COVID-19: Suecia se debate entre mantener o revertir su negativa al confinamiento

Hasta ahora, el gobierno sueco se ha desmarcado de las medidas de confinamiento decretadas por sus socios europeos.

Diego Sánchez de la Cruz

El pasado 29 de marzo, el 31% de los ciudadanos suecos encuestados por YouGov decía estar preocupado por la incidencia del coronavirus. Unos pocos días después, el 3 de abril, este porcentaje se había disparado al 56%. Entre ambas fechas, el número de infectados subió de 3.700 a 6.100, mientras que la cifra de fallecidos pasó de 110 a 360. El aumento de la alarma social parece, pues, justificado.

Hasta ahora, el gobierno socialdemócrata sueco se ha desmarcado de las medidas de confinamiento decretadas por buena parte de sus socios europeos y simplemente ha emitido algunas recomendaciones con las que espera que los ciudadanos limiten sus salidas y tomen precauciones para garantizar el debido distanciamiento.

Según los datos de movilidad de Google, la asistencia a los lugares de trabajo ha bajado un 18%, mientras que la concurrencia observada en las estaciones de transporte (metro, tren, bus…) se ha reducido un 36%. También hay una caída en la concurrencia observada en comercios (un 24% menos) o supermercados y farmacias (descenso del 10%), mientras que la movilidad concentrada en parques y zonas verdes crece un 43%. Son porcentajes muy alejados de los indicadores que nos encontramos, por ejemplo, en España, donde las cifras de Google acreditan un aislamiento generalizado.

El gobierno quiere cultivar una estrategia de inmunidad colectiva contra la pandemia. En consecuencia, se han esquivado los "cerrojazos" y las medidas de confinamiento. Los restaurantes siguen abiertos al público. Las escuelas siguen funcionando. Están permitidas las reuniones y eventos, hasta un máximo de 500 personas.

El gobierno sueco sigue manteniendo que este enfoque es más acertado. Stefan Löfven, primer ministro, ha intentado concienciar a la población de que debe estar "preparada para que se produzcan miles de muertes". Parte de la oposición y distintas voces de la comunidad médica han criticado esta postura y han reivindicado que se aprueben medidas de aislamiento más estrictas, pero de momento no hay cambio de postura.

Este domingo 12 de abril, Suecia había diagnosticado 10.151 casos de coronavirus y sumaba casi 887 fallecidos. Por comparación, Dinamarca acumulaba 5.996 contagios y 260 muertes. Aunque los positivos diarios registrados en Dinamarca se han ralentizado como consecuencia del confinamiento, en Suecia siguen aumentando a una tasa mayor, debido al enfoque que ha tomado el Ejecutivo.

Puesto que la apuesta danesa arroja resultados de corto plazo, en Suecia han empezado a calar las dudas sobre la estrategia de la Administración Löfven. Mientras el gobierno se debate entre mantenerse firme o emular a sus vecinos europeos, el monarca del país escandinavo, Carlos XVI Gustavo de Suecia, ha optado por dirigirse a la nación con un mensaje televisado en el que pide a los ciudadanos que permanezcan en sus casas durante la Semana Santa.

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