, pese a marcar los peores datos desde 2013, no terminan de reflejar la realidad que atraviesa el país en materia laboral.

Los datos más sustanciales que ofrece la encuesta son los siguientes:

  • 121.000 parados más hasta marzo, sumando 3.313.000
  • 285.000 empleos destruidos hasta 19.681.300 ocupados
  • Tasa de paro sube del 13,7 al 14,4%
  • Número de inactivos crece en 257.400 hasta 16.525.900 personas inactivas
  • 60.000 hogares más con todos sus miembros en paro hasta los 1,073 millones
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Y el dato que ha llegado a los titulares de todos los medios de comunicación, el comportamiento registrado por la EPA en la segunda quincena de marzo, con una destrucción de empleo superior al medio millón de personas: la pandemia de la covid-19 destruyó 509.800 empleos.

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Estos datos, que son los peores desde 2013, ¿reflejan fielmente la situación de España a final del primer trimestre? Y lo que es peor, ¿reflejan la situación de España sólo unos días después del primer trimestre? La respuesta es: No.

Al menos, el INE en su nota de prensa ha tenido el detalle de aclarar que en la encuesta no se incluía a las personas afectadas por ERTE y que en aquel momento, en aquellos quince días de marzo ya superaban con creces el millón de afectados. Es más, en aquellos primeros días del mes de abril ya se hablaba de 2,5 millones de personas afectadas por expedientes de regulación de empleo temporal (ERTE) y algunos analistas señalaban que el número de parados totales sumando los registrados de los Servicios de Empleo y los ERTE se acercaban a los 6 millones de personas, lo que escandalizó en aquel momento a la ministra de trabajo, Yolanda Díaz, que en una inolvidable rueda de prensa trató de explicar sin mucho éxito por qué los trabajadores afectados por ERTE no son parados.

Ya entonces el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, señalaba que los datos de la Seguridad Social reflejaban una destrucción de empleo inédita hasta la fecha de casi un millón de puestos de trabajo en sólo quince días, (900.000 puestos de trabajo menos, según dijo). Una cifra que se aleja del medio millón que indica la EPA.

Estos datos son relevantes y su comparativa necesaria, pese a que de todos es sabido que la EPA no deja de ser una encuesta y los datos de Seguridad Social o paro registrado son los que ofrecen el departamento de Seguridad Social y los Servicios Públicos de Empleo, es decir que no son cifras estrictamente comprables.

En esta ocasión es relevante porque la EPA del primer trimestre, por terrible que sea, no refleja ni de lejos la tragedia laboral que vive España y que ya algunos servicios de estudio sitúan en una tasa de paro de un tercio de la población.

¿Cuál es la situación que atraviesa España?

El martes de la próxima semana conoceremos los datos de paro de los Servicios Públicos de Empleo, pero los correspondientes al mes de marzo ascendían oficialmente a 3,5 millones. Si a esto le sumamos los más de 4 millones de personas afectadas por los expedientes de regulación de empleo temporal y los 1,2 millones de autónomos que ya han solicitado la prestación por cese de actividad el número de parados se acerca a los 9 millones de desempleados.

Estos datos, que ha ofrecido el centro de estudios Adecco, situaría la tasa de paro en España entre el 35 y el 40% de la población activa, no el 14,4% que refleja el Instituto Nacional de Estadística y que, de por sí, es un auténtico drama. La propia compañía, en un comunicado, dice que "las cifras reales hablan de una economía en clara recesión y de una enorme pérdida de empleo que se va a prolongar varios años". Por su parte, el director de Adecco Group Institute, Javier Blasco, ha dicho hoy que es "más importante que nunca" para empresas y empleadores "minimizar" impuestos y bonificar cotizaciones a la Seguridad Social, eliminar todo gasto público que no vaya directamente a luchar contra la pandemia, atender a los más desfavorecidos y crear empleo, junto a medidas de flexibilidad para la creación "rápida" de empleo.

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