Un pueblo gallego de 1.140 habitantes, desbordado por la demanda de ataúdes

La importación de ataúdes chinos ha caído drásticamente.

Libre Mercado

Piñor, un pequeño pueblo de Orense de 1.140 habitantes, es famoso porque desde hace años se dedican a la fabricación de ataúdes. Eso sí, con la llegada de los féretros procedentes de China, el municipio pasó de tener 13 fábricas a 9. Sin embargo, el fuerte aumento de los fallecimientos debido a la covid-19 y a los problemas logísticos de transporte, estas fabricas gallegas se encuentran completamente desbordadas.

La importación de ataúdes chinos ha caído drásticamente y la demanda de la fabricación nacional ha visto un repunte considerable. A pesar de no llegar ni a los 1.200 habitantes, las nueve fábricas dan empleo a unas 50 personas de la localidad, lo que convierte a Piñor en uno de los grandes centros de fabricación de féretros de todo el país.

Según cuentan en El Comercio, para poder abastecer la demanda, actualmente los trabajadores doblan turnos para permitir tener las fabricas operativas durante un mayor número de horas. Aunque, al mismo tiempo han tenido que implementar medidas de seguridad fuertes para evitar que los trabajadores corran riesgos y puedan contagiarse. Lo más curioso es que la fuerte demanda ha hecho que desde las fábricas del municipio comiencen a recomendar los ataúdes de cartón reciclado y celulosa que, además, tienen un coste de solo 100 euros.

En una localidad cercana a Piñor, en Ribadavia, se encuentra la líder del sector en la fabricación de estas cajas mortuorias, Ataúdes Gallego, que es la compañía que más exporta y la que ha desarrollado masivamente el modelo de ataúd ecológico. En estos momentos, la fábrica de este municipio también se encuentra doblando turnos y creando más féretros de modelos básicos dedicados exclusivamente a la incineración.

Según El Independiente, son muchas las funerarias que han tenido que redoblar sus plantillas y que están fabricando un 50% más de féretros de lo que solían hacer habitualmente. No hay que olvidar que las licencias de enterramiento expedidas por los registros civiles de Castilla-La Mancha se han disparado un 148%. Pero no es la única región, Castilla y León también las disparó por encima del 100%. Además, según se recoge en la información, las empresas que surten a Madrid llegaron a cuadriplicar su producción en los días más duros con mayor número de fallecidos.

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