El caos de la tramitación de los ERTE: asesores "sin dormir" y trabajadores sin cobrar

Trabajo asegura que "aproximadamente 600.000" personas en ERTE cobraron el paro el 3 de abril, pero hay más de 1,8 millones de afectados.

Beatriz García

El Gobierno y las oficinas de empleo están desbordados por la cascada de ERTE que se ha producido en España por la crisis del coronavirus. El propio término "desbordado" fue el que utilizó la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, a finales de marzo, para referirse al colapso administrativo al que todavía no ha logrado poner fin. Ni siquiera el millar de interinos que ha incorporado al Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) ha sido suficiente para gestionar la avalancha de peticiones.

Abogados, asesores y gestores tampoco dan abasto. Hasta hace menos de un mes, el ERTE era un concepto desconocido para la mayoría de las empresas del país, por lo que es lógico que las empresas recurran a la ayuda profesional para tramitarlos. "Llevamos sin dormir desde el 11 de marzo, esto es un caos. Con cada BOE que sacan, la técnica legislativa va a peor", asegura a Libre Mercado, Cristina Rincón, una abogada laboralista de Madrid.

Recopilar la información que pide la Administración, es la primera prueba de fuego en un país confinando. "Dependiendo del sector, te piden una cosa u otra. Te piden documentos inútiles o que el empresario se ha dejado en la oficina, como el de titularidad del inmueble, y le hacen desplazarse a por él, cuando, en teoría, no puede salir de casa", señala la abogada. Luego, "todo hay que hacerlo con el certificado digital. Quien no tenga el certificado, sí es verdad que puede escribir a unos mails, pero los están cambiando cada dos por tres. Todas las webs están colapsadas", asegura.

Otra de las deficiencias de la norma que denuncia Rincón es que "los ERTE no van de la mano del estado de alarma. Si me aprueban un ERTE ahora, sólo está en vigor hasta el 26 de abril, pero si el Gobierno mañana decide ampliar el estado de alarma al 26 de mayo, tengo que volver a tramitarlo", apunta.

"Es una aberración jurídica"

Pero lo que esta abogada no duda en considerar "una aberración jurídica" y hasta "prevaricación" es que, como la Administración no puede contestar a todas las solicitudes de ERTE antes de los 5 días que marca la norma porque están saturada, a empresarios y trabajadores les aplican el silencio administrativo positivo (se considera aceptado), "y luego te evalúan el ERTE y te lo pueden denegar. Y se están resolviendo muchísimos ERTE de manera negativa por cosas absurdas", asegura Rincón, que se ha encontrado con "dos clientes, el mismo caso, propietarios de distintas clínicas dentales, y a uno le han aceptado el ERTE y al otro no, porque lo ha evaluado un funcionario diferente. Es una barbaridad".

Rincón no duda en acusar a "la ministra de Trabajo" de "ir en contra de todas las empresas del país con su amenaza constante de las revisiones de los ERTE. Está claro que lo que está pasando con todas las empresas es una causa de fuerza mayor, ¿cómo puede dudarlo?", se pregunta. El 28 de marzo, el Gobierno publicó en el BOE el régimen sancionador y reintegro de prestaciones indebidas por los ERTE. Estas son:

1. En aplicación de lo previsto en el texto refundido de la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social, aprobado por el Real Decreto Legislativo 5/2000, de 4 de agosto, las solicitudes presentadas por la empresa que contuvieran falsedades o incorrecciones en los datos facilitados darán lugar a las sanciones correspondientes. Será sancionable igualmente, conforme a lo previsto en dicha norma, la conducta de la empresa consistente en solicitar medidas, en relación al empleo que no resultaran necesarias o no tuvieran conexión suficiente con la causa que las origina, siempre que den lugar a la generación o percepción de prestaciones indebidas.

2. El reconocimiento indebido de prestaciones a la persona trabajadora por causa no imputable a la misma, como consecuencia de alguno de los incumplimientos previstos en el apartado anterior, dará lugar a la revisión de oficio del acto de reconocimiento de dichas prestaciones. En tales supuestos, y sin perjuicio de la responsabilidad administrativa o penal que legalmente corresponda, la empresa deberá ingresar a la entidad gestora las cantidades percibidas por la persona trabajadora, deduciéndolas de los salarios dejados de percibir que hubieran correspondido, con el límite de la suma de tales salarios.

3. La obligación de devolver las prestaciones prevista en el apartado anterior, en cuanto sanción accesoria, será exigible hasta la prescripción de las infracciones referidas en el Texto Refundido de la Ley de infracciones y Sanciones en el Orden Social que resulten aplicables, de conformidad con las reglas específicas y de vigencia expresa previstos en este real-decreto ley.

