Una buena gestión financiera también es posible en tiempos de coronavirus

Gestionar los recursos financiero y optimizar la estructura de costes puede suponer la diferencia entre sobrevivir o echar la persiana por la crisis.

Libre Mercado

El shock provocado por el nuevo coronavirus covid19 en el tejido empresarial español está dejando muchos cadáveres por el camino, y no sólo en vidas humanas, también en empresas. Lamentablemente, la parte más vulnerable de nuestro sistema productivo, pymes y autónomos, es la que más está notando estos efectos, ya que no a todas les ha sorprendido con una posición de liquidez que le permita un estado de latencia prolongado con las estructuras de costes que tienen que soportar.

Es por este motivo por el que el sector de la consultoría es tan importante en estos momentos. La famosa "mano invisible del mercado", que tanto aterra a los socialistas y comunistas, es esa que se encarga de detectar las necesidades que tiene cada parte de la sociedad y ofrece las soluciones adecuadas. Pues bien, las consultoras, gestorías y asesorías están encontrando soluciones para ayudar a las pymes y autónomos a optimizar sus posiciones de liquidez, así como sus estructuras de costes y sus alternativas financieras para capear esta situación con las mayores garantías posibles de supervivencia.

Así nos lo ha explicado al grupo Libertad Digital Luis M. Núñez, director del área financiera de una de estas consultoras, Finout. Según explica, "es de esperar que muchas empresas, que nunca van sobradas (de liquidez), no puedan abrir de nuevo sus puertas y acaben en situación concursal", lamentaba y añadía que "la crisis está llegando y será larga", por lo que consideraba que es vital para las empresas contar con un "buen asesoramiento financiero" para contar con ventajas competitivas que les permita mantenerse con vida y prepararse para el regreso de la actividad.

Según explicaba Núñez a Libertad Digital, "lamentablemente y especialmente las pymes van pensando en el día a día y casi no tienen tiempo para planificar. Esto se traduce en una gestión financiera cortoplacista. Cuando ocurren situaciones inesperadas, estas empresas se quedan sin capacidad de maniobra", decía.

Luis Núñez, desde su experiencia, distingue entre las empresas que "tienen cultura de analizar mensualmente sus resultados, de ver cómo estos hacen que se mueva la caja, de prever siempre cómo quedará su resultado y su caja a final de año, de fijarse objetivos mensuales y saber qué hacer si no los alcanzan o si se pasan." Y las empresas que no tienen esta cultura.

Aquellas que tienen esa disciplina interna presentan una mayor capacidad para "analizar posibles escenarios y tener preparados varios planes, ver cuál se va cumpliendo y actuar en consonancia", pero de manera "anticipada".

Toda esta planificación financiera es clave, y "desde Finout sabemos que muchas empresas no tienen el tiempo de poder hacer esa planificación" por ese motivo "hemos visto que la asesoría financiera externa es un servicio que va creciendo" y que aporta valor añadido y un elemento diferencial que puede suponer para muchas empresas la diferencia entre tener que echar la persiana, y encontrar el modo de mantener la actividad, capear los costes y prepararse para regresar con más fuerza.

"En Finout hemos visto que la asesoría financiera externa es un servicio en crecimiento al que añadimos un ingrediente más que es la tecnología con un modelo en el que una plataforma recoge datos fiscales, financieros, etc y agiliza los procesos y procedimientos" para que el día a día de las empresas sea mucho más agil".

Pero ¿qué necesitan las empresas de este tipo de servicios? "desde la gestión de costes, hasta la planificación de inversiones, o la optimización de inversiones o gestión financiera", de cara a preparar a cada pyme para la salida de la crisis. A esta labor, Finout añade "todos los servicios esperados de una gestoría tradicional, aseoría fiscal, laboral, etc."

Asesorías como Finout están viendo cómo el "outsourcing" o la externalización de labores de gestión están permitiendo a muchas pequeñas y medianas empresas poder contar con servicios financieros de primer nivel por mucho menos de lo que les supondría mantener en plantilla un director financiero. Lo mismo pasa con la asesoría fiscal o laboral.

En momentos como este, en el que una buena estructura de costes optimizada puede suponer la diferencia entre sobrevivir o tener que echar la persiana, una gestión profesionalizada es más importante que nunca y, de nuevo, el sector privado es el que está ofreciendo soluciones ingeniosas y ágiles para lograr estos objetivos.

Por si fuera poco Finout, ha puesto en marcha un consultorio con sus expertos para resolver todas las dudas que puedan tener las pymes españolas. Además, a cambio de esa consulta, Finout ofrece a esas pymes una asesoría gratuita de su tesorería.

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