Leroy Merlin o Ikea no saben cuándo podrán abrir con el plan de Sánchez

En la fase I se prohíbe abrir a los negocios "que tengan carácter de centro o parque comercial", lo que confunde al sector.

Beatriz García

Al plan del Gobierno para la desescalada de la economía española le cuelgan tantos flecos, que los sectores afectados no dan crédito ante unas medidas tan inexactas. En el ámbito comercial, las grandes superficies han criticado que el Ejecutivo de Sánchez vaya permitir el próximo 11 de mayo, en la denominada fase I, la "apertura generalizada de los locales y establecimientos comerciales", pero siempre "que no tengan carácter de centro o parque comercial".

Desde la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (ANGED) claman por que todas las empresas que forman parte de su patronal puedan abrir en la fase I, sin excepción. IKEA, Carrefour, El Corte Inglés, Eroski, FNAC, Leroy Merlin o MediaMarkt son miembros de ANGED.

Además, desde esta asociación aseguran a Libre Mercado que la definición de "centro o parque comercial no está clara y son muchas las compañías que no saben si pueden abrir o no". Un ejemplo de esto sería cualquier IKEA o Leroy Merlin de la periferia. "Si se considera que está en parque comercial, no podría abrir", señalan fuentes de ANGED, por lo que tendrían que esperar a la fase II. El plan del Gobierno no especifica nada sobre los metros cuadrados de los locales, lo que hace todavía más confusa la norma. ¿Puede abrir El Corte Inglés de Preciados (Madrid) el día 11? "En principio sí, pero no lo sabemos". Tampoco tienen la certeza "de si las tiendas del interior de un centro comercial pueden abrir o no", aunque en este sentido, todo apunta a que no. "Es fundamental que el Gobierno lo aclare", insisten.

"Las razones sanitarias y de seguridad de empleados y clientes deben ser los únicos motivos que determinen la reapertura de los establecimientos comerciales. Es decir, todas las tiendas que cumplan los requisitos necesarios de distanciamiento social, aforo, prevención e higiene requeridos por la autoridad sanitaria deberían poder abrir sus puertas en la Fase I", señalan en ANGED.

Las fases del plan

La fase I del plan del Gobierno establece un aforo limitado del 30% en las tiendas y que los clientes mantengan una distancia mínima de 2 metros. Cuando esto no sea posible, se permitirá únicamente la permanencia en el local de un cliente. Además, se establecerá un horario de atención preferente para personas mayores de 65 años. La norma "ya recoge una serie de límites de aforo y distanciamiento que garantizan una compra segura en cualquiera de nuestras tiendas desde el primer día. No existe, por tanto, motivos para su exclusión", declaran desde ANGED, que también apuntan que "es más fácil controlar el aforo en una tienda grande".

Exceptuando los supermercados, las enseñas que forman parte de ANGED llevan más de 6 semanas cerradas y tienen cerca de 100.000 empleados en ERTE, por lo que claman por su apertura. "De la reapertura de tiendas depende la vuelta a la actividad de miles de proveedores (seguridad, limpieza, logística o servicios profesionales) y empresas industriales, en su mayoría pymes", recuerdan.

La fase II del plan de Sánchez ya contempla la apertura al público de los centros o parques comerciales, pero queda prohibida la permanencia en las zonas comunes o áreas recreativas. El aforo de todas las tiendas será del 40% con la distancia de seguridad de 2 metros. En la fase III se levanta la prohibición de la utilización de las zonas comunes de los centros comerciales y se establece un aforo en las tiendas del 50%.

"Una discriminación incomprensible"

En la misma línea de ANGED ha ido la Asociación Española de Centros y Parques Comerciales (AECC), que pide al Gobierno que se incluyan las aperturas de estos formatos comerciales en la Fase 1, sobre todo, teniendo en cuenta que muchos de ellos han estado abiertos porque albergaban tiendas de alimentación. "Más de 500 centros y parques comerciales se han mantenido abiertos posibilitando el acceso a los establecimientos comerciales destinados a la venta de alimentos y productos de primera necesidad y demostrando su capacidad para implementar y desarrollar medidas de seguridad e higiene que los convierten en espacios seguros para estar y comprar", recuerdan.

La AECC manifiesta también, en una carta que ha trasladado al Gobierno, que "se trata de una discriminación sin sentido respecto al resto del comercio minorista, ubicado fuera de los centros y parques comerciales, que sí podrá abrir en la Fase 1, y que generará un grave impacto en la recuperación y en el empleo de este sector esencial, que engloba a más de 36.000 comerciantes, muchos de ellos Pymes, autónomos y pequeños inversores, y que genera 740.000 puestos de trabajo directos".

Además, "los centros y parques comerciales consideran que son el formato comercial mejor preparado a la hora de cumplir e implementar las condiciones de seguridad e higiene que esta situación de crisis requiere ya que llevan haciéndolo con éxito desde la declaración de la alarma sanitaria, están gestionados por empresas profesionales con alta capacidad técnica y criterios uniformes que los convierten en espacios mucho más controlados y seguros", señalan.

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