Rincón cree que, "la cantidad de resoluciones negativas de ERTE que se están dando" dejan sin margen de actuación a las empresas, "porque las aboca a ir a juicio" si quieren demostrar que el ERTE es válido, "cuando los procesos judiciales están paralizados". En el momento en el que se produce una denegación de ERTE, "del SEPE ya te tienes que olvidar", añade. Si el centro de trabajo de la empresa afectada "está ubicado sólo en una comunidad autónoma o el 85% de su plantilla está en esa región", el ERTE lo evalúa la Autoridad Laboral regional. Si la empresa "está distribuida por toda España", el visto bueno del ERTE corresponde a la Autoridad Laboral estatal.

¿Más de la mitad de los ERTE sin cobrar?

A la problemática de las empresas por la lentitud y la burocracia administrativa, se le suma la cantidad de empleados afectados por un ERTE desde mediados de marzo que no han cobrado todavía ni un sólo euro de las prestaciones que se han pagado el 3 de abril. El Gobierno acordó con la banca adelantar al 3 de abril el cobro de estos subsidios, que se ingresan los días 10 de cada mes, pero mucha gente se ha quedado fuera.

Fuentes del Ministerio de Trabajo, recuerdan a Libre Mercado que "el ERTE, aunque se solicite en marzo, tarda al menos una semana (5 días laborables) en llegar al SEPE", por lo que los que se presentaron a partir del miércoles 25 de marzo serían imposible de tramitar. Eso sí, del 14 de marzo, cuando se declaró el estado de alarma, al 24 de marzo, hay 10 días en los que la Administración debería haber resuelto todos los casos y no ha sido así. Trabajo apunta a que esos días "hubo empresas, al principio, que enviaron los datos de sus trabajadores (DNI, número de cuenta...) incompletos y eso ha podido retrasarlo". Según sus cálculos, "aproximadamente 600.000" afectados por ERTE cobraron el paro el pasado 3 de abril, pero si tenemos en cuenta que, según los datos recogidos por Europa Press, el número de personas afectadas por ERTE ese viernes 3 de abril superaba los 1,8 millones de personas, estaríamos hablando de que más de la mitad de los afectados no habría cobrado la prestación. Los motivos del impago podrían ser varios: que la Administración no ha tenido tiempo a tramitarlo, que a la empresa le faltaba algún dato, que todos se presentaron del 24 al 3 de abril (algo improbable porque desde el 14 de marzo ya había empleados en casa sin trabajar)... Lo cierto es que una parte importante de afectados por ERTE, tendrán que esperar hasta el 3 de mayo para ver el dinero en sus cuentas. "No conozco a ningún empleado en ERTE que haya cobrado. Están dejando a gente sin comer", señala Rincón.

En el propio tuit del SEPE en el que informa de que "desde el día 3 de abril, cobraron en España su prestación por desempleo 2.424.728 personas" y también los afectados por ERTE (sin especificar cifra), son numerosos los comentarios de tuiteros que aseguran que, con el ERTE aprobado en la segunda semana de marzo, no han cobrado nada en abril.

9 de cada 10 asesores no habían tramitado un ERTE

Ante este panorama, los profesionales continúan tramitando ERTE a marchas forzadas. Es muy significativa una encuesta de Asesor Excelente, que señala que el 75% de los asesores asegura que más de la mitad de sus clientes pymes le ha pedido gestionar este trámite. "El coronavirus ha disparado la presentación de este tipo de expedientes, una figura que ya existía con anterioridad a la crisis pero que no era demasiado conocida, en contraste con los tradicionales ERES", explican. En este sentido, otro dato significativo que se desprende de la encuesta es que 9 de cada 10 asesores no habían tramitado un ERTE antes del estado de alarma. "Para afrontar esta gestión se requiere formación, aspecto que no se ha tenido demasiado en cuenta por parte de las administraciones públicas", tal y como denuncian los asesores consultados.

"Los despachos profesionales lamentan no haber tenido el apoyo del Gobierno desde que comenzó la crisis sanitaria del coronavirus, sintiéndose un sector totalmente incomprendido y olvidado. Mientras todas las administraciones públicas se encuentran cerradas al público, los asesores han tenido y tienen que seguir prestando sus servicios a todos sus clientes en esta complicada situación, algo que, en muchas ocasiones, está poniendo en riesgo su propia salud, ya que muchos de sus clientes no disponen de los medios telemáticos necesarios para hacerles llegar toda la documentación y deben hacerlo presencialmente", denuncian. Para reconocer su labor, Asesor Excelente ha lanzado la campaña #GraciasAsesor.

"Los profesionales tributarios aseguran que actualmente están soportando una excesiva carga de trabajo debido al aumento de la solicitud de presentación de los Expedientes de Regulación de Empleo Temporal y de prestaciones de ceses de actividad de autónomos. Si a esto se le une la presentación de las declaraciones e impuestos habituales en el calendario fiscal, el volumen de trabajo que están gestionando los asesores es, según ellos, inasumible", alertan. Ante esta situación, "la mayoría de los encuestados coincide en que durante el estado de alarma el Gobierno debería aprobar una moratoria fiscal, es decir, suspender todas las declaraciones tributarias durante este periodo, además de agilizar la tramitación de los ERTES y de la solicitud de ayudas", concluyen.

A continuación